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METODOLOGÍA PARA INVESTIGAR O UN PASO PARA PROYECTARME EN LA VIDA, carmen vascones abril 9, 2009

Posted by carmenmvascones in aprendizaje, carmen vascones, creación e investigación, didáctica, educacion, ensayo, investigación ciéntifica, manual de investigación, miriam muñoz, pedagogía, psicología.
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Cada ser humano desde el momento que nace es una proyección de vida que fluctúa entre necesidades, deseos, sentidos y acciones que comprometen su cuerpo, su psique, inteligencia, afectos y campo social.

Y esto, está dado con mayor o menor dificultad de acuerdo al rol o función que se juega el adulto (padres, educadores u otros) frente al niño (hijo, alumno) el mismo que es un sujeto de deseo, ciudadano en miniatura en miras al “futuro”, pero que sobre todo depende de este OTRO: “asistente semejante” capaz de orientarlo o desorientarlo en la construcción, de su ser, de sus valores, de sus ideaciones y pasos que comprometen su lugar y hacer en el presente.

“En el sentido mas general de la palabra, la “investigación” es una característica fundamental e innata,  que se expresa desde el día de nacimiento.  Desde el primer minuto de su vida, el recién nacido, aparte de los “instintos” biológicos, no “sabe” nada; y, aparte de la satisfacción de  sus necesidades biológicas, virtualmente todo comportamiento está dedicado a “explorar” el mundo de su alrededor.

De hecho, hasta que pueda sobrevivir requiere un “entendimiento” mínimo y rudimentario de las propiedades del mundo objetivo.

Por ejemplo un niño que llora puede ser por  hambre, frío, falta de afecto, llora por algo y de hecho se dirige a alguien a quien le demanda atención, y es esta persona sea la madre, la nana o quien le ha asumido que va a calmar ese deseo”. (Roger Hollander)

Desde el vínculo que establece el menor o el adolescente  ya hay de por sí una demanda de atención, de intercambio, de interaprendizaje  e intervención en los diferentes campos del accionar diario.

Centrándonos en estos pequeños y jóvenes promesas del hoy y del mañana, vemos la importancia del soporte que sería en sí, el que ellos asumieran una modalidad o método de aprovechamiento para la construcción de un tiempo y espacio en la organización de su mundo interno; y este se vea reflejado en el habla, la escritura y las acciones.

Ya que, lo que se considera “error o faltas” están involucradas en un proceso  de tachaduras y equívocos que forman parte de las enmiendas para crear, pensar, y ser un sujeto dispuesto a saber sin miedo o por que hay una nota; si no porque es su responsabilidad sin orden ni mandamás, descubriéndose, donde la calificación es parte de su aporte y logros, desde el lugar donde los otros miden y afirman sus resultados juntamente con él.  Los famosos cliché estándar…

Todo esto le permitiría a la vez exponerse con confianza, objetividad en el qué hacer de sus planes y proyectos que les permitan perfilar sus deseos de lo que serán y quieren ser en el campo de sus vidas como humano, profesional e intervención en la comunidad social.

Además esta modalidad asumida de la metodología de vida y científica facilitaría un seguimiento y evaluación con mejores ajustes sin que el alumno se sienta en el paredón de la culpa o de los peores alumnos o el quedado de año, más aún, en estos tiempos de crisis tanto de valores éticos y económicos.

Considero fundamental que desde que ingresa el niño a la institución escolar debería el maestro ser soporte de la creación, la curiosidad y la introducción paulatina de un método que respete lo singular de cada sujeto infantil en esta primera etapa, además que posibilite la experiencia colectiva del manejo de la información que procesan, asimilan y desechan los niños.

Sólo así, estaremos hablando que se está permitiendo desarrollar un método de trabajo investigativo desde lo personalizado y grupal, donde el sujeto no es ajeno a él ni a su compañero de clase, donde a ellos se les permite aprender a desaprender y a aprehender a descubrir, recoger, ordenar, reflexionar, criticar, analizar, opinar, sintetizar, inducir y deducir el proceso de la información que introyecta en las diferentes áreas o contenidos académicos.

Para que así, esto no quede como una memoria archivada en el no sé del saber del olvido, sino que se signifique y tome sentido en el hacia donde voy de las búsquedas y definiciones en las construcciones de sus historias acciones y proyecciones.

Esto es, que tengan efectos y presencias su estar en 14 años de estudios entre primaria y secundaria, que se sientan dignos, responsables y con poder de sentirse orgullosos que valió la pena tantos años de paciencia y dedicación a ser uno menos del montón  y para luego dar paso al de la Universidad.

Podemos darnos cuenta que un cuarto de siglo de nuestras vidas nos pasamos en las bancas de las instituciones educativas.  ¿Hacia dónde va ese graduado con su diploma en las manos en estos días?

La Institución Educativa, el maestro, los padres y alumnos hacen una comunidad de poder, de saber y “dirección de accionar para los cambios; por lo que deberes, derechos y reforma curricular complementan el anhelo: un profesional digno, honorable y responsable.
“Queda la cuestión: ¿porqué investigar más allá de lo que necesitamos para sobrevivir?

Algunos abogarían que el conocimiento tiene valor en sí mismo (por ejemplo, alguien que estudia  matemática abstracta cuyo valor práctico es casi imposible de imaginar).

Otros ven la investigación solamente para lograr fines prácticos.  Estudiamos la historia para aprender sobre el pasado para poder crear un futuro.  Estudiamos la medicina para promover lo sano y curar las enfermedades.

Estudiamos la ingeniería para poder construir hogares para protegernos y fabricas para producir objetos necesarios o deseados.  Estudiamos la arquitectura para que esos edificios salgan estéticos tal como practico.

Por lo tanto, ambas: prácticas y teóricas son  legítimas.

El punto es que estas metodologías son elaboradas por intención, y que involucran aprendizaje, disciplina y trabajo. Brindando resultados valiosos.  Entender sobre uno mismo y el mundo donde vivimos es una herramienta esencial pare hacer cambios deseados.

Para prosperar tanto como para sobrevivir es necesaria la investigación.  Hay una sola realidad que queda debajo de todo los motivos para la investigación formal: eso es: “nada es como parece.”

Grandes desafíos para la búsqueda y encuentros de las verdades en el hacer de lo científico”. (Roger Hollander)
¿Cómo podría ser esto una meta aplicable en las Instituciones Educativas?

Pues estarían fundamentados por una metodología de  investigación aplicable, práctica, sencilla, manuable que motive tanto al profesor, alumno y por qué no a  los progenitores, y creo que aquí, está la clave.

Agrego además,  que debería considerarse en la Reforma Curricular una iniciación a la metodología de la investigación o Manual Para Investigar desde el primer nivel de básico (primaria o escuela) para que así, el alumno cuando llegue al nivel secundario no la tome como una simple materia sin importancia sino que forme parte de lo cotidiano de sus vivencias y formación académica.

En referencia al contenido de la “metodología de investigación” podemos decir y precisar que la investigación es un proceso encaminado a lograr nuevos descubrimientos que nos permiten explicar, esto involucra seguir la pista a la huella de algo para descubrir algo ¿un problema?

Algo que debe ser detectado, donde  la tarea del investigador será la de tomar conocimientos para intentar resolver, buscar posibles respuestas, es así que se podría decir que “el problema consiste en  un vacío, una laguna en el campo del saber del tema que hemos escogido” y nos obliga a plantearnos una pregunta y buscar una solución.

Y, para acercarnos a un acierto a un develamiento a la solución de una incógnita o hipótesis desde la más simple a la más compleja, tenemos que dejarnos tocar o concernir como sujetos de deseos en el corte del reconocimiento de lo que involucra al sujeto investigador deseante del saber y deseante de desocultar lo que no sabe frente al objeto de su tarea que es hacer una investigación para informarse, formarse e informar un resultado de interés para uno y los otros.

Por ejemplo: el problema es que hay 10 alumnos con notas bajas en lenguaje (ortografía, redacción u otra), primero ¿A quién involucra directamente? Al alumno, y por efecto y de hecho a los padres, profesores y a la institución donde se están formando.  ¿Qué se quiere mejorar?

El rendimiento, ¿Para qué? que no se queden de año, obvio, ¿Por qué? Dado que el requisito es optimizar el servicio que presta la Institución, ¿Cómo intervenir?

Habrá que reunirse con los profesores, orientador, hacer un diagnóstico, plan, evaluación, hablar con los alumnos y padres para desarrollar una estrategia en base a una planificación que concentre resolver el objetivo específico: mejorar el rendimiento académico en el área de lenguaje, sería importante detectar el tipo de dificultades  individuales  de los alumnos para ubicar sus necesidades específicas de reforzamiento…

Pero para que suceda todo esto es pertinente  una metodología de investigación participativa, ¿qué es esto? No es nada del otro mundo, sino de la vida diaria, que integra tres elementos ver, juzgar, y actuar, que formalizados en un lenguaje común y de y comprensión para todos se reúne en un cuerpo con cabeza, tronco y extremidades, esto es toda metodología de investigación científica implica:

1.qué significa investigar

2.métodos de investigación

3.la elección del problema

4la planificación de la investigación

5.recopilación de la información

6.organización y sistematización de la información

7.exposición de conclusiones y resultado

8.la elaboración de proyectos

9.Ahora bien, ¿Por qué?

Es importante que todos sepamos manejarnos con una metodología que facilite un proceso para lograr una acción hacia un resultado medible, visible y hasta cuantificable, porque, nos da un sentido de coherencia, organización y realidad entre el propósito, la meta y los resultados logrados, alcanzados y esperados.  Además aquí,  entra  tiempo, gastos y costos.

Una vez hecha una inversión lo que se espera es un resultado no a pérdida.

Como decíamos anteriormente sobre los 10 alumnos con el problema en lenguaje, si se  ha invertido para sacarlos del problema, el objetivo final es un logro  de mejoramiento en el rendimiento y de satisfacción  para todos.

Por lo que la relación de conducción u orientación en la adquisición de una experiencia para aplicar una metodología de vida y científica integra  no sólo un discurso académico, sino un discurso de deseo.

Esto es de provocar sujetos deseantes de reconocimientos de asistencia a la demanda y a la necesidad del asistido, en este caso el alumno que está en posición de dependencia y de aprendiz, donde el educador no debe ofuscar, taponar, cellar, clausurar, vetar u ocultar la presencia del deseo de cada uno de sus alumnos, hay que escucharlos, dejarlos preguntar, dejarlos exponerse.

El profesor es un guía, no un represor ni censurador, y esto último es igual para los padres, denle tiempo a esta muchedumbre a que tenga voz propia, a que dialoguen. El caos es un orden imperativo que se estructura y se convierte en producto si le das cabida en el sentido de algo dice para tí.  La memoria de un tú que va perfilándote sin los choques con la perspectiva. Que no te opaque el punto de vista del otro ni puyo, son espacios para interceder, intervenir, actuar sin precipitación.

Que el espacio social no sea un precipicio para la vida.

Que el saber no atore.  Que los pasos tengan una consistencia de memoria, experiencia y aporte con matiz propio, que el otro no te lo quiera borrar porque no coincide con el tuyo.  Que la proyección del saber no sea un arma para intimidar o peor, hacerlo de tarima, para creerte el mejor o supuesto superior que te hace  suponer merecertelo todo.

La angurrientería de poder y figuración descabezan el porvenir.

¿Cómo reconciliar y articular estos  frentes de los unos con los otros?

¿Cómo impregnar estos deseos en el vínculo social, en el momento de la transmisión del mando y de los poderes a través de la información académica,  de los reglamentos a cumplir, y de los que no se están de acuerdo…?

Queda esta reflexión, si hay la necesidad de un uniforme, pues hay que adecuarlo a cada cuerpo para que no resulte ni demasiado corto ni demasiado largo.

Cada cual tiene  su vara, y la medida con que mide no siempre es lo medido.

Conclusión, hay que hacer del método de investigación científica un apoyo y un facilitador, más no un molde rígido  para vivir, crear y producir.

Razón por la cual recomiendo que todo estudiante, de nivel primaria, secundaria y universitaria  haga uso de  él, igual, para los maestros y padres que después de salir de las aulas guardan en algún rincón este aprendizaje, les recomiendo desarchivarlo, y denle uso, para la vida cotidiana.

Disciplina, planificación y ahorro invertido son reglas para todos los tiempos.

(Recomiendo libro “Manual de investigación” de Miriam Muñoz)

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LECTORES TESTIGOS EN PRIMERA, SEGUNDA, TERCERA Y OTRAS VOCES DE ALGO MÁS, por carmen váscones marzo 28, 2009

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 Testimonio 1: (respuestas de grupo de jóvenes de colegios fiscales y particulares  que participaron en un taller organizado por la Casa de la Cultura  de Manabí, Portoviejo, 2000).

El descubrimiento del placer por la escritura literaria (libros)  ¿ a qué edad?  El placer por la lectura lo descubrieron  la mayoría entre las edades de 8 –10-11- 12-13-14-15-17; algunos a los 6; alguien a los 28, algunos todavía no lo descubren. Y los que tuvieron la dicha de leer tempranamente en sus vidas.

Con y cómo:  Con un libro viejo que abrí; leyendo títulos; cuando me enamoré por primera vez; cuando empecé a leer y a escribir; en el colegio me encantaban escritos de otras personas; siempre me gustaba escribir, era inquieta con las manos, con lo que sentía, pensaba o veía lo plasmaba en  versos; la motivación de la profesora y ayuda de mamá; inspiró y motivó novia al hacerle un poema; cuando me dieron de premio un libro hermoso de las expresiones;

Poesía: campo de amoríos con mi compañera de batallas; el profesor motivó a la lectura; leyendo continuamente cuando estaba triste o alegre; necesidad de expresar; leyendo y a la edad que empecé a escribir, cada vez que escribía siempre aprendía más; descubrí mirando a la sociedad actual, nuestro país, sus  problemas, leyendo. 

Los que no han descubierto: yo no sé que es la literatura; no he descubierto el placer por la escritura; no se descubre sino que se nace.

 

Testimonio 2

El niño tiene 7 años, la madre atrás, grita, estoy cansada de controlar deberes, se queja,| tengo que amenazarle, a veces hasta pegarle. Él,  aparece, como que le resbala, la mira de reojo y directo, la mujer se ofusca.  Mire, cómo me desafía, me dice que eso es maltrato, el  chico se esfuma. Continúa, eso sí, una vez que se sentó los hace en un dos por tres, es rápidisimo, incorregible, se levanta, va y viene, es inquieto, no le gusta que lo mande.

 

Su dificultad, que espanta de tantos rojos, está en las letras, en  matemáticas es veloz,  le gusta los números,  las letras no, para qué tiene que aprenderlas, lo enfurece repetir, parecerse, cuando ya no soporta, rebelión, -no y no, por qué tengo que hacer la letra como le gusta a la profesora, si a mí me sale otra, la borra,  así no, así hazla como está en el modelo, hasta terminar la plana-.

Quién puede con él dice la madre, además, reconozco se esfuerza, pero, la maestra, le pone observaciones, esmérese más.

 

 Testimonio 3

Está en quinto de básica, la niña tiene que llenar después que lea una guía de preguntas de un libro de cuentos escrito en inglés, que ha escogido en la escuela. La tarea tiene que hacerla en casa el fin de semana, ya todos los otros deberes están hechos, solo falta este, dice que la lectura tiene muchas palabras que no comprende, es muy difícil, y no lo puede hacer sola.  La mamá ha estado muy ocupada y no la ha podido ayudar.

La pequeña está pendiente y anda con el libro, el diccionario, la carpeta y la pluma  en manos de aquí para allá, esperando el momento de ser atendida y resolver.  La noche del domingo esta en sus narices, bosteza,  le dice a la madre que le ponga una nota a la maestra y le explique por qué  no ha hecho el deber. La señora está más que ocupada, apurada,  resolviendo trabajo pendiente de su oficina.  La niña cansada solo atina a meterse en su cama, antes, dejó en el piso todo el peso inconcluso.

La madre cuando llega la hora de ver que hacer con  el asunto del deber, se dice para sí, mejor, se lo hago.  No quiero quede mal. Los profesores a veces no comprenden las explicaciones de los padres y solo exigen, sin pensar en nosotros, total termina leyendo el cuento y llenando la guía e imitando la letra de su hija.

Aparentemente asunto finished. Hablando en voz alta como quien nadie la escucha, dice, después estudiará el cuento y lo revisaremos juntas, como justificándose la señora explica, el método en el colegio es bueno, le hacen leer una redacción por semana, y la trabajan en diferentes situaciones. La cuentan, la representan, buscan palabras, la hacen oraciones cortas y largas, la hacen contar todos los días por turnos en los niños para mejorar la dicción, pero lo que ocurre que este otro libro es diferente, no es igual al de ejercicios de contenido que usan en clase, es más difícil. 

En la nota que puso a la profesora le cuenta que al hacer el deber su hija le resultó muy difícil llevarlo a cabo, por  la falta de comprensión de la lectura. 

    

Testimonio 4:

Está la niña de 4 años que llama y llama a la mamá para que la haga dormir y le cuente un cuento. La mujer, se saca el maquillaje, se baña, se pone la crema, de reojo mira la película. La niña vuelve, insiste, hasta que se pone a llorar,  pidiendo, -quiero que me  leas el cuento-.

La mamá se apura, le dice -ya voy-. Su esposo ve fooball. Una vez puesta la tentación, va al cuarto de la nena. Se mete en la cama, se pone bajo la sábana, garraspea,  -a leer se ha dicho-, se pone toda la contadora, en menos de lo que alicia de las maravillas entra al espejo, la voz y la pagina como que se borran en sus pupilas, la niña, le dice -estás cansada-, yo te leo el cuento, toma las riendas, la pequeña cuenta la historia que lee en las láminas, cuando supone que terminó, le dice, -anda a dormir-.

 

 

Testimonio 5   

El niño tiene que leer el libro que le han mandado para las vacaciones, está reacio, se queja, por qué tiene que hacerlo si está en sus vacaciones y en su tiempo libre, ya salió de clase, además pasó, qué más. Mientras dice esto, está con el libro en las manos, a veces lo mira, lo deja, coge su muñeco el hombre araña, lo lanza, pusssssss, se calla. Comienza el  disgusto, pareciera que provoca.  La saca de casilla, la señora se exaspera y lo persigue. Y lo persigue con la zapatilla…

Esta encargada de hacerlo leer, está a punto de perder toda la paciencia, dice,  se le crispan la punta de la sonrisa, el tono se va poniendo color fuego,  el niño le dice por qué te enojas. Está bien, voy a leer, pero solo un capítulo. 

Se pone a leer casi como acostado en la mesa, la mamá le dice siéntate bien, -ya, estoy leyendo, no me interrumpas-, se equivoca en una palabra y la madre lo corrige, y le dice repite de nuevo la palabra, el niño refunfuña, y se va desanimando,  otra vez lee y se equivoca y es corregido.

Hasta que él mismo le dice a la mamá, pero siquiera déjame terminar el capítulo y después vemos en qué me he equivocado.

 

Testimonio 6

Hay un grupo de niños de diferentes edades jugando a que leen un texto corto y lo están grabando con el fin de ver cuantas veces  se equivocan, quien más y quién menos.  El juego es  hacer la ronda, darse turno, una vez acabada la vuelta, contarse las faltas, así se pasan,  ven quién falló más, no lo abochornan, lo apoyan, y vuelven con otra ronda con el mismo texto, sin darse cuenta del tiempo que corre, no se apuran, nada de aburrirse Ellos mismos son su autocontrol, cada uno se esmera en leer mejor. No hay censura ni nota ni apúrate. Se vuelven a escuchar, caen en cuenta que han mejorado, y dicen la última vez, para ver  si ya no me equivoco. 

Se disfrutan, no hay rivalidad, sienten orgullo, están atento al otro,   

Ríen con mucho humor  y se toman muy en serio, es un juego aparentemente simple, tan refrescante, y miren ustedes, sin ninguna calificación, ni profesor de por medio.   Este grupo estuvo formado por 4 niños de edades diferentes.   (6 niña, 8  niño, 10 niño, 11 niño, 12 niña). 

 

 Testimonio 7

El niño va feliz con la flor que ha hecho, tiene 7 años, se la muestra muy contento a  su profesor, este la revisa con brusquedad, le da vueltas y se la rompe,  le dice, que está mal hecha, lo manda a hacer de nuevo.  El niño se va mudo y cabizbajo.

 

Testimonio 8

La chica está entre sus 11 u 12 años, en clase de manualidades, es zurda, tiene dificultades con el bordado, se sale de las líneas, y las puntadas no son precisas según el molde o patrón que pide la profesora, le hace desbaratar una y otra vez, y nota baja, hasta que su madre cansada, paga a una experta bordadora, la niña mutis, cómplice obligada, porque no le queda otra, sin poder y mandada se lo presenta a la profesora,  esta le pone 20, no sin antes decirle: -hasta, que al fin  lo lograste-.  Llega con vómito, dolor de cabeza a su casa.  Sin ganas de verse en el espejo.

 

Testimonio 9

Una maestra que trabaja con niños de jardín dice, los niños aprende con más rapidez los fonemas o las palabras  que están asociadas con  imagen, por ejemplo, la propaganda de la imagen de la coca cola, y el fonema co lo reconocen porque  ya lo saben de tanto verlo, lo que  facilita una lectura más rápida y a la vez puede aprender a generar otras por relación, parecidos, asociación o familiaridad, los niños escuchan, ven y pronuncian el objeto  reconociéndolo sin dificultad. Ella, considera que hay que ir cambiando las imágenes tradicionales de la enseñanza  y aprovechar el ritmo y el tiempo , darle libertad de que ellos creen  palabras, dejarlos hablar, conversar. Expresar.  No son autómatas.

El profesor tiene que salir de lo caduco: sus mentes atiborradas de manuales y conocimientos aplanados por el saber medido y ganado, tiene que soltarse,  meterse en el espacio presente del niño, aprovechar los recursos de cada tiempo. Vivenciar. Reaprender. 

 

Testimonio 10

El profesor,  dice, que mi hija  no sabe redactar, que no sabe resumir, que copia la información, que no la pone con sus propias palabras.  Mi hija cuando me cuenta lo que sabe, lo hace bien, pero, su problema está al tener que escribirlo o qué.  ¿Cómo la ayudo?

 

 Testimonio 11

Cuando daba clases de expresión creativa,  incluía ejercicios de  pintura, con diferentes modos para estimular la imaginación y la expresión libre de los chicos,  cuando hacían sus obras, les pedía le creen una historia, y si los niños no sabían escribir, me convertía, en la secretaria, les copiaba lo que ellos me dictaban, relataban de lo que veían, o muchas veces le pedía lo contrario, primero la historia y luego la  dibujen.

 

Testimonio 12

La chica está en el último año, está desesperada, le han mandado de un día para otro que haga una canción, le ponga música y la grave en un disco.  No puede más, rompe a llorar, tiene que hacer otro montón de deberes, entre eso matemática, física y lecciones. Casi todos los días se acuesta a las dos o tres de la madrugada porestar estudiando y cumpliendo con lo que el profesor pide y exige.

 

Testimonio 13

La chica tiene 13 años, es recontra buena alumna, notas puro 19, 20,  escolta,  participa en un taller de pintura que apoyo, mientras juega con el lápiz buscando la forma de su idea para hacer el boceto, me va conversando de su profesora de dibujo técnico,  cree que es injusta y de paso amargada, porque le puso la nota 19,5, le digo es muy buena nota,  -no es por eso-, me refiere, es que mi trabajo estaba perfecto, tal cual, como ella lo pidió, no faltaba ninguna medida, continúa, lo que pasa, es que siempre está viendo los pero,  los defectos, las fallas, no se contenta con nada, y por qué lo de amarga, le hago recuerdo, ah, porque es una profesora vieja, casi, solterona y vive rodeada de gatos, creo que le falta amor,  tiene mucha soledad.

Con gato o sin gato, algo pasa,  qué tenemos que hacer nosotros con su situación. 

Le pregunto, si siempre es así, a lo que me responde, -no-, a veces sonríe y hasta conversa.  Qué tal si le buscas el lado que la ablande, que la acerque, cómo sería un dibujo toda ella rodeada de sus adorados michifu.  A lo mejor un regalo la pone contenta donde sienta y vea que alguien le reconoce algo, la toman en cuenta, a lo mejor está provocando, claro, que ningún estudiante tiene que pagar el plato roto, del estado de ánimo del teacher, qué dices.  Me contesta,  –voy a pensarlo-. 

Una próxima sesión de pintura, la chica, me comenta que hoy la profesora les contó algo de su propia vida, de cuando cuando era de la edad  de nosotras…   

 

Testimonio 14

La madre, me comenta, – hay una profesora que pareciera que le tiene fastidio a mi hijo, el niño  tiene 7 años, él se esfuerza en hacer la letra bien, en leer, diría en demostrar que sabe,además, en quedar bien con su maestra, pero ella como que se las cogido, y ya me tiene cansada.- 

Otra vez me vuelvo a encontrar con la misma madre y me dice sorprendida, -a que no se imagina lo que pasó, era el cumpleaños de la profesora,  como usted sabe, hay que darle un regalito, para que se sienta bien, pensé, veamos qué, y  que no sea caro. Me iba a comprar sola, pero el niño me dijo, mamá yo quiero escoger lo que le vamos a dar, bueno, nos vestimos, y salimos. Nos fuimos a un supermercado que tenga casi todo al alcance de mi bolsillo;  íbamos que  mirábamos, hasta que se me perdió entre separadores y  mercadería, lo busco  desesperada, iba de un estante a otro, y lo encuentro con una expresión plácida, como que al fin daba con el clavo, yo no tenía claro que pasaba, solo que lo  encuentro frente al área de la ropa interior, viendo sostenes, calzonarias, por la desaparición de su desaparición momentánea,   no armo alaraca. Sino, que le digo, vi por ahí una cosa, me interrumpe con una cortante pose de agrandado, con un -no, ya sé lo que quiero para la señorita, me apuro con un -qué- toda sorprendida y sospechosa, me señala y afloja su lengua, todo seguro dice,  –este sostén-, me quede aturdida, quéeeeeee. 

-Si quiero ese-.  Yo pensaba, si así no más le tiene fastidio, que dirá,  con qué se las cogerá ahora. Le quise cambiar de idea, insistió e insistió, hasta se molestó, y no quedó otra, empecé a calcular de qué tamaño serían, atiné, ni tan grandes ni tan chicas, como las mías, ahí va, no quedo otra, lo compré, lo hice envolver en papel de regalo. Mi hijo al día siguiente se fue muy feliz con su obsequio. 

Hasta ahora no sé que pasó por la cabeza de la profesora, ¿y la de mi hijo?. Pero desde ahí es otra con mi muchacho, se ha vuelto amable, y hasta lo trata con cariño, no solo me cuenta sino que lo noto cuando voy a las reuniones, ya no se queja. A mi muchacho lo siento relajado y tranquilo,  sigue siendo como es, amoroso, responsable.  Uno nunca sabe que hace feliz al otro. 

Sostenga la idea señorita me dice picarona la mujer cuando se despide.

  

Testimonio 15

Llega del jardín está con sus cinco años rebosantes, entra a su casa, besos para la mamá que la recibe.  Antes de cambiarse el uniforme le pregunta, qué es pene,  se desconcierta, se aturde, piensa, que está entrando a las curiosidades típicas de la sexualidad de esa edad, le responde, luego, te explico, la nena, se fue corriendo, a cambiarse y jugar.

 

La mamá se pasa alguna horas leyendo sobre el tema, haciendo dibujos de los órganos masculinos y femeninos, los pinta en unos cuerpos bien delineados.

 

Lista para la explicación, está preparada.


Ya, en la tarde, llama a la hija, le dice, -ya tengo la respuesta-, la sienta, en la mesa pone los dibujos, con un tono suave va detallando lo que a cada género concierne, llama  a cada órgano con su nombre. Terminada la casi lección para la chiquilina, que miraba los dibujos como quedándose pensando.

La experta en el tema, cree que no estuvo clara, quiere explicarle de nuevo, la pequeña, le dice que quiere ir al patio. Cuando, se está yendo, se le ocurre a la señora decirle, por qué me preguntaste, toda apurada con su juguete piolín en brazos, le responde, porque en clase una compañera, dijo, ojala no pene.

 

 

Testimonio 16

(Respuestas  de bibliotecarios de colegios fiscales y particulares de  una experiencia de taller de animación a la lectura) Los bibliotecarios al contar y compartir con los participantes sus vivencias y aprendizajes tanto en el campo familiar como educativo comentaron que toda experiencia está atravesada por situaciones de placer y displacer. 

A lo que agregaron que sería importante no repetir moldes de dolor en la educación rígida,  ni hacer abuso de poder porque eso es una forma de corrupción, que se replanteen los métodos de enseñanza y disciplina y de tareas tanto dentro y fuera del hogar. 

El fomento al diálogo genera nuevas  lecturas, redes de vida y de acciones.  Y que las experiencias positivas sirvan para retroalimentación y a la vez ser compartidas. 

 

De su situación como bibliotecarios lo que hacen es: catalogar, clasificar, circulación de libros, armar carteleras cuando hay fiestas cívicas,  fichas, informes mensuales, fotocopiado, estadística,  inventariamos, coordinar con los profesores de estudios sociales cuando necesitan material como mapas.

 

Consideran que les falta: materiales didácticos, animación a la lectura para bibliotecario; apoyo de autoridades a las actividades de la biblioteca, material actualizados: textos para cada especialización; animación a la lectura para estudiantes; participar y ayudar como bibliotecario en el club de la lectura para los estudiantes; que nos vean diferente porque en

La mayoría de las instituciones se trata al bibliotecario como la persona que pasa libro.

Les gustaría: que se instale el programa –WINISIS y llegar a  integrar en la red. Participar en la animación en la lectura. Haya comunicación con los profesores de lenguaje y con las autoridades del plantel.

Poder informar a los usuarios el manejo, compartimiento y uso de una biblioteca. Que las autoridades nos apoyen a trabajar con los estudiantes y a incentivar a la lectura. Planificar y trabajar en equipo  con los profesores programas de lecturas.

 Necesidad  de equipo, de técnicas y preparación para el que va a realizar o trabajar en la red. Intercambio de experiencias, donación de textos repetidos. Conocer manejo de grupo y dinámicas de grupos, relaciones humanas.

Aprender a saber como trabajar con niños y adolescentes en redes de lecturas. Hacer campañas de redes de lecturas a concluirlas sin maratones donde no se entiende nada.  Leer en una continuidad inconclusa, donde se despierta el deseo a escuchar.  A ver cómo se te ocurre.

Por ejemplo TE INVITO A LEER, en la que involucre intercambio de lecturas y reflexiones. Hacer soportes de difusión de las redes de lecturas a través de los medios de comunicación. Maratón de libros para que las escuelas y colegios que no lo tienen y forman parte de la red puedan trabajar.

 

Del cómo se debería trabajar consideran que sería poniéndose de acuerdo con el profesor de literatura para formar los clubes de lecturas.

Comunicación del profesor acerca de los temas que los alumnos van a investigar para de esta manera facilitar la investigación a los estudiantes en vista del corto tiempo que ellos tienen para el trabajo.

 

 Practicar y aprender de la -Auto-observación y autocrítica; ser flexible en el trato con los estudiantes. Ayudar a los estudiantes a investigar.  Leer más.

Aprender a trabajar en equipo es formar una red que contiene una estructura; una organización; trabajo en equipo; asociación de ideas; intercambio humano; integración, proyecto de vida. Para constituirla  una red se necesita  :

 

Y sobre todo tener el deseo de hacer o participar en una red, hacer contactos, desarrollar un plan de actividades según formación y posibilidades; comunicación permanente; tener disciplina y objetividad en la tarea. Capacitarse en redes de lecturas.

Intercambiar experiencias. Determinar objetivos de redes,. Crear espacios de redes para actividades de promoción a la lectura; tener apoyo institucional para redes formales. Crear consenso para creaciones de redes informales; respetar procesos y crecimientos de redes.  Ubicar necesidades para hacer propuestas de redes.

 

Testimonio 17

(respuestas de grupo de jóvenes de colegios fiscales y particulares  que participaron en un taller organizado por la Casa de la Cultura  de Manabí, Portoviejo, 2000).  Al planteárseles la pregunta ¿Si tu fueras el profesor de la materia de literatura como te gustaría que fueran tus clases?

 Contestan: Clases sencillas práctica; clases cortas; enérgico y cómico, alegre  e imaginativo, que tenga paciencia y  explique; dinámico,que  trabaje con ejemplos y sin tanto conceptos, que facilite el conocimiento, que haga razonar; el maestro sea responsable ; que haga trabajar en grupos, participar en grupo y con resultados de trabajos en grupo en la hora de clase, que no exista distancia entre alumnos y profesores, que se pierda el miedo y el temor de hablar; provocar atención de los alumnos; con dinámicas para que el alumno no se aburra.

Fomentar la creatividad y la amistad entre los alumnos; fomentar práctica en poesía; concretar intereses, hacer animadas las clases y que llamen la atención; escuchar al alumno y motivarlo; con talleres porque son prácticos y provechosos, animados y participativos; vivos que despierten interés.


¿Según tu experiencia que hace falta en la enseñanza de literatura? Nos manden a leer obras literarias que nos sirvan para mejorar nuestra forma de pensar; compartir unión, alegría, sentimientos; entrar de forma divertida a los jóvenes.

Hagan las lecturas más actuales, más concretas, y para razonarlas no pidan conceptos tan extensos que sea pequeño y esencial;   más ánimos en las clases; que se interese el profesor más por el alumno; hablar sobre literatos actuales; dejar al alumno crear. Falta enseñanza en la forma de leer y acompañamiento al hacer poesía, ningún profesor me ha enseñado la materia como es debido y yo que soy de ciencias sociales.

 

Dar a conocer a escritores nacionales; más detalles en la explicación, desarrollar más confianza entre profesores y  alumnos; prácticas no teóricas con ejercicios que desarrollen nuestras habilidades; profesores preparados y no de gente improvisada que ni siquiera gusta de la lectura; falta talleres de literatura y en sí el amor a la lectura; la enseñanza deber ser participativa, sentirse, verse la interrelación maestro-alumno, dramatizar las obras,   que el estudiante interprete, elabore guiones, personajes,  proponga… 

 

¿Qué propondrías para mejorar la enseñanza de la literatura? Se den talleres, llevar obras literarias al teatro, fomentar la creación individual y colectiva; que los profesores sean honestos, hablen con el corazón en la mano, pongan humor, sociodrama con técnicas y creatividad; tengan claros los conceptos y no mezclarlos al momento de explicar; empeño en la lectura, dedicación, mejoramiento en el hablar de nosotros, en la escritura conocer y reconocer los signos de puntuación; implementar nuevos textos para trabajar; trabajo dinámico y en conjunto con los profesores.

 

Que haya bibliotecas y laboratorios de literatura en los colegios; nos den horas de clase libre para leer e investigar; que el estudiante adquiera hábitos de lecturas; crear incentivos de parte de los profesores,  que lleven lecturas estimulantes, además que el estudiante se de cuenta que la literatura no es estudiar nombres de autores y ver unos cuantos.

Que haya programación anual y concatenada de un curso a otro. Incentivar el amor a la lectura en escuelas, colegios y universidad. Que los libros de autores nacionales tengan un precio al alcance; crear talleres de literatura permanente; aprovechar el avance tecnológico, uso de videos, control y seguimientos de trabajos tanto prácticos y escritos, fomentar la investigación.

 

El descubrimiento del placer por la escritura literaria (libros)  ¿ a qué edad?  El placer por la lectura lo descubrieron  la mayoría entre las edades de 8 –10-11- 12-13-14-15-17; algunos a los 6; alguien a los 28, algunos todavía no lo descubren. Y los que tuvieron la dicha de leer tempranamente en sus vidas.

Con y cómo:  Con un libro viejo que abrí; leyendo títulos; cuando me enamoré por primera vez; cuando empecé a leer y a escribir; en el colegio me encantaban escritos de otras personas; siempre me gustaba escribir, era inquieta con las manos, con lo que sentía, pensaba o veía lo plasmaba en  versos; la motivación de la profesora y ayuda de mamá; inspiró y motivó novia al hacerle un poema; cuando me dieron de premio un libro hermoso de las expresiones;

Poesía: campo de amoríos con mi compañera de batallas; el profesor motivó a la lectura; leyendo continuamente cuando estaba triste o alegre; necesidad de expresar; leyendo y a la edad que empecé a escribir, cada vez que escribía siempre aprendía más; descubrí mirando a la sociedad actual, nuestro país, sus  problemas, leyendo. 

Los que no han descubierto: yo no sé que es la literatura; no he descubierto el placer por la escritura; no se descubre sino que se nace.

 

 

¿QUIÉN LE DIO VIDA A MI IMAGINACIÓN Y AL DESEO DE SER ESCRITOR?, por carmen váscones diciembre 15, 2008

Posted by carmenmvascones in Ensayos, pedagogía, psicología.
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Mi deseo afín al poetizar devela el velo de la palabra. La descodifica.  Ella hace semblante de las  ficciones o verdades.  En ese espacio construyo un autor(a), “desnudado por sus mismos lectores(as) y guarecido en el lecto(a)”. 

 

El temor a enfrentarse a la escritura  es el miedo a enfrentarse con uno.  Cada uno de nosotros es un libro a abrirse, escribirse.  Hay que descubrir ritmo, cadencia, idioma propio, una particular lectura, dejarse tocar por el esplendor del vacío, la voz del silencio, por la aparición de lo bello. 

 

Hay que aprender a desechar para no convertirse en desecho.  Es importante ser capaz de atreverse a escriturar, a inscribir, a registrar experiencias; dejarse tocar por los retornos de la memoria, embestir el percibir. Introyectar, dejarse llevar por las impresiones más ínfimas. Exponente y proyectante de la introversión en la extroversión de ese interactuar con la embestida de la vida en el tocador de la existencia y del ser.

 

Siempre he escrito, soy un relato sin lápida en la escritura, no le pongo dolor a la dicha ni a lo dicho.  La fragilidad de mi existencia me da otra vida: La imaginación.

 

Hice un desacato a los sucesos de mi vida, soy ajena al pasado más no indiferente, ya no forma parte de mí.  Y lo que tenía que decir, ya lo desaprendí sin reprimendas.  No deseo volver al ayer, ya todo pasó, es un paso del porvenir que hizo su efecto.  De pasada estuve, pero no permití que me juegue una pasada.  Lo prendé con un presente, este lo deshizo en un verbo de guiones, trincheras  y escenarios de tiempos sin cronologías.  Lo determiné atemporal.

 

Escribir sin interrupción en la trama del telar donde se pigmenta  el mundo.

 

 Volver a mí, es estar con el uno de mi ser.  Un habla sin plan preconcebido, es un escuchar la voz interior que dirige la escritura con voz propia.  Hay que fortalecerse con la vida que nos sostiene  y nos siente.

 

Imaginar la nada liberada de la muerte.

 

Crear un “control espontáneo”,  para que se dé ese otro nacimiento de la escritura con cuerpo y forma propia.  Ella su misma luz y sombra. Resplandor y asombro. 

 

Concibo y creo mi propia concepción: “un nacimiento psíquico”.  El propósito y  la propuesta.  Puesta en escena  entre un lector y la escritura del autor, y a la vez la construcción de una propia lectura que indaga, recrea imágenes, sentimientos, pensamientos. El desciframiento del ser, dándose paso, lugar, espacio, dejándose guiar, interpelar, sorprender, sacarse de sí.  Descubrirse.  Vocalizarse.  Oralizarse.

 

Decirse: Soy otra u otro en la mirada y escucha distante. 


Mi/la escritura es otra cosa, es un objeto sin objetivo, es un sujeto de la acción articulado a frases dibujadas en sus signos gráficos plenos de subjetividad,  es una intermediaria y mediadora que no sabe, ni yo la conozco, pero que está siempre conmigo, incluso mucho antes de que arribe al cuerpo que me gestó y del que partí.

 

Ella, la otra escritura se enfrenta y finiquita el sufrimiento lejano o cercano.  Hace de semblante, de tatuaje, de iconogrammas, iconografías. Inscripciones.  De algún modo, estoy marcada por pretéritos, quiéralo o no.  Salí del deletreo y del silabario.  Salí de la esclavitud de la ignorancia.

 

¿Dónde está la voz del otro que hizo su ciframiento en mi escritura y en mi imaginación?  Me acuerdo de los garabatos, palotes, bolitas, de planas y repeticiones insoportables. Esto era aprender a escribir, pero aquello no era todavía mis escritos literarios, ni mi lectura creadora.

 

¿Hay una edad de la razón para leer y escribir literatura o crear una obra  de arte?

 

La magia de la palabra y de la descripción se la debo a los progenitores de ambas  generaciones que hablaban a través de fíjate, había una vez, te cuento esto, dicen que esto sucedió aunque no me lo creas, esto pasa cuando tú no estás o cuando te has quedado dormida… 

 

No me reconozco en mi ser, me induzco a reconocerme para poder portar y soportar al extranjero o afuereña que se rebelan a ser revelados.

 

¿Cómo eran esas voces que me hablaron en aquella infancia  donde estuve y advine? Allí soy y no soy.  Si yo fuese aquella, ¿y si no fuese ella? ¿Quién soy?  Habla alguien a través de mí. ¿Quién o quiénes?  ¿Quién no soy?

 

Interviene el sonido con su gesto, va impregnado de sí.  Surge el vórtice de los intérpretes cual  dibujo grabado en la alegoría de las cavernas, donde los diálogos silabean entre pasiones y razones, entre fonemas y grafemas. Pasiones sabias en duelos de amor y saber de hechos a contarse o eternizarlos en metáforas que intentan investir el caos y el orden del combate entre esas dos heroínas del cuerpo: vida y muerte copulando su puesto en cavernas carnales.

 

La angustia y la palabra asisten ese Soy que se busca, que se encuentra en un deseo insurgente de esa contradicción,  que no acepta relevos, que no cesa ni cede, que no se sitúa ni estanca, que no reside ni en lo mortal ni eterno, que es un pasajero y extranjero de la palabra, que homologa su advenir  entre lo narrable y lo poético.  El todo en el uno configurándose prescindible en la parábola dicha, transcurriendo entre gorjeos, gritos, y hablas que figuran anhelos y desciframientos humanos existiendo en el laberinto del cuerpo. Es como la respuesta de un niño cuando está con el candor del misterio ante sus propias preguntas y se responde,  ya sé, donde está el corazón de la tierra, está en el centro, rodeado de fuego para que nadie lo coja ni le hagan daño.


La libertad creativa se pudre si no tiene espacios de elección, aunque tenga que reconocer que no se es libre del deseo, eso ya es otra cosa, hay que darle cabida a ese lugar que debe estar siempre despejado para el suceso del movimiento y de la aparición de la ficción.  ¿Acaso la insignia de la libertad es un sello de sangre?  ¿Un garabato?  ¿Una pisada? ¿Una voz? ¿La culminación de una acción? ¿Empezar a creer, a hacer, a hablar?

   

¿Una nueva vida y una nueva muerte sin terrorismos ni globalizaciones ni deudas colonizadoras?

 

Retomo las voces que esperan que hable de ellas, que las dejé suspendidas en los interludios de la pleamar de los pensamientos siempre inconformes de la balanza de justicia que no cabe en la boca  trastornada de corrupción y de poderes de monopolios, que deciden dominios y reparticiones mezquinas en nombre de dios y de los derechos humanos y no sé que otras justificaciones letales para los que no está en el festín de los poderosos del mundo.

 

Aquí están ellas: de voz en voz…

 

La voz masculina era fantástica, una hipérbole tocando mi psique, gajos simbólicos haciendo una red de imágenes, mi imaginación era un río de metáforas desembocando en mis sentidos.  La realidad y la imaginación no tenían límites, era la plenitud de un gozo lindando con el paraíso y el infierno.  Encendí fogatas en el paraíso, y comí manzanas con lucifer.   Habité una zona netamente franca.  Ni siquiera había fisura en el relato del hablante ni en el cuento de su contador. El espacio era un escenario en eterno movimiento donde se podía  entrar y salir. La muerte en el “mundo de las evidencias” era inevitable; pero en el campo de las visiones, -allá, allí, aquí-, el ave fénix no tenía que convertirse en cenizas para volver a nacer. Era suficiente una palabra para…

 

Los sonidos eran vocablos indivisibles, no tenían líneas  imaginarias, peor fronteras. Entre la imagen y la realidad palpable las palabras formaban parte del argumento pero no del nuevo aprendizaje, la apropiación del lector(a) hacía otro escrito simultáneo en la vida inventada, que importa sí con acierto o desacierto..  No había división entre el contador/inventor de todo “eso” y la escuchadora  atrapada en la fascinación de la fantasmagoría  que la hacía zambullirse en eso que veía en su imaginación y a la vez quería comprobarlo en la llamada realidad del común denominador.

 

A veces perseguía  el encuentro con insomnios,  ese mundo mágico trajo la vigilia, nunca podía confirmar la historia, tenía muchas versiones orales, siempre  con los mismos protagonistas, sus personajes cambiaban de roles.  En el camino esa voz de hombre conforme avanzaba, construía su mito y  hechos.  Descontaba la vida como desgranar una mazorca contra el tiempo y el viento. No había guerras ni pleitos teñidos de sangre; ya la realidad tenía demasiada corrupción, demasiada cloaca y basura.  Estaba de más echarle pólvora a la fantasía. Había un anhelo de purismo y contacto con deseos creadores.  El creador no tenía placer en culpas, ni creía en recetas del bien, ni nadie se quedaba en el limbo, ni purgatorio.  Nadie tenía que confesarse. 


El simplemente empapelaba de sonoridad la escucha que se convertía en grandes pinturas y voces que se apropiaban de cuerpos y objetos. Era una invitación  sin escapatoria para encontrarse.

 

Alguna vez, tenemos que darle la bienvenida al deseo, que es un asunto de humanos solamente.  Trata mundana y divina.  Aventurado sea quien lo logra y desdichado sea quien su verdad no sea dicha.

 

Alguien me llama para que sea otra.  Vez primera de algo sin semejanza.

 

En cambio la voz femenina era un sonido fragmentado.  Era un todo en diferentes partes, contenía una voracidad y fuerza inexplicable, un deseo de ir a ninguna parte,  pero quería estar en todas partes.  Quería ser el todo.  Rivalizó con dios. Al demonio se lo metía en el delantal, con el fuego que rescató de las tinieblas y los alimentos del edén hizo banquetes para sus oyentes que eran sus invitados escogidos.  Solo por puro placer convidaba los secretos, el suspenso y la sorpresa.  De su boca salía el mundo con su tragedia, ambiciones, desdén, otros hallazgos y desamores. Todo era posible, nada le estaba negado.  El castigo y el temor era una diversión insaciable en el toque y remate de sus historias.  Siempre  aparecían diferentes personajes.  A veces parecía una bruja insoportable y envidiosa; otras una reina egoísta, queriendo reinar sola con el hombre de sus sueños,  por siempre de los siempre, y no sólo eso, sino que quería de esclavo al resto del universo. 

 

Había también madres que se comían a los hijos, mujeres que sufrían toda la vida por no saber quiénes eran.  También, hubo la que desobedeció a un dios y se convirtió en rana, otra que por mentir se le cayó el cabello.  Otra de tantas,  la quemaron completa por descubrir el amor en el jardín vecino.  Y de aquella que murió asesinada por su marido porque la encontró con no sé quién dentro del taller de costura cosiéndole el botón mientras él susodicho rival fumaba con el dorso desnudo.

 

También contó en una de esas tantas veces miles lo de los cuatro niños que murieron juntos porque el fuego los atrapó en su casa de caña en alto, ninguno pudo salir ni saltar por la ventana.  La foto del diario, dejó ver cuatro cuerpecillos abrazados totalmente carbonizados. 

 

Los recuerdos de los conocidos no se quedaban atrás, la retahíla de hechos a veces parecía interminable, e historias sin fin ni que ocho y medio de Fellini ni tintas medias.

 

¿Qué será de Amada? La que se enamoró de Macaco, un estibador que trabajaba en un puerto y se resbaló con caja y todo y cayó rompiéndose la crisma y la vida entera. Desde ese entonces sus ojos que eran dos canicas verdes perdieron su color para tornarse apesadumbrados debajo de unas pestañas que ya no sostenían la mirada. ¿Dónde estará Lucía?. La que se enamoró del albañil que le enlució los sueños, que compró dos circulitos de oro como alianzas camino a la iglesia, y que en un santiamén ella se las aventó en la cara, y no dio explicación.  No hubo más, cada uno por su lado, ni boda ni nada, sino un silencio.


Y la del jovencito que compró un bebé de felpa para su primera enamorada, y los ojos de su madre celando como una Medea…

 

O la memoria de la niña que no le gustaba jugar con las muñecas y les sacaba los ojos, la misma niña que no le gustaba mirarse en el espejo porque cada vez que se asomaba no aparecía su imagen, y esta misma pequeña que no podía ni esconderse en la realidad ni en la fantasía porque la voz femenina se le aparecía congelada y disfrazada como medusa para quererla paralizar y así sólo la escuche y obedezca a ella.

 

En fin, al cruzarse esas dos voces, la masculina y la femenina, se hizo una; ya fusionadas, encontró su puesto en el diario, que anotaba en el cuaderno imaginario hecho de desechos y restos útiles todavía…

 

Así aprendí a leer y abrir los misterios ocultos guardados, robé las llaves de la biblioteca para apropiarme a toda costa de lo que contenían esos libros resguardados para que no se deterioren, yacían amenazados por la humedad  y la soledad, por el abandono y un sello de agonía. Los deshojé en más de mil y una noche.

 

Han quedado muchas vueltas atrás, no hay retorno posible, hay un punto de razón que circula, hay un círculo que se desprendió de la perfección.  Hay un relato pendiente…

 

¿Qué rostros y rastros tenían los libros de mi infancia? ¿El secreto de los libros y las preguntas de mis deseos ocultos dónde están? Tanto lío entre letras, oraciones, párrafos, signos de puntuaciones,  parecía que nunca iba a prender a leer eso que despertaba curiosidad, cuando lo contaban sin tanto papel e indicaciones de lee bien, repite, comienza de nuevo, así no, rebeldía, cansancio, aburrimiento y por dónde iba.. . 

 

Una cosa era escuchar el cuento y otra leerlo, eran como dos mundos, dos momentos, dos encuentros. Tuve que aprender a escucharme. Es así como al ir creciendo envuelta  en la magia de la palabra tanto oral como escrita, me dejé llevar hacia ese otro mundo: el de la imaginación y creación.  Es así, como en mis manos tuve la vida y la muerte, el tiempo y el espacio, el nacimiento y la vejez.

 

Ahí jugué y confabulé con la verdad, vi al yo y al otro: YOTRO Y YOTRA  enfrentado con la mirada inevitable. Escuché y devolví la visión a la palabra que desmitifica a la eternidad y el sufrimiento.  Sentí el infinito tocando el cuerpo que envejece y muere.

 

De ahí, para mí, las fábulas, las leyendas, y la vida misma como literatura, es mi salvoconducto para amortiguar lo insoportable: esto es, enfrentarme con lo mortal y así poder sostener la alegría de vivir como un regalo humano insobornable e incorruptible.

 

¿Qué puedo decir de este presente inmediato? Tal vez, que, aún me siento, y aún el caudal de eslabones aparece disfrazado de incógnitas. 

 

Parece que en una de mis otras vidas fui la esfinge, fui el oráculo, fui la arena del desierto. Quizás parte de la sombra de lo sospechoso. 


El mismo misterio mismo develado: el llanto y el dolor de la esfinge cuando se despeña entre las rocas al ya no poder sostener los enigmas porque se agotaron las preguntas y los secretos…  ¿Se podrán inventar otros?

 

Carmen Váscones

2001