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La Muerte un Ensayo de Amores, 1991, 1994, 2011, de carmen vàcones, poesìa febrero 3, 2015

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La Muerte un Ensayo de Amores

1991,1994,2011

“tú sola quedas con el deseo,
con este deseo que aparenta ser mío
y ni siquiera es mío
sino el deseo de todos …”

Luís Cernuda

“Su presencia antecede al infinito…”

1

He venido del mar
y no de la boca de los hombres
que engendraron mis hijos
con la brutalidad de sus gestos

Han enterrado mi presencia
no sé quién soy

Regreso a la ternura de la ola.

2
La piedra la playa los caminantes
los seres las series lo serio lo sería
la ciudad los ciudadanos las direcciones
el uno y todas las enumeraciones posibles
caen los aviones caen las naves cae todo
las bajas las bajadas lo bajo
permanece el permanente percance

El orden las órdenes ordeno

Un poco de arena en el bolsillo
algo de susto en la avenida principal
el pretexto de esto para nombrarte

Nuestro deseo no tiene nada parecido a lo decible.

3
El faro se detiene entre las piernas del mar
la entrega es absoluta

La tiniebla entre el silencio y el movimiento
la mirada vuelve a su punto

La complicidad su luz
el encanto dura hasta el amanecer

El mar no espera.

4
Quien ha visto llanto al mar
cuando sueña el naufragio

Quién ha visto sollozar al mar
tras la roca

Quien ha visto lágrimas al mar
para dar de beber al navegante

Quién ha visto llover al mar
junto al ahogo del amante

Quién ha visto salivar al mar
la piel de sus dios

Quién ha visto sudar al mar
la posesión de su cantor

Quién ha visto traicionar al mar
ante la mirada de otro espejo

Quién ha oído al mar
La perpetua orgía de su voz.

5
Refugiado el crepúsculo en los rezagos de la duda
los garabatos del sueño se apropian de la forma

La autora recoge el telón

A un lado la foto del mar
donde la gaviota ignora su espectáculo

Imagino su muerte

Golpea la necedad en el vaivén de su fin
agarro su vuelo su aliento sus ojos mortales
sólo un grito queda
lentamente cae
sus alas envolviéndome
mi tempestad no acaba
un punto descendió más allá de toda espera
el último movimiento se desprende de su cuerpo
siento reventar la ola en mi vientre

El candil consumió la luz
el mar no devuelve la vida

Siglos de pasión advienen al hombre

Goza ilusiones de posesión
encadenado al regreso temporal
el dolor y la ternura por el resto de sus días

Perezco en el dibujo
me dejo llevar por el principio

Debuto en la madriguera de la ficción
única espectadora.

6
Una nube de arena
sale en secreto desde el mar
espejo en movimiento
donde pierde la mirada

El viento lleva insomnios y dudas
se des-hacen las palabras en la forma.

“Todo su ser, agujeros agarrados al cuerpo…”

7
La esfinge inicia los oráculos
el enigma advendrá en el des-enlace

Todos callan el duelo oculto de los dioses

Las fantasías desatan el secreto
continúan los despojos.

8
El enigma anticipó su existencia y desciframiento
existió antes que la misma esfinge y el adivinador
descansa sus pies en el orificio de la ilusión
mientras profesa desde la oscuridad
la única oportunidad de los mortales
la del tropiezo y del retorno

Me predijo
el deseo será el fantasma de su voz
de su verbo y de su alma
donde la tragedia no será su destino

Hablo con mi espectro
desde su boca y en mi cuerpo
al mismo tiempo
nos anunciamos el lugar de la evanescencia
me toca y lo toco
se corporiza

Me extingo en el sentido de su roce.

La esfinge seguía la huella del errante
concibió un enigma
trazó un rasguño en su paladar
rodeó con gritos el desierto
gestó su lengua para un ausente
extraño displacer conmovió su origen
empezó a oír el eco del manantial
ajena a su nombre se pregunta quién es
derriba la indiferencia
por primera vez a su mirar le acompañó el sollozo
el espejo nunca quiso ser su confidente
el viento llevó su voz hacia el destierro
la apropiación del ser anuncia la evidencia
la aparición del acto despeja el camino

Vieron sé en el balbucear naciente
aliento sonoro del gesto hecho acento
en el descenso a lo perverso reconoció al hombre

Huyó a sus brazos
mordió el placer
la rodeó con su ternura

El nocturno se agolpa entre piel y piel
la tormenta fue su música
excavan el encanto
sus cuerpos un éxodo

Entre ambos la intimidad mortal.

9

Recorriendo lo irreverente
la música ancestral resuena
en mi cuerpo los gritos de la tragedia
despojan mi renacimiento
bailo entre las piedras del coliseo
la posesión del triunfo
en mi piel sudorosa
la angustia se inicia entre el rubor y la ira
los sacrificios perdidos
en los restos de la escultura

Hoy el canto milenario
divaga entre mi imperio y las conquistas

Entreabierto occidente al ocaso de los siglos.

Ya no oculto
mi refugio al intersticio del errante

Su realidad la extraje de leyendas
y de los encadenados al olvido.

10

Jamás me postergaré al olvido
mis palabras proseguirán el acto
mi persecución será improbable
mi muerte me protegerá
mi humor la convicción y la armonía

Ante esto no me retracto.

poemas al italiano AGUAJE, LA MUERTE UN ENSAYO DE AMORES, CON/FABULACIONES, MEMORIAL AUN ACANTILADO, AL ITALIANO POR LISA COCCO mayo 9, 2010

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22

Soy una gramínea del éxodo en mi origen

columpio el vacío anclado desde mi infancia

– total –

Soy una corona de gloria

olvidada en el nicho de mi boca.

Carmen Vascones


Sono una graminacea dell’esodo nella mia origine

dondolo il vuoto ancorato dalla mia infanzia

– totale –

Sono una corona di gloria

dimenticata nella nicchia della mia bocca.

nasce nel suo piacere.

…………………..

23

Dios una metáfora turbia

en la sangre de la razón

(suturo la realidad con mi fantasía).

Carmen Vascones


Dio una metafora torbida

nel sangue della ragione

(cucio la realtà con la mia fantasia.)

………………….

24

La rigidez de la nada

parece un todo confundido

en la boca humana.

Carmen Vascones


La rigidità del niente

sembra un tutto confuso

nella bocca umana.

……………..

25

¿Cueva de mi existencia

te comunicas acaso

con el tragaluz del sueño?

Fantasmagórica voz vacía

siento tu muerte escurridiza.

Carmen Vascones


Antro della mia esistenza

comunichi per caso

col lucernario del sogno?

Allucinante voce vuota

sento la tua morte scorrevole.

………………………

26

Uno dijo a dos

¿por qué después?

Dos dijo a uno

¿quién antes?

Carmen Vascones

Uno disse a due

perché dopo?

Due disse ad uno

chi prima?

………………………………………

27

Mi eros llama distinta y hermosa

no está en ningún culto

-ese su misterio –

Carmen Vascones

Il mio eros fiamma distinta e bella

non sta in nessun culto

ello è il suo mistero-

………………………………………

28

Cercanamente lejos

la máscara se deshace

en la acidez de la tristeza.

Carmen Vascones


A poca distanza, ma lontani

la maschera cade

nell’ acidità della tristezza

………………………………

29

En algunas ocasiones

andamos a la caza del poder

y terminamos en la mira.

Carmen Vascones

In certe occasioni

andiamo a caccia del potere

e finiamo nel mirino

………………………….

30

El amor es una tensión

plena de acción:

su debilidad

Su desafío:

continuar

y dejar de someter

¿Quién acepta ese riesgo?


Carmen Vascones

L’amore è una tensione.

Piena di azione:

la sua debolezza

La sua sfida:

continuare

e smettere di sottomettere

Chi accetta questo rischio?

………………………………

31

La historia: un testigo real

de la descomposición del mundo

La vida una composición permanente.

Carmen Vascones

La storia: una testimone reale

della decomposizione del mondo

La vita una composizione permanente.

…………………………

32

Mi cuerpo: un espacio

donde la vida

refugia al verbo.

Carmen Vascones

Il mio corpo: un spazio

dove la vita

ospita la parola

……………………………

33

La metáfora: esplendor del vacío

el movimiento su forma

Me suicido en metáforas.

Carmen Vascones

La metafora: splendore del vuoto

il movimento la sua forma

Mi suicido in metafore.

………………………………….

34

El cielo la tierra

un mismo instante

un solo espacio

uno solo

Tú.

Carmen Vascones


Il cielo la terra

un stesso istante

un solo spazio

uno solo

Tu.

……………………………….

35

Ella desoculta todo

– nada se le escapa –

en su palabra el humano es descifrado

hace de los deseos la celada

de su contrincante el ghetto de la muerte

del cuerpo cuna y nicho del advenir

Carmen Vascones

Lei scopre tutto

– niente le è sfuggito-

nella sua parola l’umano è decifrato

fa dei desideri un’ imboscata,

del suo concorrente, il ghetto della morte

del corpo culla e nicchia dell’ avvenire

………………………………….

36

Orgía ígnea

ignoras el agua

arrastras la simiente

a mi matriz apocalíptica.

Carmen Vascones

Orgia bruciante

ignori l’acqua

trascini il seme

al mio utero apocalittico.

…………………………

37

Ser valiente

es señalar la desnudez

en toda su fragilidad:

un recién nacido.

Carmen Vascones


Essere coraggioso

è mostrare la nudità

in tutta la sua fragilità:

un neonato.

………………………….

38

La muerte una víbora

enroscada en el Bien

no muerde su deseo

nace en su placer.

Carmen Vascones


La morte una vipera

attorcigliata nel Bene

non morde il suo desiderio

GOLPE DE DESGRACIA: POESIA DE BENEDETTI Y VASCONES julio 1, 2009

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earth seven continents Globe

 

VIOLENCIA, S.A. (Sociedad Anónima)

Poema de Carmen Váscones (1 de julio de 2009) 

para vencer al hombre de la paz
tuvieron que afiliarse siempre a la muerte
matar y matar mas para seguir matando
y condenarse a la blindada soledad,
para matar al hombre que era un pueblo
tuvieron que quedarse sin el pueblo
.

Mario Benedetti: “ALLENDE”

 

 

1

Un golpe otro golpe

Uno tras otro

Golpe más golpe otro

 

Las puertas caen

Ninguna de pie

Nadie asoma

 

Solo se ve un montón

Como un esqueleto gigante

Y una sombra hinchada

A punto de reventar

 

 

 

Una voz desconocida

-En ese estado quedó-

 

2

Hay que derribar el golpe

Quitarle la capucha

Hacer un paro a tanto horror

Hacerle saber del miedo

Enfilar la marcha

Y no sentirse solo

-acompáñame-

 

3

No hay tumba para el desaparecido

 

 Podrán derribar casa

Podrán quemarlo todo

Podrán cortar el recuerdo

Podrán dejarme sin mí

Podrán  poner y oponer

 

Pero los pasos avanzan

No puedes cogerlos

¡Ay de ti!

 

No soporta más

El espanto ordenado y dirigido

-Apunte y calle-

 

El sonido no se incinera

Alguien lo continua …

 

4

Que no se les ocurra quitarle su nombre

Que no lo manchen

Que no estoy con ganas de aguantar

Que no callaré hasta morir

 

Y este momento no es suficiente

 

No solo estamos hechos de intentos

Hay que atreverse

Pero eso sí ni héroe ni martir

En la jugarreta del opositor

Que arremete sin pena

 

 

La urna la estatua y el que se impone con trampa

Un protagonista sospechoso de la mudanza

Que te fuerza que te lleva que te detiene

Que te intimida que te allana que te usurpa

Que te toma que te secuestra

Que te desaparece

Que te toca y queda

Que te apaga el alba

Que te desecha como un papel

Que te quiebra el deseo

Que te deja sin madrugada

Que te destroza la memoria

Que desconoce el respeto

Que te pone condiciones

Que te tapa la boca

 

Que te quiere dejar sin palabras

Que te dice retrocede o no respondo por nada

 

 

Aún así

-“Soy inconforme”-

 

 

Los manifestantes dan la cara

A esa lucha constante

 

Barreras y máquinas

Consignas y moneda

Constitución y agresión

Tierra saqueada

 

¿Quién soy?

¿Quién soy para tí?

 

Manoseas mi identidad

Para violar mi voluntad

Aún así no me apagarás

 

 Impide la opresión

Hace barricada

Comanda resistencia

Rechaza

 

¿Quién despeja el camino?

 

 ¿Quién está con el pueblo?

-Estamos indignados-

 

“Qué cosa fuera la masa sin frontera”

 

Que no se detenga la huelga

Vencer para jamás no ser vencido

 

¿La lluvia cae igual para todos?

¿Por qué achicas el río?

¿Por qué me desconoces?

¿Si dices soy tu semejante?

 

 

Ningún golpe es diálogo

 

Y sin embargo

Quien calla otorga o es cómplice

Del derrumbamiento y la devastación

 

Sácate el temor de encima

 

Tan fácil resulta matar

Hacer a un lado

Arrastrar con todo

¡Golpe de estado!

 

(Un estado embarazoso)

 

Parto: una partida de defunción

 

¡NO!

 

www.carmenvascones.wordpress.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Poema de Benedetti: “ALLENDE

 

 

Para matar al hombre de la paz
para golpear su frente limpia de pesadillas
tuvieron que convertirse en pesadilla,
para vencer al hombre de la paz
tuvieron que congregar todos los odios
y además los aviones y los tanques,
para batir al hombre de la paz
tuvieron que bombardearlo hacerlo llama,
porque el hombre de la paz era una fortaleza

 
Para matar al hombre de la paz
tuvieron que desatar la guerra turbia,
para vencer al hombre de la paz
y acallar su voz modesta y taladrante
tuvieron que empujar el terror hasta el abismo
y matar mas para seguir matando,
para batir al hombre de la paz
tuvieron que asesinarlo muchas veces
porque el hombre de la paz era una fortaleza,

 

Para matar al hombre de la paz
tuvieron que imaginar que era una tropa,
una armada, una hueste, una brigada,
tuvieron que creer que era otro ejercito,
pero el hombre de la paz era tan solo un pueblo
y tenia en sus manos un fusil y un mandato
y eran necesarios mas tanques mas rencores
mas bombas mas aviones mas oprobios
porque el hombre de la paz era una fortaleza

Para matar al hombre de la paz
para golpear su frente limpia de pesadillas
tuvieron que convertirse en pesadilla,
para vencer al hombre de la paz
tuvieron que afiliarse siempre a la muerte
matar y matar más para seguir matando
y condenarse a la blindada soledad,
para matar al hombre que era un pueblo
tuvieron que quedarse sin el pueblo.

Mario Benedetti  (http://www.cubadebate.cu/opinion/2008/06/27/poema-de-benedetti-allende/)

 

ENTRE CUERDAS LA VOZ por carmen váscones abril 27, 2009

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 No es tanto como el autor dice, pero es tanto como lo ha podido decir.  Entre cuerdas la voz,  el compás entre los cuerpos. 

La música se abre como un tiempo apropiándose de nostalgias empecinadas en los grises inviernos.

 

Reitera la historia entre cada estrofa sus partos, conquistas y fechas.

 

 

 

 

 

¿Qué se deshoja en este himno romántico canto de todos y de nadie?  Intimidad ingenua  de verano, ciclo rotativo de intempestivas lluvias, sobre ti un pendil de luna llena.

 

Abrazándote una sombra, la de aquel que se pregunta ¿quién era su amante, acaso la muerte o el nombre tuyo que se envuelve entre la ira y la belleza de todo el ignoto ser que eres?

 

Tus pobladores se visten de celeste y sonríen en la faz de tu pasillo, creen que han robado cinco estrellas, más no saben si al mar, al cielo o a una guerra. 

 

La duda te inventa, te atormenta, te destruye. Te  devalúa. Hasta hace inventario a tu vientre.

 

Hace de ti una ambición en un límite estratégico.

 

Te parcelan como juego de ajedrez y en cada partido elige tu rey.  ¿Y sigo siendo qué?

 

Eres la reina de los peones de esta tierra, los caballos yacen desbocados en los monumentos erigidos en  tu nombre. 

 

El guardián del tiempo pregunta dónde está la perla que surgió en ti o rugió en la emboscada. 

 

Su presencia está perdida entre el Pacífico y la ostra no encontrada.

 

¿Quién te arrulla, te atormenta de pesadillas, quién te invade de basura, quién tumba tus cerros, quién tala tus árboles? ¿En qué jardín te han convertido?

 

 

Te llaman soberana de tus empeños, pregunto ¿cuáles?  Tal vez olvido y oscuridad. 

 

Y qué de las promesas para con los niños  de la madrugada que cuidan carros estacionados fuera de casinos y discotecas.

 

Qué de las niñas que venden los diarios cuando otros infantes duermen.

 

Qué de los vagabundos guareciéndose bajo los portales.

 

Qué de los muertos en  las calles, por culpa de los ebrios conductores  o de los que atascan porque van atrasados al trabajo, que sin “conciencia” alguna se cruzan las señales rojas o no respetan ningún pare.

 

Que de las protestas acumuladas en carpetas y de las frases estrelladas en las paredes de lo cotidiano; qué de todo el resto. 

 

Crímenes y robos organizados o sospechosos imperan en el poder de la violencia y del placer de la crueldad…

 

Tus empeños empeñados en los bancos de los parques y en los bancos que juegan la transferencia de tu prosperidad y felicidad.

 

Pregunto ¿Qué formó Dios en tu bello cuerpo, qué  protege tu figura, qué sueño abraza tu río, en que espejos te miras?

 

Se escuchan murmullos acompasados, se distingue el poeta, el escribano, el ama de casa, el vendedor de verduras. 

 

Todos a una voz, el coro humano repite “Guayaquil de mis cantares”. 

 

Continúa el solista y el taladrador de  las palabras continúa.

 

Qué hacen tus rubias y morenas que enloquecen de pasión, las que asoman en su balcón y mitigan negras penas; qué de las que miran con pasión el crimen que ronda. 

 

Les palpita el corazón y encienden una vela a su santo de devoción y prometen esa noche no amar para que Dios se apiade y limpie las cloacas de este mundo.

 

Qué de las que con sus ojos verde mar hacen anclar la esperanza, la hospedan en su femineidad, la tinieblan de bohemia, la embriagan de sus olores y le prometen que a la tarde siguiente del domingo irán a misa junto con su marido una vez que llegue del partido de fútbol  y si falla al cumplimiento rezará un padre nuestro para quedar libres de deudas y culpa, que la próxima no fallará.

 

Y qué de los ojos negros anochecer que nunca deja ver los cadáveres dejados en “las cruces sobre el agua”, de los indios azotados por los dueños de los cañaverales, de los estudiantes muertos por el caos, quedaron para siempre enredados en su angustia, se desbandaron entre tanto miedo contenido y odios nacidos en el dolor y desamor.

 

Todos ellos han perecido en el placer de la violencia, su protesta y rebeldía.  Su rechazo. Donde sus pasiones han encontrado repudio, resentimientos, rechazos, torturas, malentendidos, olvidos. 

 

Una página rota en el nombre del padre del hijo y de la comunidad. 

 

¿Qué han hecho de tu bandera, de tu escudo, de tu himno, de tu historia?

 

¿Y qué de los cadáveres, los de las batallas que galopan en el calendario. Los que reposan en una rosa marchita.

 

Los que se aprisionan en una servilleta guardada; el que acompaña en un hueso seco, el de una vez en un hotel, en una mirada que no llegó  a ser cita.

 

¿Qué de las que imponen siempre su querer, fascinan al mirar, embriagan al besar, son sus labios de cereza un reclamo de dulzura, de amor, de identidad, nombre, de particularidad y señas, lugar del descanso. 

 

De vida y muerte entre tantas palabras, sacrificios y placeres. 

 

Mujeres de este puerto un eterno ignoto mar.

 

Tú ciudad, eres una mujer vestida de sueños y razones donde anhelan tus hombres vivir para nunca más sufrir, ansían llenarse de tu ternura, desean descansar en ti de su tanto andar, y sus almas quieren enterrarse en ti para siempre estar.

 

¿Dónde sus almas realmente anhelan estar, dónde sus cuerpos desean habitar? ¿De quién eres prisionera, del mar, de ti, de tu gente, de las palabras?

 

Eres fulgor, muerte y amanecer. Palpita en tu corazón el crimen, el horror, la ternura. 

 

Tus muertos y amantes yacen en hinojos cuando entierran sus silencios en ti. 

 

Anhelan sus descansos entre los que quedan. 

 

Recuerdan y nacen en tu canto otra vez. 

 

Un nuevo coro nace en ti  ciudad de mis amores.

 

carmen váscones

1/1/1989

 

 

 

 

 

 

LOS YO DES-HABITADOS, por carmen váscones abril 27, 2009

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A los asentamientos torcidos del lenguaje, le acompaña el éxodo del sudor, de la frente y del parto con dolor, lugar, donde las palabras labran la mortalidad fecunda de los devenires humanos. 

 

Cada lección es una certeza de las  estaciones  interceptadas entre los horrores de la sintaxis y las inscripciones de los interrogantes que desembocan en las puertas del perpetuo tiempo del amor. 

 

Sitio, donde las conjugaciones del  génesis serán por siempre las transgresiones finitas del signo femenino y masculino en la que no habrá jamás un paraíso perdido, peor aún a encontrarse; ni el tal vez de la mitad perfecta de una costilla, ni el juicio final para descansar el séptimo día cada vez que la obra de lo humano deposite su humor y los ecos de su risa en la historia, allí, donde la polilla estará royendo el tomo número tanto del siglo XX, en la página tal, que habla entre lo que se deja leer…

 

El diluvio de los pares impares del vaivén de los días, en los que nadie se baña dos veces en los mismos cuerpos, porque nuevas caricias corren por ahí; donde los olores de la esperanza revierten su  fatalidad sobre la espalda del alma olvidada en el velador del mundo. 

 

En el sucre que cae en la rokola del atardecer y suelta el disco de los sentimientos oprimidos entre tantas jugarretas y jaquecas vencidas entre prisas de veranos y de interiores acercándose a los veredictos fugaces de su decreciente y creciente  constante.

 

Sobre la pluralidad de los acertijos de tantas circunstancias ceñidas a los detalles que será la coreografía del encanto abandonado a los imprevistos del reloj detenido de la catedral; al abrazo del estero a una canoa que deja apenas ver dos figuras desde el puente; de los que ríen y persiguen las huellas de las enredaderas podadas por los jardineros de cualquier parque.

 

En el hombre que compró un pequeño ataúd para el hijo que no llegó a cumplir un año; en la madre que como flor deshojándose sube al bus que converge en uno de los lados del parque  la Victoria para quebrar su recorrido por Pedro Moncayo y otras calles rectas hasta que pasa por en Centro Cívico, Registro Civil, Hospital del Seguro, otras ciudadelas, La Naval, hasta que gira cerca del Portón del Puerto Marítimo, avanza en su recorrido, marca otra virada en la que roza a distancia el planetario y continúa con su ruta hasta el mismo punto del sur, donde ella da un bostezo, gritará, – en la zanja – Mientras el cobrador  recuerda, – quién más se queda – en la Florida Uno.

 

En el hombre que le comenta al otro hombre que está cansado de salir todos los días a las cinco de la mañana al trabajo para llegar justo.  El que está a su lado da una chupada al cigarrillo y le comenta que el fin de semana va a ser diferente porque se festeja la fundación de la ciudad, fiesta en las que se podrán tener unas horas para embriagar el desaliento de esas mañanas que ya no son mañanas, que habrá que ir a buscar unos amigos que trabajan en la seis de marzo para poder rasgarle con música a la indiferencia.

 

Dar en la llaga del desencuentro y en la nuca de lo vivido. 

 

El límite entre la ausencia  y el combate emprendido en la lumbre de la conquista.

 

Como himno nacional se escucha las nostalgias entonadas en la gravedad de la venganza hecho puño y voz, música y ellos, del “ódiame por piedad yo te lo pido, que si tu me odias quedaré yo convencida/convencido de que me amaste mujer/hombre con insistencia, pero ten presente de que acuerdo a la experiencia tan solo se odia lo querido”…

 

Pero el traje humano insiste, encuentra, busca entre los faros y las sombras del portal agarrado al destello del tragaluz, de un arco iris donde gire la risa sin reservas, donde el presente sea la oportunidad de la travesía, donde nadie se anule en la letanía de la ilusión  del tal vez alguien, algo. 

 

Sólo estás en lo puntual del cuerpo. 

 

A cada cual le toca significar con la metáfora de su nombre el recorrido de las palabras que se re-escenifican en los actos de sus sentidos.  Humanizar al yo, significa, sentirse más dueño de la aurora.

 

Cada intimidad lleva consigo la superación de interpretaciones  y del valor que cada uno le asigna y encuentra.  Cada nueva perspectiva significa creer y crear nuevos crepúsculos que impriman el horizonte en el surco de cada ser.  Por siempre lo  reconocido desconocido y conocido en la oscuridad del  sí mismo: yo-sé, no sé.  Nada de mí.

 

Es el “cansancio de vivir el que ha creado el otro yo” sinónimo de no-vida, del deseo de no-vivir.  El otro espejo con los estigmas de los tributos.  La belleza desaparece cuando se medita en los acontecimientos de la historia. 

 

La ordenación del fin es ya una ilusión; por eso dice Nietzsche, “la verdad es fea”.

 

Cada cual quiere decir algo distinto de lo que dice.  Querer narrar ya sus propias vidas es la expresión de sus deseos, del volver a vivir instante a instante. 

 

La manecilla del retorno donde dejan que el amor se despeñe en el cuerpo y caiga como catarata  entre el marasmo del silencio y la sentencia de la soledad alrededor del azar que hoya sobre  palabras póstumas y los reciclajes de las evidencias. 

 

Los deseos humanos no decaerán, huyen a las tentativas de la calma, su rito es insaciable, Estás más allá y más acá de la poesía, de los ritmos del atractivo sexual, de las filiaciones de las particularidades.  Su  presencia son símbolos anclados en los sonidos del lenguaje regodeándose en la pleamar de la invención.

 

Entre el humor de hacer nuevos recuerdos y el imperativo de crear nuevos mandamientos para decirse entre los otros dejen de someterse los unos a los otros. 

 

Para poder hablar desnudo sin la hoja de parra que cubra los rostros, para dejar de ser la presa de los dientes escondidos en la felicidad armada de  la defensa.

 

Para dejar de pisotear las desemejanzas. 

 

Para dejar de ser un adicto embotellado en la moral embriagada de un señorío sobre sí misma, donde la hacen ejecutar como tirana agazapada en la razón, el saber, la conciencia, los  llamados valores. 

 

En dejar de ser los esclavos de la decadencia.

 

Los hechos jamás podrán ser deshechos en las tablas  rotas y estrelladas entre los espejos de los adversarios habrá una tachadura que se encargará  de las reincidencias, insistencias, de las fallas, de las huellas fallidas de todos los días. ..

 

El prójimo no soy yo ni los otros.  

 

Siempre serán unos extraños próximos, diferidos en las transferencias del sentir conjugado en la palabra y su efecto, el acto, semblante de la nada vestida de pasado mañana.

 

Cada cual atraviesa la muerte y la vida simultáneamente, y si no se reconoce este movimiento a la vez, se está destinado a ser el asesino del acto, del verbo, del amor. 

 

A ser el cadáver habitando a los yo de ficción  comandados por el amo de la mortandad.

 

Lo único que escapa al humano, es que no existe prueba de amor para el deseo.  Su hipótesis se convierte en diálogos entrañables e interminables de resonancias en “confieso que he vivido”.

 

Quién está dispuesto a soportar,  acompañar la levedad de la palabra que transita las viejas verdades con ruta hacia la des-dicha, en donde la emboscada del mundo desata su tormenta en la soledad de un útero desierto. 

 

Mientras, asómate, o abre la puerta y  mira ve qué haces.

 

La luna declina su propio desencanto en una pareja de ancianos que cierran las persianas de su habitación.

 

carmen váscones

1988

 

carmen vascones y más escritores ecuatorianos opinan ¿NUEVAS TENDENCIAS EN LA POESÍA ACTUAL, abril 22, 2009

Posted by carmenmvascones in ambato, Carlos Béjar (Ambato), carmen vascones, cuenca, Jorge Dávila (Cuenca), Juan Carlos Astudillo, lírica, María de los Angeles Martinez Donoso (Cuenca), Maritza Cino (Guayaquil), Miguel Donoso Pareja (Guayaquil), novísima poesía, POESÍA, poesía actual, provincia del Guayas, Rodrigo Pesantes (Guayaquil), samborondon, Sara Vanegas (Cuenca), Sebastian Lazo, Sonia Manzano (Guayaquil), Xavier Oquendo.
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Antes que nada, para dilucidar este avatar de la poesía actual o novísima debo contarles que me encontré en la encrucijada de lo formal e informal, de escoger a mi yo como unidireccional o hacer eje transversal el tema y compartirlo con otros escritores y así devolver al público lector y escucha los diferentes hilvanares alrededor de la temática que nos convoca en este trabajo. 

 

Es así, como invité a mis hojas en blanco a escritores de diferentes trayectorias y edades para encontrarnos y compartirnos en semejanzas, direrencias y por qué no hasta repeticiones que nos llevan a un mismo camino el de versiones con visiones y puntos de vistas, con discrepancias y coincidencias con un propio movimiento donde cada cual se reconoce en ese hacer único que compromete la poesía y la escritura. 

 

En mi trabajo de recopilación de criterios me integro como otra, una voz más reconociéndome en el laberinto del verso aliado a la verdad que lucha en su avatar por existir y desenmascarar a la mentira. 

 

El verso intenta ser no corruptible, pero ¿Qué es lo que corroe a los pensamientos y actos humanos para no claudicar y tampoco entregar palabras falsas, vacías y extraviadas del acto poético?

 

Escuchemos a los escritores:

 

MARÍA DE LOS ÁNGELES MARTINEZ DONOSO (Cuenca): Sobre las letras que nos tocan … (La nueva poesía en el Ecuador).  Es importante preocuparnos por el quién viene luego, eso no quiere decir una secta de adeptos o quién tome la posta exacta de los escritores mayores, o un adorar a las momias sagradas, sino una continuidad necesaria, de conocimiento y respeto mutuo. 

 

El ser joven, come el ser negro, indio, o mujer nada tendrá que ver con la calidad y no se debe esperar una mirada que afirme o rechace para seguir, esto no es negar el papel importante de la crítica, ni de los criterios. 

 

Hay que reconocer la experiencia, caminar sin prisa, pero ser nuevos es proponer, y eso nada tiene que ver con las edades, ni otras situaciones.  De todas formas la poesía novísima (como la entienden) tiene sus voces dispersas pero que caminan en la misma dirección y el renovar es posible, y se da en las letras, en la poesía ecuatoriana.

 

Estoy obligada a reflexionar sobre mis contemporáneos sin entender bien el contexto o a quiénes se refieren los ajenos, pero la generación o de-generación a la que pertenezco cuenta con mi respeto en voces como la de Javier Cevallos, María Elena López, Juan Carlos Astudillo, Sebastián Lazo, etc. (viente años y un poco más) y me asusta pensar en tantas otras perdidas que son parte. 

 

La propuesta por ahora es de cada cada uno, faltaran unos años para delimitar, pero parece claro un grupo en donde pesa más lo clásico (en las métricas y los símbolos) y otro en donde si bien existen elementos clásicos o referenciales se juega en el mundo actual, al borde de un precipicio donde la poesía es su alma (su cuerpos, da los mismo si tiene anorexia), algunos se alarman ante su muerte, ¡Cómo se fuese posible!

 

Sobre la propuesta de mis textos está en construcción… pero ahora se perfila como una preocupación por nuestra naturaleza imperfecta, un sabernos capaces también del odio, de la mentira, de la violencia, para ser humanos, es que contrariamente a pensar que es una apología del mal es una realidad ante la cual nos hemos tapado los ojos, ¿cómo diablos pensar que el viejo al que le diste caridad en la esquina, es el violador de sus dos hijos y su hija?  Pues, bien es posible, demasiado.  Urbana, cruda y con su mueca de pertenencia al hoy, de todas formas tiene una actitud hedonista, de salvación en alguna parte, creo que nos hemos lacrado mucho hablando del desamor, ese papel de victimarios nos hace decadentes cuando se convierte en farsa.

 

¿Y la literatura en sí, para qué?  La función de la literatura, si tiene alguna, es la de ampliar nuestra realidad, la literatura, el arte, es la fe que creemos perdida, aunque sea una literatura negra y pesimista el acto de escribir es una señal de vida, una muestra del pulso y no de otras salidas que conllevan al fin.  Es tan trascendente el escribir que incluso puede que haga falta un libro que invente un Dios o Dioses más cercanos en esta época de desarraigos, pensemos en Homero, La Biblia, El Corán, etc., que se nos han alejado cultural o temporalmente, hasta el punto de sentirnos otra vez solos, nada quiere decir que sea la religión la que nos interese pero sí el encontrar la fuerza para no colgarnos de una viga y morir excitados e infelices.

 

JUAN CARLOS ASTUDILLO (Cuenca):  Acerca de la nueva producción literaria en la ciudad lo que puedo decir es lo que veo.  Un grupo de lectores-escritores que de alguna forma nos encontramos y empezamos la caminata esta, la de correr entre palabras.  No es que nos una algún fin o un propósito, que no sea el íntimo y personal que tendrá cada uno, por eso, aunque bailemos con la más fea no es ni pretende una propuesta conceptual, ni mucho menos; quiere, si puede decirse, gozar de toda libertad, así cada uno de nosotros experimentamos con formas diferentes de expresarnos, en forma y en fondo…

 

Personalmente pienso que el arte es la vía más efectiva de llegar, a donde, no importa, sino que donde sea que fuere, allí estamos, y es lo que importa.  El arte – pienso – no puede ser más que una cara de Dios, o uno de Sus Lados, por eso le apuesto a la vida todas las letras que me han visitado y se han ido, como todo, y seguro que nada pasa porque sí, sino buscándose siempre la “sin razón” que se lo permite. 

 

No sé si respondía a la repuesta, ojalá, sino un resumen enanito: Escribir es comulgar, la poesía es un don, un regalo, una forma de encontrar lo que antes ni siquiera era imaginable, e imaginar es crear, crear es Ser, la vida Es.  ¿Qué más … ?

 

SEBASTIÁN LASO (Cuenca):  Mucha gracia por lo ante mencionado. En realidad alegra mi corazón el saber que las legtras se expanden, siempre supe que hay ese otro mundo, frente al nuestro al cual miramos en forma diferente.  Traducir, este mundo, se hace necesario y útil para mí, a través de la poesía lo comnprendo, lo analizo, lo exploro, aunque la mayoria de veces sea completamente incomprensible, he inexlorable. 

 

Las mujeres como siempre el nexo preferido, entre lo que hago lo que pienso y lo que escribo, nunca porrá faltar unos ojos, una espalda, caricias manos labios, siempre.  Las infaltables charlas y el café, siempre son un buen augurio, el cual nunca es despreciable. 

 

El resto ya está impreso, y aunque bailemos con la más fea, siempre nos queda la poesía.

 

XAVIER OQUENDO TRONCOSO (Quito):  La novísimo poesía tiene más vinculación con la generación “Descapitada” que con la vanuardia “tzántzica” o el movimiento revolucionario de los “espirtuales” años 60.  En la última década del siglo XX comenzamos a notar en las poéticas de los autores jóvenes, que sobresalía un nuevo instinto por tratar de encontrar un nuevo vinculo que sea sin el arrastramiento de las utopías, con el derrumbe de la historia y la despolarización del mundo, y por lo tanto de las ideas, y la orfandad, sobre cualquier cosa.  Ya que esta generación no ampara en el parricidio porque no tiene padres. 

 

Además es una generación recuperada de los clichés que los escritores revolucionarios tenían y que siguieron conservando hasta bien entrados los 80.  Hay una oxigenación de pensamiento abstracto y dolorido del occidente “negro” de las dictaduras. 

 

Es una poética más comprometida con el lenguaje que con hombres y mujeres del mundo (tomando en cuenta que el hombre es lenguaje y la patria es la lengua que uno habla).

 

LUIS CARLOS MUSSÓ (Guayaquil):  Entiendo por poesía novísima actual una que mantiene un pie en la tradición de lo que llamamos cultura, o de lo que llamamos lírica (llámese occidental, oriental, etc.) y un pie en la novedad. Una poesía que es consecuente con el mundo que le y testimonia, pero que es subversiva en lo político (es un discurso que constantemente está diciéndole algo al poder). 

 

Recordemos a Paz: la tradición es la ruptura.  La poesía del siglo X (y consecuentemente, la del presente) se ha llenado de elementos y herramientas (piénsese en el creacionismo, el Vallejo y su inclusión de palabras consideradas “antipoéticas” antes; en la antipoesía violenta de Nicanor Parra; etc. Y solamente para mencionar a América.  Incluso asume la poesía contemporánea bártulos de la crítica literaria, para leerse dentro de su propio discurso y ofrecer una línea en que prime un metalenguaje.

 

La escritura experimental ha tenido defensores en ciertas escuelas.  Creo que la idea (por parte del poeta) es adoptar un discurso propio (sea canónico o no).  Con la entrada en vigencia de una mayor fuerza de los estudios culturales en la academia norteamericana, esa línea también pasó a basar teóricamente ciertos intentos por adoptar desde otras perspectivas y con otras pinzas la POESÍA. 

Así, la asunción de la llamada poesía popular, del discurso cotidiano, de segmentos antes excluidos de la alta cultura, etc. Se contrapone a un discurso purista; y la disputa es larga en este sentido. 

 

No sé, pero en las contradicciones y en la subversión de la que hablamos más arriba, está la alta poesía (y no entiendo muy bien si de ahora o de siempre; o es que quiero entender que la de ahora y la de siempre).

 

JORGE DÁVILA (Cuenca):  ¿Qué es la poesía acutal novísima?  “Creo que es, sobre todo, una búsqueda, una experiencia en el plano de la lírica y una experimentación con el lenguaje, sus posibilidades y sentidos.  Como nunca, el poeta actual sabe que las virtualidades de la lengua son muchas, y hace que su obra resida en el poder sugestive de sus elementos. 

 

La novísima poesía es también minimalista, los poetas resumen su visión del mundo, la problemática de su ser más íntimo, sus relaciones con el todo, en pocas palabras, en breves líneas, en un discurso concentrado, y a veces feroz.  Finalmente, la poesía actual es revelación, en muchos sentidos: como el volcarse, a veces cínico, del autor en la obra;  como el transmitir un mensaje, que lo sentimos como único, como venido de una fuerza que está más allá de la escritura; como descubrimiento, continuo y no siempre grato, oscuro, hermético, de una agresividad que parece una cuchillada, si hasta puedes percibir la tibieza de la sangre que te salpica en cada verso.”

 

SONIA MANZANO (Guayaquil):  Creo que la poesía novísima ecuatoriana está artravesando por un buen momento, lo que se hace evidente en una estimable cantidad de publicaciones, cuyos autores no sólo evidencian poseer fludiez metafórica, audaz manejo del lenguaje, oportuno dominio de los recursos expresivos, sino una voluntad de romper con los cánones establecidos, utilizando como instrumento de ruptura una fuerza conceptual en la que por igual converge en la lucidez, la ilustración y la originalidad. 

 

Una buena muestra de este avance la consituye la antología de Xavier Oquendo Troncoso “CIUDAD EN VERSOS”, pubicada recientemente.  La condición de novísimos no sólo la pueden ostentar los jóvenes, también pueden poseerla autores nona genarios, de escritura increíblemente jóvenes. 

 

La edad no es una condicion sine qua non para hacer poesía nueva.

 

 

SARA VANEGAS (Cuenca): La tendencia: una poesía múltiple.  Abanico de promesas y bellas realidades.  La última poesía ecuatoriana se consolida por mérito propio, en el panorama general de la Lírica Nacional, ¡En hora buena!

 

MARITZA CINO (GUAYAQUIL): La nueva poesía ecuatoriana apuesta a los temas eternos, tratados en unos casos con exploraciones filosóficas, otros con informalidad y retomando el detalle, lo cotidiano e instantáneo.   Creo que una gran parte de los poetas guayaquileños se inclinan al planteamiento de cavilaciones conceptuales, poetizando conversacionalmente con un ir y venir de versos hondos, cargados de inovación.

 

Otra gran parte de los poetas Quiteños son mas audaces en la experimentación, en los juegos retóricos y cultistas.  Sus textos son inmediatos sin buscar necesariamente una secuencia que lidere todo el texto.

 

CARLOS BÉJAR (Ambato):  La poesía clásica es lógica, racional métrica, rima externa que se opone a la poesía libre que es irracional y onírica, tiene rima interna y verso asimétrico.

 

La libertad métrica y la rima consonante formal desaparecen en el siglo veinte como tendencia generalizada.  Se impone la elongación libre del verso y las rimas interiores.  Esta transformación que algunos denominan “verso libre” parece haber sido causada por la traducción de poemas métricos y rimados a ideomas distinto de aquellos en que fueron escritos. 

 

La imposibilidad de halar palabras equivalentes con el mismo sonido y desinencias obliga al traductor que se ciñe a la literalidad, a utilizar palabras que en el nuevo idioma ya no riman y obviamente también se produce el desajuste métrico. 

 

La poesía clásica escrita ya no traducidas que se escriben en romance castelano antiguo y pertenecen a Gonzalo Escudero de Berceo, Gutiérrez de Cetina y Fray Luis de León Sigol XV o siglo de oro de la literatura española.  Lo extraño de ellas es que a pesar de su gran libertad formal por ser de inicios, ya sientan las bases de la metrificación y la rima que donimarían el panorama poético durante los cuatro siglos venideros.

 

Es así como tenemos, que la poesía que durante siglos se nutrió de significantes racionales y lógicos sintácticamente ordenados, llameremos clásica, y la poesía de oposición es la que aparece a inicios del siglo XX con una nueva manera de versificar, no solamente desde el punto de vista formal caracterizada por los elementos oníricos, ilógicos, irracionales si se quiere y que se fundamentan en las expresiones del inconsciente.  André Bretón la denomina surrealista. 

 

Y pasando a la poesía contemporánea tenemos que hurga en las raices heredadas, busca nuevos significados estéticos e incorpora además elementos lógicos de síntesis o esencias literarias, economizando masas y provocando estallidos y choques de estas tendencias para conmover los modos de percepción más íntimos del lector o del escuchante.

 

Cada tendencia o grupo de escritores parece querer fortalecer su propuesta escudándose en la seguridad del cardumen al conferir a su obra títulos que se refieren a asuntos temporales o generacionales o a maneras y modos de encarar su labor.  Todo esto es falso y conyuntural por ejemplo, ya en el siglo XIX se hablaba de modernismo y post modernismo en el XX de vanguardia y transvanguardia. 

 

¿Me pregunto si estas arbitrarias proposiciones dejan algo al porvenir?

 

La poesía nueva como tendencia actual, se inscribe en lo nuevo como aporte en los libre, donde hay cambio constante, lo que significa que siempre hay novísima poesía; hay un trabajo conceptual porque busca las esencias, por lo tanto economiza masas literarias; contrapone imágenes-esencias buscando niveles perceptivos muy íntimos en el lector, autor y escucha.  Utiliza elementos surrealistas, fusiona, interviene como mecanismo de subversión poética, y además incorpora y se instala en otras ramas de arte.

 

Si tuviera que dar un consejo a los jóvenes les diría escriban sin saber en qué, esto es, delusión, para destruir toda represión consciente y motivar el acto creativo.

 

MIGUEL DONOSO PAREJA (Guayaquil):  Los poetas de Guayaquil son más formales, conservadores, dentro de estos hay muchos de calidad como por ejemplo Mussó y Ángel Emilio Hidalgo.  Los de Quito son más experimentales por ejemplo Puma, y uno de los más interesantes entre los jóvenes es Roy Siguenza de Machala.

 

 

RODRIGO PESANTES (Guayaquil):  Nuevas orientaciones de la poesía en los últimos años: hay que partir de una aseveración que puede ser premisa valedera dentro de la órbita literaria de los últimos años.  No todo lo que se escribe en versos hoy es poesía.  Y claro no todo lo que se escribió ayer en verso tampoco fue poesía. ¿Dónde entonces están los límites?  El verso es únicamente el vehículo de la poesía. 

 

Por ahí viene el asombro verbal que camina de la mano de cierto ritmo y de algunos recursos de estilos.  La poesía que hacen los jóvenes de ahora lleva algunas afirmaciones beneficiosas como por ejemplo: la síntesis como respuesta a una sociedad llena de prisa, desde los afanes tecnicistas van limitando los espacios para el goce de la lectura. 

 

Luego encontramos una preocupación por el uso del lenguaje.  Los poetas de ayer no eran menos sensibles al valor de las palabras que los actuales, en cambio si lo fueron al significado.  La poesía actual es inseparable de la crítica al lenguaje, que a su vez es la forma más radical y violenta de criticar a la realidad.  Por eso es, a un mismo tiempo destrucción y creación del lenguaje.

 

Otro matiz de la poesía actual, es la ausencia de lenguaje tropológico y de las estrofas regulares o clásicas.  En la estructura externa prefieren el verso libre y dentro de él los detonantes verbales, los pisos connotativos, los espacios temporales y los tiempos espaciales que a veces lograron dar con la mágia poética y en otras se quedan en los simplemente verbal y enunciativo.  En las mujeres del desborde lúbrico, como una forma de liberación más que del subconsciente de los prejuicios sociales.

 

Lo valedero pensamos que en esa arista del verso no es lo que se dice sino como se dice.  Por fin creemos que la orientación hacia la problemática social o política ya no es su punto de mira sino la configuración misma del mundo en que viven.  Son entonces más universales por la proyección y más interrelacionantes con otros poetas de otras latitudes.

 

CARMEN VASCONES (Samborondón, Provincia del Guayas):  Para mí el invento de poesía “novísimo actual”, que se utiliza para referirse a la poesía nueva y que está en boga, me suena a encuesta electoral en el mercado de las editoriales; y muchas veces se cae en la trampa del consumo de nombres fabricados por marketing estandarizados de acuerdo al mercadeo publicitario.  Y según el coleccionista de nombres o liderazgo de la masa lírica.

En fin, la producción de poesía actual no es una moda, modelado, ni modelo con diseñadores de ropajes para pensar o sentir el alma o la realidad social con sus problemas.  ¿Quién tiene la última palabra? Nadie, porque, siempre habrá hacedores de versos y poemas. 

 

Anteriormente, se hablaba de vanguardias, hoy el término es “novísima”.  Pues, bien, para mí la novedad de las poesía está en su aporte, irrupción, desacralización, voz no oficial, que subvierte ordenes, que se rebela, que ausculta más allá de la ideología, moral religión, política y de las instituciones. 

 

Es la poesía, la que no está a expensas de suceder, monopolizar, destronar o decapitar el lenguaje, o figurar como superestrella frente a los otros poetas que están en el campo de batalla de la creación, no derramando sangre sino creaciones que sostienen la vida con vida, con renovaciones, destruyendo vicios, deshabitando hábitos y rutinas, desafiando y osando espacios de “goces innovadores”. 

 

Es la que embiste con remolinos de amor y belleza, que impacta, que impregna, que remueve al lector, a las estructuras de la escritura, de la lengua hablante.  Diría es demadrar lo aprendido, es un reaprender permanente, es un reto de inconformidad perpetua, es un movimiento que no cesa con la muerte del autor, porque este incluyó su huella y pulso en el verso, es un pase libre, una licencia poética que irrumpe como sorpresa ante la voz que inscribe lo que pasa por sus sentidos y actos.

 

La poesía no acepta partidos, ni urnas ni gobiernos en su estado de creación. 

Ella es una partida humana investida de impaciencia yfantasía, de serenidad y soledades, de ansiedad y esperas, de hechos y frustraciones, de amores y desamores vueltos, revueltos y desenvueltos, de realidades y posibilidades. 

 

Sólo parte hacia la vida, su presupuesto son las convivencias reales o ficticias entre su mundo y los mundos de los hechos, sucesos y perspectivas.  Destruye con creación, no con represalias, ni terrorismos, no con dogmas ni guerras ni conquistas, no tranza con la corrupción ni con la globalización, tampoco clona la palabra.

 

Ella, la poesía, son los deseos de la humanidad mediados por los voceadores de hacedores de poemas, que escogieron el camino de escriturar ese encuentro con la vida más allá de la experiencia de un presente, que traspasa la alegoría y hasta la insoportable realidad para existir en la brújula de las metáforas “vivificantes”, verdaderas y plenas de una intención increíble maravilosa y cargada de sentencias e interpelaciones, empapadas de epistemologías que dicen no ahí donde es sí o viceversa. 

 

Que hacen de frente y resistencia a la memoria, la historia y los legados de la humanidad.  Pone en imágenes los acontecimientos de la “vida real no pasados en telenovelas”, trasciende el cine y televisión, porque no tiene un noticiero amarrado a informativos de una sola vía, no tiene una última verdad ni cierre, ni epílogo. 

 

El portador de la poesía, su poeta, entra a lo prohibido reprimido, censurado, a sabienda de que se puede tropezar con otras versiones, otras historias, otras situaciones; el poeta excava, desoculta los diálogos de los cadáveres anónimos que quieren contar lo que pasó.  Se acerca a los que quieren dar a conocer sus sufrimientos, sus secretos inaguantables. 

A los que quieren desenterrar sus muertos con palabras justas. 

 

Conversa con los que no creen ya en las promesas de los gobernantes, con los que no se dejan aniquilar por demagogias, torturas, ameneza. Abraza a los seres que aman la existencia, que quieren vivir y viven en naufragios de desesperanzas, les da la mano para que arriben a sus propias huellas y orillas. 

 

Sobre todas las cosas del mundo, está la propia vida de cana uno que sustenta su sombra, su presencia y duración de pasada por el verbo como un tesoro intransferible. 

Promueve la defensa propia: una  comunidad sin fronteras sin banderas sin panfletos sin conisgnas.  La poesía es una verdad no negociable.  Si le pones precio ya eres parte de un estado embarazoso…

 

La voz del poeta es un espacio de expresión y recepción, un vínculo y puente.  Una demanda.  Es un compromiso ineludible con la denuncia de la realidad cotidiana, la injusticia, la discriminación.  Es un canto a la sexualidad humana, al amor, y al “descubrimiento del yo con ritmos y acentos propios”.

 

La poesía no tiene un público comprado ni contratado, no tiene recetas, ni menú ni “control” ni opinión de sabetodólogos.  Se plantea interrogantes como uno y otro, se pregunta qué hacer, dónde ir, se siente su propia incógnita, se cuestiona ¿Quién es? 

 

Protege al ser sin limosna, sin lástima, sin compasión, sin culpa.  Invita a ser leído, no se promueve como propaganda de “chispa de la vida, no es un ideólogo, ni tratadista, ni estadista de dolores y guerras, no es un burócrata conforme y resignado que espera ascensos oportunistas, no es vendedor ni comprador de las ofertas y demandas.  ?Dónde encontrar la palabra sin precio? El libro se compra pero la palabra escrita por el creador no es un negocio anticipado a menos que…

La palabra es la intérprete del creador, que lo diga el lector cuando sabe el valor de un libro que pone en discusión el piso del poder.  La palabra contiene su autoridad poética. Lo dicho está: el verso ejecuta al verbo.

El estado de la palabra una historia en movimiento y francamente expuesta.

 

No espera triunfar como inventor de palabras, pero si nacer a través del cuerpo del lenguaje umbilicado con la voz propia de la poesía que está volcada entre los actos humanos, la psique, la memoria, la naturaleza, la civilización y las relaciones sociales.

 

Se zambulle en la fuente de la contaminación del poder para detectar las minas de corrupción que atentan escondidas entre las cosas y las relaciones humanas.  Las saca a la luz; muestra a los seres que están dispersos, mutilados, confusos, conspirando, luchando. 

 

También acoge a los amadores, soñadores e inclaudicables, los entusiasma a seguir. 

 

Se acerca al suicida y lo calma acunando el caos y el vacío en la palabra. 

Entra al horizonte para dejarse caer en nuevos despertares. 

Se descubre, el yo que no soy del yo que soy y no sé de él. 

 

Saca los Yo del mundo del silencio.

 

La poesía pasa por el prisma de los sentidos, los pensamientos y la imaginación del poeta, busca dar a conocer lo inhumano.  Lo brutal dentro de las vivencias.  También lo hermoso de la angustia al envolvernos con el erotismo, lo sensual, o la lucha del ser por no reducirse a un charco de palabras putrefactas.

 

Entonces, “¿La idea de modernismo, de nueva o de novísima en la poesía qué mismo es?  ¿Importa quién tiene el poder de decir qué es moderno o actual?  ¿De quién lo diga?  ¿Las editoriales, del mercado, académicos, los medios de comunicación, los críticos?  ¿O los trabajadores del quehacer poético o los poetas mismos? 

 

Resulta así, que lo moderno en poesía actual corre el riesgo de ocultar, ignorar o desvalorizar e invalidar lo humano por lo humano por otro semejante, llevando a desconocer el encuentro con lo natural, simplificando el movimiento y dinámica de la dialéctica e historial social. 

Y también correría el riesgo de promocionar o resaltar lo que es de moda en el mercado comercial.  Es así que para entender, evaluar y conocer lo que es novísima poesía uno tiene que excavar y ahondar más allá de la superficie para encontrar lo que verdaderamente es de valor, para hallar el oro y no pirita decorativa de la mina que es la poesía, y que no necesita dinamitas ni explosivo alguno para adentrarse el ella”. (Roger Hollander)

 

¿Es tan dificil construir y crear afectos, incluir el humor y la ironía en la mordaza de la pasión, expandir el diálogo intra colectivo e interpersonal?  La aventura por la vida es investir, destruir y demoler para cambios, consumir, demandar, producir conocimientos y obras. 

Trasformar, proponer, plantear. 

 

La vida del escritor no puede pasar por alto la arteria del deseo. 

 

Al espíritu poético no le asusta el vacío ni la nada, ni la dictadura disfrazada en rostros, clases y gobiernos con vestidos de democracia. 

No se deja embaucar por los oropeles de la seducción y del sensacionalismo. 

 

Su oficio estriba en desarmar el arma asesina del cuerpo de la imaginación.

En su manera de escoger, decir y sostener verdades refutables de la belleza, del horror, del dolor, de la alegría, desde ese lugar y nacimiento sublime o deseperante del verso.

 

Angustia evidencia de un mundo anhelado, a descubrirse, a exponerse, a presentarse, a reclamarse.

 

Osa la gloria de la palabra como realidad de magia instalada y concebida en espacios de tiempos presentes, perdurables y creándose perpetuamente.

 

Carmen Váscones

26 de septiembre de 2004

II Festival Nacional de Poesía (Manabí, Portoviejo)

Panel: Nuevas Tendencias en la Poesía

 

    

con texto sin dejar de contar, CUENTO QUÉ HAGO CONTIGO,de carmen vascones abril 15, 2009

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El océano se detuvo ante las luces, zarpé hacia ellas, mi padre fue la proa del abismo, crucé el dintel de las resacas, el puerto olía a mis cinco años, mis miedos eran enemigos breves, entraban y salían.

 

Indago la fisura de la madera, la fatiga quedó en el trecho,  retomo los restos, anduve por el desandar de la quimera, nada se rescata, retorno como brisa tras la ausencia.  ¿Dónde está? ¿Qué extraño?

 

El regreso postergado en tantas muertes.

 

Tropiezo conmigo a cada instante, la tiniebla tiene aroma de rebeldía, una zanja atrapó el acto, empuñó la imagen, raptó el anhelo, hizo de la furia su cábala y del movimiento un frente. 

 

Cruje el vacío.

 

Y no escupen la Biblia, siguen matando al enemigo, no hay mejilla que ofrecer. La estatua de sal sirve para juegos cerca del mar. La lengua navega sobre el sepulcro, ilumina la creciente, sale entre los litigios, la travesía está entre los acantilados y los sortilegios del alba.

 

La espera enterró su mito, la grieta dejó de soñar la unción, el frenesí liberó la promesa. ¿Quién se sumerge en la palabra?

 

Mi padre parece el sueño de un roble erguido sobre el bastión de su leyenda. Tantas veces he visto su barbilla hundida en la ventana tan igual a los años en su bastón.

 

Cuantas veces lo he mirado desde lejos, el autobús pasa justo en su calle, su casa remonta lagunas de una cuna tan igual a su silencio y risa. Siempre tengo la sensación que vive el sobrecogimiento interior de un pueblo.

 

Su generación que apellida pareciera encerrada en la hacienda y las fatigas del abuelo que jamás volvió a pisar una ciudad. La tercera generación rasgó la línea de los primogénitos, ninguno devolvió a la escritura su imagen, tampoco redimieron el libro de las filiaciones. A la cuarta generación le tocó navegar el incesto estacionado en un cantón.

 

Nada puedo añadir a él, habita el enigma de su nombre. Mi lugar una generación del pase. Las madres iniciaron la jornada del atajo, la hechura del sueño se abrió como sexo pariendo. El Dios de mi padre se parece tanto a una mujer extraña.

 

Buscan los descendientes su imagen entre los huéspedes de esta quimera. Sus amores vividos han fecundado el útero de la muerte. Sus hijos son la generación del desenlace. La infancia arrancó a otro distrito, otros golpes acaecieron a los herederos.  El padre concluyó su imperativo.

 

¿En cuál cementerio reposará el nombre del principio que engendró el génesis del símbolo?

 

Consumado el asentamiento del linaje el antepasado desistió, canceló una deuda que no era suya. Dejó de estar atrapado sobre el terreno de las conmemoraciones el designio del fulgor.  De uno en uno los mortales impulsan la embestida de sus atestiguamientos.  Nupcias a la vida. Palabra y muerte.

 

Los convivientes del otro orden se dan citas precipitadas al finito. Pactan nuevas sangres. Aliadas las filiaciones a los lugares de otros orígenes. La estancia está vacía.

 

En el libro del escudo yacen incrustados los iniciadores, y, entre ellos, está aquel que se pregunta ¿quién ere su amante acaso la muerte?

 

El suscrito soltó los restos coronó la muerte con amores. Prefijos de olvidos exhalan el drama de una alianza. En la palabra padre hay un espacio de resina y urna. -Él un caos perfecto-

 

Llevo su sangre como pacto con el infierno, llevo su ternura como Cristo besando los pies de Magdalena, llevo su nombre como salvaje recogiendo la luz en la roca grabada. Su ausencia la cubro con parábolas. Hecho incienso en sus pasos.

 

Mi origen desemboca en la angustia divina: estoy sola. Habitación 110, 4 de agosto de 1997. 8:10 p.m.

 

Tallo en la luna el movimiento del caos. Someto la muerte a la belleza del nacimiento. El se acabó, no vi su muerte, no quise recibirla. Su angustia era como un hijo desterrado del vientre del deseo.

 

Cuánto quería calmarte quitarte de ese trecho, de tu sufrimiento sólo tu sabes, no estuve en tu pellejo, tu aliento desesperado luchaba sin tregua.

 

Recibía tu miedo que era mi impotencia, te abrazaba para apaciguar eso que sentías, nos quedábamos quietos con las manos juntas. Cómo aparecía tu dolor de no separarte mi vehemente y tierno, incapaz de odio ni rencor, cómo hubiera querido que te fueras sin la lucidez del último paso para que no pidas no te dejen morir. Cógeme dijiste como si fueras un niño te quedaste en los brazos de Mercedes, tu cabeza cayó en su pecho.

 

Tuve desolación verte ese instante, sentí furia, y un ahogo que me quitaba el aliento de no poder hacer nada, de enfrentarme con tu cadáver, de ya no escucharte.  No sé si era soberbia o egoísmo, quizás si lo sé, tu certeza inconfundible, tu presencia de patriarca, el hombre que conocí con su orgullo y fragilidad.

 

Un humano especial en el redil de mi historia.  Aquel que puso el espermatozoide en el óvulo de mi madre, exacto coito del engendramiento, yo tu hija atestiguo parte de esa alianza que construiste con ella. No tienes sustituto, fuiste solo tú.  Por eso la frialdad eterna no te pertenece ni a mí.

 

Me es inevitable pensar en tus gusanos que te están devorando. Imagino la putrefacción de tu cuerpo, su olor espantando la eternidad.  Menos mal que los buitres no llegan allí.

 

Ya no estás – ya no eres. Cayó tu acto. 

 

No hay próximo encuentro.  Tú sin mí yo sin ti. Aquí estoy escribiendo, ya no leerás mis  inéditos mi crítico y primer lector, te extraño. Amante padre me traicionaste, te fuiste con mi rival, siento el dolor del dolor, no tengo nada que juzgarte sangre de mí, echo tierra al vacío, escupo la nada, me lamento como nunca, lloro sin más.

 

Que problema ser mortal, cómo duele esto, este dolor como que no fuera a acabarse. Tengo partida el alma, tengo un boquete en la palabra que tienes un lugar.

 

El arco iris está fragmentado en el universo de mi memoria.

 

Ausencia de ti soledad del silencio ahí. Dios nombrarte no basta en este momento. Siento un movimiento caído en la mudanza del verbo. El dolor es una forma de no  morir.

 

Salgo del panteón y de la oscuridad, me alejo de la lápida, siento una tristeza profunda.  Te llevo como secreto. Le doy giro a mí ser, me encuentro otra: me enfrento. Veo en mi rostro la huella de la pérdida. Me visto de luto. 

 

Por no sé qué tiempo busco su rastro. Ni su sombra -disgrego- alguna vez pensé en el suicidio, no soy capaz,  me alejo de la melancolía, sepulto la idea que se cruza, qué duro sin ti, impongo mi presencia.  Te guardo dentro.

 

Mi deseo dispone de la eternidad que no soporto, tonterías de la razón magia del cómico. Para no estar extraviada en tu imagen hago toques de poesía.  Danza dentro de mis dudas como hada infantil. Siempre me faltó algo quede ahí. Me quiero liberar de mí pero en el fondo no. “Me quedo conmigo”.

 

Muerte carencia del deseo, espectro del abismo, yo de otro, resto del ser. Yo: no soy otro. Estoy libre de tu muerte. No te debo nada padre sólo te amé.

 

Alguna vez me contaste que cuando tu mujer nacía tu historia había empezado, otras lunas coqueteaban y sollozaban. No sabías qué pasaba estabas alucinado con tu deseo, pusiste sembríos en otra tierra, crecieron como girasoles desafiando al sol. 

 

Te asustaste,  huiste a otro sitio, ibas como siempre traje blanco nítido con tu cigarro infaltable, tu sombrero, el bastón fue después, estabas bello, no entendías el movimiento, la gente se encaminaba a un lugar.

 

Quiso el pueblo detenerte, peleaste como ebrio con el fantasma, oíste el cadáver anunciado por las campanas de la iglesia, te acercaste siguiendo a los otros, te encontraste con la casa de tu amigo, el difunto pertenecía a su familia. 

 

Se acompañaron hombro a hombro, medio dormido te quedaste, entre trago puro y la vida seguían llegando los conocidos. En el féretro estaba la matrona, mama tomasa la llamaban, era de riendas firmes, respetada y querida.

 

Un muerto no se va así no más.

 

Sacudiendo la borrachera del vacío pensaste un café para sacarte de encima la noche, buscaste pedírselo a quién, era un revuelto todo ese rato, por aquí por acá el cruce humano.

 

 – Ese día estaba hecho para ti –

 

Diste vuelta a tu pisada, te acercaste a la joven, le preguntaste quién eres, apenas los pezones le asomaban bajo la blusa, ni gota de maquillaje, el pelo recogido, vestido ceñido a la cintura, parecía una hermosa garza. Te  contestó, -soy la hija de Martínez-, casi refregándote los ojos, abriste la boca bien grande, ¿dónde te tenía escondida?

 

Te quedaste mudo, sacaste tu pucho y lo prendiste, de reojo y de frente siguiéndola, te trajo la taza caliente, la detienes, y como si la conocieras hace mucho tiempo, como si se tratara de un pacto hecho a escondidas, como si ella sabía  de lo que se trataba como  si nada, casi seguro y con dejo de asentamiento la desafías y la posees con tus palabras inquisitivas, parecías un As de póker perdido en la soledad del jugador. 

 

No pensaste en el riesgo, te lanzaste al ruedo, no sabía qué hacer la muchacha, te siguió el juego, ninguno de los dos se retiró, se marcaron las miradas, se hirieron con el aguijón de los sueños cómplices. 

 

Él ya maduro corrido, ella apenas saliendo del parque de los juegos, no importó nada, la prendaste poco a poco, al tenerla tan cerca de ti sacas del bolsillo un escapulario, como si fuera una sentencia, muy serio sin pedir nada, sólo decidiendo sueltas la lengua…

 

 

Un día antes de ya no verte con la luz en tus ojos volviste a ese momento, como estrofa de pasillo susurraste tu declaración de hombre enamorado con dejo de amor como si tuvieses “el alma en los labios”. 

 

“Un detente del corazón de Jesús hizo el milagro al colocarlo alrededor de su cuello, le dije que lo usara junto a su corazón, que era el lugar donde quería estar ubicado desde ese momento para siempre”

 

Te escuché atentamente detenidamente, letra a letra, te besé,  te dije al oído, tú sí que la amas, sonrió dulcemente, como retornando como que no había pasado el tiempo como que estaba con ella ahí, como que no existía nadie más, como dos palomas en el tejado de una casa, como ellos únicamente.

3

 

Tus pequeños se vistieron de flores y conejos brincones hicieron con sus manitas figuritas a contraluz prestaron  colores  al arco iris para teñir ausencia, con un carboncillo te dibujaron todito, te envolvieron en algodón, tu cabeza la cubrieron con espuma de mar, tus pies los protegieron con rondas de calor para que no tengas frío.

 

Inquietos y curiosos desconfiaban del tiempo, vieron que una manecilla del reloj se había detenido cerca de la noche, decidieron buscarte con sus muñecos más queridos, bosquejaron un camino, lo iluminaron con palitos de fósforos para que no te pierdas, sembraron semillas mágicas a los bordes, en un cerrar de ojos habían crecido árboles increíbles donde los pajaritos saltaban cantaban anidaban y ensayaban revuelos como a ti te encanta verlos, lo que ellos querían no estés tristes ni solito ni encerrado en el silencio.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                       

A uno se le ocurrió poner la pipa en la sonrisa de la señora luna por si acaso  quieras fumar un poquito no más, hasta que decidas volver, te abrieron todos los túneles, quitaron todas las trampas, se pusieron de acuerdo con los relámpagos, hicieron callar los truenos, dejaron la lluvia encerrada en la nube.

 

Todos se sentaron en círculo,  escribieron con sus dedos sobre la tierra un canto que empezaba  más o menos así, con la á a la b a la c a la d hasta llegar a la p.

 

Había una vez  un pájaro carpintero que picaba en la madera  y sonaba así. Pepe Pepito Pepón ¿dónde estás? se fue una pe. Pepepé no puedo pronunciar. Pepepé asómate ya y si no puedes quiero estés en mis sueños siempre conmigo. Pepepé te quiero con p.  

 

Pepepé ¿dónde estás? Pepepé a la una a las dos ya no estás? Pepepé. Pepe tu nombre el más lindo. Pepe Pepito Pepón el juguetón. Pepepé, ahí no más, toca mi turno mi nombre ya, empiezo con p empiezo sin p, pepe no soy pero pepe también ¿quién soy?

 

En vista que nunca llegaste, ellos entendieron algo ocurrió ya que tu eras  recontra puntual, se pusieron un poco triste más que triste tristísimos. Todos cerraron sus ojos, unieron sus deditos y de una sola hicieron un florón con sus pensamientos todos anudados abrazaron tu corazón en un solo latido.

 

Una gotita de lluvia cayó sobre la semilla que uno de tus pequeños había guardado, no tienes idea como creció de un salto, era una rosa roja ¿sabes cual? la del cuento, se había salido de la página porque está aburrida que nadie la visita ni hablan de ella, la tenían completamente olvidada, solo su protector la riega, y ya los dos  de verse la cara  y lo mismo siempre los tiene ni para qué contar.

 

Los chiquitos oyeron  la historia e inmediatamente fueron a buscar al principito para darle a saber la melancolía de la flor, sabes el confesó también estar así dijo no tenía amigos, ni bien dicho esto no fue más. Entre todos armaron un jardín con toda la alegría con todas las adivinanzas con toda la gracia de la inocencia  formaron un riachuelo para que el agua del río de la ciudad llegue  suavecito  a las raíces de sus sueños.

 

De tanto trajín quedaron cansados ahora principitos todos se durmieron de  un solo golpe pidiendo no sin antes estés bien donde quiera te encuentres. Ángel de la guarda dulce  compañía no lo dejes solo ni de noche ni de día…

 

Pasaron las lunas y los soles, no se hablaba de ti, tu espacio estaba ahí, tu almohada  tu cigarro tu pijama  tu fosforera  tu anillo, todas tus cosas menos tu. Nosotros sin ti. Sospechamos que algo había pasado, algo que duele  más que una sacada de muela, más que un rojo en la libreta, más que un coraje de papá y mamá, más que el mismo miedo al cuco.

 

Uno de los nuestros el mayor del clan soltó sin ton ni son que el abuelito  jamás iba a volver  a estar en casa porque la muerte  se lo llevó, nos apretujamos juntitos, no la conocíamos. Nos la imaginamos  como una bruja como una noche sin estrellas como una tierra sin habitantes como un monstruo quitándonos la imaginación. 

 

Era más que pena era dolor inmenso esto de estar sin ti de no poder olvidarte de no poder besarte de no poder abrazarte de no poder jugar contigo de no poder tenerte cerca. 

 

Sabes abuelito, creemos saber lo que te pasó, tenemos nuestra sospecha, y te la queremos  realmente contar, espero la lea alguna vez.

 

 Un día cogiste calladito y despacito la puerta de la calle saliste sin que nadie te viera ¿por qué? porque estabas muy cansado de esperar tu turno de ser ángel, no nos querías cerca porque no íbamos a entender tu nuevo estado y nos íbamos a preocupar, por eso te fuiste a esconder donde nunca pudiéramos llegar.

 

Tengo entendido que allí están todos los que parten de este mundo, es un secreto ese lugar ¿tendrás alas ya?

 

 

 

4

El hombre atrás,  la cortina se recoge, el niño anuda el drama, se amontona en el retablo el argumento, los aliados hacen coro, agitan sus fantasías, el eslabón no se detiene, el deslizamiento agarra los repartos, todos cómplices, fragmentos del papel por todo lado.

 

La ficción a la par del personaje, sacan desnudo a Narciso, mofan del fantasma, persiguen el grito, le hacen morisquetas al espejo, a cada rato cambian el acto, el tótem juega con ellos,  al crimen le hacen cosquillas, a la serpiente le hacen bromas, juegan a caballo con el instinto, sacan al sueño de la cámara, le lavan la cara a las imágenes, al brujo le hacen agachar la cabeza, y que beba su poción.

Se cansaron de jugar con Dios a la escondida, nunca hay como agarrarlo, todos juntos le dicen tramposo déjate ver ahora o nunca, empezamos a contar hasta diez si no apareces …

 

Los niños recrean sus escondidas, ordenan al fantasma cada encuentro corren tras el perseguidor no se dejan coger, entre ellos se reparten la consigna, la ronda de la inocencia una y otra vez, las lunas cambian las sombras crecen, otras manos se agarran y todo empieza otra vez.

 

Los bufones entran, escenas de amores y mitos, los ropajes del episodio marcan, hacen del miedo la pirueta de lo extraño, la actuación es aclamada.

 

Acogen la repetición. Correteaderas por todas partes, embrujan a la muerte, le hacen castillo de colores al rito pagano, le sacan la lengua a la cruz, sus pasiones la ponen en garabatos, el episodio de la arcilla bajo el soplo de los niños.  El adiestrador se esconde tras el padre, al niño jesús lo pusieron en andador, expulsaron al ángel del espanto, al diablo lo bañaron porque tenía mucho calor, al cielo y la tierra lo vistieron de plastilina.

 

Los pequeños saben lo que hacen no necesitaron ir a El, ellos mismos hicieron el génesis de sus días y del primero también, no necesitaron de siete largos días para hacer a los animales, las plantas, las cosas, porque bastaba una palabra…

 

Los mandamientos no existen en el mundo de ellos.  En el nombre del Deseo: el mundo los humanos y la muerte.

 

La batalla del júbilo los rodea.

 

Recrean la hazaña, hacen del absurdo una comedia, juegan a la rayuela cuando tienen dudas enfrentan la angustia en el teatrín del lenguaje, a imagen y semejanza la diferencia y el espejo, hacen el cuento de los cuentos.

 

Sus palabras juegan a que juegan.

 

Los niños dormidos entre los juguetes, un juego yace en la boca, la culpa vestida de payaso hace de la luna una pandereta, mientras las estrellas ensayan,  el sol con sus rayos de violoncelo entona  pestañas del mar, la marejada rebota ante los castillos de arena.

 

El miedo se hizo añicos con la risa, la imagen del mundo la hunden  en el acoso de la hormiga, todos juntos van donde las ranas que huyen de las hojas del tiempo.   Un trinar los lleva a la estación  de la ternura y la fábula.

 

Un olor a nacimiento deja escapar la inocencia, mientras los niños corren juntos con el sepulturero de estas tierras.

 

Mi padre y dios  un rasgo cercano al monologo. Mi grito una incógnita del incesto.  Configuro mi nombre en la identidad con la muerte.  Divago en la primicia del ilusionista.  Mi exclamación un resto de la infancia.  -los instantes son mi posteridad- 

 

Entregada a la confesión del cuerpo.

 

DIALOGOS DE MANOS Y OJOS POR CARMEN VASCONES marzo 5, 2009

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El SEMEJANTE DIBUJA Y CONTORNEA LA FORMA

 

DIÁLOGOS DE MANOS Y  OJOS

I

Estaban mis ojos mirándose en el espejo. Descubrieron dos canicas negras, no sabían cómo sacarlas. De pronto de tanto  dar vuelta con la idea  pidieron ayuda a las manos, estas se rieron sin parar. Hasta que por ahí  se puso la risa a descansar.

 

Solo así las manos pudieron  hablar sin interrupciones.

 

Enseguida dijeron: no ven que son ustedes mismos que se quieren coger y no pueden  ¿Acaso sus miradas no saben ver?

 

¿Cómo es eso de sus miradas? Preguntaron los ojos en coro

 

 ¿Tampoco saben quiénes son? Les contamos. Son dos miradas  con sus propias ventanas o claraboyas.

 

Los ojos con sus miradas y sus párpados realmente estaban desconcertados del descubrimiento acabado de hacer. Las pupilas estaban grandes, obsevando sospechosas, como nunca, querían salir para comprobarlo todo.

 

¿Dónde viven redonditas? Dijeron todas  burlonas y sabelotodas las manos.

 

 Continuaron de aquí para allá como cometas bamboleándose. A la vez dijeron a las dos mironas,  lo que podemos nosotras hacer es dibujar tocar formar y muchas cosas más, con y sin  ayuda.

 

 Ojos ojitos ojazos podemos encontrar otras figuras parecidas a ustedes sólo con nuestro tacto. Podemos sacar las sombras de sus escondites, hacer un zoológico en los techos.

 

Estirar la luz hasta ennegrecerla con nuestros dedos matantin pirulán. Podemos disfrazarnos de títeres, dar las mejores funciones, agotar con asombros, y persecuciones al silencio, hasta hacerlo hablar como un fantasma enamorado mirando a la luna escondida en los sueños.

 

¿A que no saben todo lo que somos capaces? ¿A ver pensemos? Podemos escondernos en la oscuridad y ponernos una corona de estrellas, hacemos que aparezca la reina madre  de las sombras como dueña de la noche y de las incógnitas para  que nos desdibuje, imite y persiga como serpiente con hambre.

 

Hacemos que el tiempo se alargue se recoja y desaparezca de un solo apretón, al espacio lo recogemos dentro de un punto, al sonido lo disfrazamos de adivinanzas, dijeron a dúo como brujillas con vestidos de  hadas.


Las formas que adquirimos son de películas de terror, de comedia de magia, son extrañas, parecen a veces el hombre elástico, murciélago persiguiendo su presa,  araña tejiendo su atrapasueño. Monstruos salidos de los cuentos, drácula atrás de la mascota.

 

A veces las sentimos como piratas que quieren robar el cuerpo  a los durmientes que han salido a pasear como sonàmbulos en la historia de pesadillas que transitan en la tierra.

 

Otras veces  son guardianas de los secretos del pasado y del presente de las andanzas de la silueta que avanza confiada del encanto inolvidable de sentirse ella y no ser otra.

 

Podemos lo que nuestra imaginación quiera.

 

 Ya se habrán dado cuenta, esto es como un jueguito, miren ¿dónde está el círculo? ¡Allá! ruedan las pelotas redondas  grandes y pequeñas. Sigamos buscando ¿Dónde habrá parecidas, iguales  y diferentes? Sigamos husmeando.

 

Veamos hay mucho más. Avancemos. Encontrando. Tocando. Merodeando.

 

 Hallaremos acertijos y  signos sin fantasmas, sin dificultad trabajamos como un equipo sin opresor.

 

 Y sin más Dijeron a dúo las dos manitos chau chausito chauson chao chaito, mueven que mueven todos sus deditos

 

Y como rodeando la despedida para demorarse un poquito más turnándose entre ellas mientras la una desaparecía como puño la otra aparecía ni corta ni perezosa moviéndose como abanico con sus cinco deditos muy estirados.

 

Se mueven cada una  para rato como ciempiés contorneàndose entre las hojas del sauce llorón, hace curvas de arriba para  abajo con trucos de resbaladera. 

Cambian sus tácticas como teclas blancas y negras subiendo y bajando en do re mi fa sol perezoso. Ahora ruedan como vagones de tren en la loma que se asoma.

 

Luego juntas las dos parecen hojas de palmera movidas por ventarrón donde todos sus dedos tiemblan como teclas de piano sin cola escondiéndose del ratón.

 

Para no ser encontrados cada dedo se enterraba en un número que esta marcado en las yemas. Así asoman de uno en uno diez deditos envueltos en  sábanas de papel.

 

No sabemos cómo después de un instante los números ordinarios  se presentaron muy revoltosos vestidos con pijamas de payasos ¿Han visto acaso tremendo lío? De números haciendo reír  en vez de sumar y restar entre par e impar.

 

Si quieren dibujen en sus memorias a los dedos payasos salidos del circo ahora con cara de alumnos  ¿Qué hacemos?

 

¿Qué tal? Es increíble cinco dedos más cinco dedos hacen una decena, cinco dedos menos cinco dedos hacen un cero. Escribámoslos para que los conozcan y no se olviden de los números si es su gusto los disfrazan o los dibujan desnudos tal cual son con sus formas de líneas rectas y curvas  presumidas.  

Puedes dibujar si quieres a lado de ellos las pertenencias que corresponde a cada uno, escogiendo un elemento vegetal animal o lo que se te ocurra. Si es tu antojo puedes dibujar  los  dedos de tus manos o de tus pies . Ojo. Aunque no nos estamos refiriéndonos  Aquí a ellos.


También pueden participar puedes vértelos puedes contártelos y descubrir que cada pie. Tiene cinco dedos también . Empecemos a contarlos 1 (UNO)  2 (DOS)   * *  3 (TRES)  * * * 4 (CUATRO) *  * * *5 (CINCO)  * * * *  *   6 (SEIS)   *  * * * * * * 7 (SIETE)  * * * * * * * 8 (OCHO)  * * * * * * * * 9 (NUEVE)  * * * * * * * * * 10 (DIEZ)   * * * * * * * * * *

 

Después de estas poses de profesores con caras de gatos zalameros, y ya a las cansadas después de tanta cambiadas y tretas, aquellos diez aprendices se fueron desperezando lentamente como dormilones en vacaciones, y en menos de lo que se agarra un balòn desaparecieron en un estornudo ante los ojos que estaban tan divertidos con esta manera de ser sus panas.

 

Yo me quité del espejo no sin antes darme cuenta que había estado parece todo el rato con la boca abierta parecida a una ¿A que no adivinan?

 

 


MOSAICO DE POEMAS, CARMEN VÁSCONES febrero 23, 2009

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I PARTE DE LIBRO  “LA MUERTE UN ENSAYO DE AMORES”

 

 1

He venido del mar

y no de la boca de los hombres

que engendraron mis hijos

con la brutalidad de sus gestos.

 

Han enterrado mi presencia

no sé quién soy

 

Regreso a la ternura de la ola.   

2

Quien ha visto llanto al mar

cuando sueña el naufragio

 

Quién ha visto sollozar al mar

tras la roca

 

Quien ha visto lágrimas al mar

para dar de beber al navegante

 

Quién ha visto llover al mar

junto al ahogo del amante

 

Quién ha visto salibar al mar

la piel de sus dios

 

Quién ha visto sudorar al mar

la posesión de su cantor

 

Quién ha visto traicionar al mar

ante la mirada de otro espejo

 

Quién ha oído al mar

La perpetua orgía de su voz.

3

Refugiado el crepúsculo en los rezagos de la duda

los garabatos del sueño se apropian de la forma

 

La autora recoge el telón

 

A un lado la foto del mar

donde la gaviota ignora su espectáculo

 

Imagino su muerte

 

Golpea la necedad en el vaivén de su fin

agarro su vuelo su aliento sus ojos mortales

sólo un grito queda

lentamente cae

sus alas envolviéndome

mi tempestad no acaba

un punto descendió más allá de toda espera

el último movimiento se desprende de su cuerpo

siento reventar la ola en mi vientre

 

El candil consumió la luz

el mar no devuelve la vida

 

Siglos de pasión advienen al hombre

 

Goza ilusiones de posesión

encadenado al regreso temporal

el dolor y la ternura por el resto de sus días

 

Perezco en el dibujo

me dejo llevar por el principio

 

Debuto en la madriguera de la ficción

única espectadora.

4

La esfinge seguía la huella del errante

concibió un enigma

trazó un rasguño en su paladar

rodeó con gritos el desierto

gestó su lengua para un ausente

extraño displacer conmovió su origen

empezó a oír el eco del manantial

ajena a su nombre se pregunta quién es

derriba la indiferencia

por primera vez a su mirar le acompañó el sollozo

el espejo nunca quiso ser su confidente

el viento llevó su voz hacia el destierro

la apropiación del ser anuncia la evidencia

la aparición del acto despeja el camino

 

Vieron sé en el balbucear naciente

aliento sonoro del gesto hecho acento

en el descenso a lo perverso reconoció al hombre

 

Huyó a sus brazos

mordió el placer

la rodea con su ternura

 

El nocturno se agolpa entre piel y piel

la tormenta fue su música

excavan el encanto

sus cuerpos un éxodo

 

Entre ambos la intimidad mortal.

 

5

Detenida en el borde del mal

significo la ternura

contienda mortal de lo divino

la atracción se lanza a conjeturas

envuelto lo intemporal al vestigio

fiel a lo diferente

atrapo eternidades insinuadas

dejo los indicios entre palabras

todo es recorrido  del tiempo

atrapado en la memoria

 

La certeza y el veredicto los cumplo en mi cuerpo

 

Asisto a los actos del sueño

primicia de mi deseo

el teatro en mi ser obra su prisa

repito la escena

 

La muerte un ensayo de amores.


II PARTE DE LIBRO  “CONFABULACIONES”

 1

La apropiación surca los cuerpos

sostiene los atavíos del remolino

ese gran vacío que ha conquistado el terror pero no su muerte

es el único que profanará los cantos del silencio

de aquel hombre que estuvo atento a la voz

que surgía come sueño perdido

de un amor caído a un gran anhelo

 

El miedo aparece

como dolor incierto en cada cuerpo

no se deja morir

pelea con la nada

mata hasta la misma muerte

 

Los hijos del deseo

no copularán con la pupila del alma

nacieron antes de la cruz

esas son sus maldiciones

el infierno no existe en ellos

existe la vida

y eso es lo más terrible.

2

Cada sombra declina con la muerte

el alivio del rocío será cualquier lugar

 

¿Quién antecede y precede el descanso?

¿quién desató el universo?

¿quién atentó contra el pudor?

¿quién prolongó la risa de la bestia?

 

Resuena el instinto como mar

culmina la otrora

entre los nómadas del deseo

 

La hamaca consume fugas desmanteladas

la frecuencia abraza al insomnio

sobre la retina la vela

remata el silencio

 

Los desafueros un instinto acallado

el desasosiego escarba su embestida

el verbo perece en los indicativos del prisma

tras la orilla de la voz un desecho de eternidad

 

Entre la razón y Dios

¿Quién es espectro de quién?

 

El coro danza un canto que se ausenta

“no puedo escapar a mi propio retorno

no puedo huir de mí ni con la locura”.

 

3

Salpica el esperma como bala

tras los estremecimientos de la ciudad

una mujer atrapa la lujuria

desnuda de evangelios

 

Martirizan los anhelos cual masacre

morando el azar de los decapitados

inquisidores rodean los abismos de sus espectros

exultan sus vidas bajo la carpa de la muerte

esparce el velo perdido la resaca de un instante

cual reo del presente una respiración contenida

entra el último crepúsculo a los letargos de la vida

que lentamente caen sobre la arena

un conjunto vacío acompaña los interiores

la conciliación a la que cada cual aspira no existe

solo morir y vivir lo suficiente

 

Se entrega la ramera al tótem del mundo

 

El pregonero anuncia caídas de dolores

el soldado apunta a Dios

algo cae del cielo

el niño hace un hoyo en su patio

la caja de zapatos poco a poco se va perdiendo

el mismo niño juega con otros

la escena se repite

se contorsionan sobre el círculo del juego

inundan la imagen con ademanes

a culatazos persiguen al tiempo

escapan del sueño con otro sueño

acorazados siguen

los intrincados contornos de sus interiores

 

Haz de tu cuerpo una guarida del desierto

profana la risa de los violines

atormenta la noche con luz

embiste con ternura el otro cuerpo

siempre como última vez

 

No hagas de ti un sepulcro de amores.

 

 

4

Los devotos de la muerte

abren las piernas al tótem

dazan alrededor del sacrificio

depositan el placer como ofrenda

el terror deja de estar como búho incierto

 

Alguien bebe y come el interior del enemigo

mientras ella ejecuta una nueva pasión

 

El altar derrama toda la sangre del mito

de una en una caen las piedras

Dios es una imagen perversa del frenesí

los poseídos de la fe agonizan

una cruz separa al mundo

los adoradores del dolor copulan más crímenes

espasmos desvastadores ahogan el falo

 

Un látigo azota la ilusión

el alma tiene cuerpo de mujer

¿quién la resiste?

fieles a la recomendación rehúsan

el cáliz de salvación

redimidos solo en sueños

sus amores han dejado de perseguirlos

no hay promesa para la aurora

la emboscada del mundo desata su tormenta.

 

5

Para cuando la ausencia te haya devorado con ausencia

no hables de sentimientos

habítalos

sé el movimiento

desde el otro lado tu propio acontecimiento

no ahogues la elección del espectador

la confesión está huyendo de su única máscara

la muerte está echada en el centro puntual de la vida

 

Conjetura al otro

mientras poseas la nada

la palabra impedirá tu suicidio volver al espejo

estás en la pupila de cada quien

tu padre nunca coronará tu nombre

de lo único que no te privarán es de tu muerte

acicala la brevedad del mar

otra ocasión para el asesinato

morirás en uno de los días que naciste

comparsa la huella

mortalmente tierna asienta su pisada

el cuerpo axioma la indolencia

desfallece

entre tanta herejía los arrobamientos

la tormenta apergaminada se extingue sobre el océano

el verso se adentra como ficción de verano.

 


III PARTE DE LIBRO “MEMORIAL AUNA ACANTILADO”

 

La guerra una orgía más

cubierta de uniformes

un olor a sangre aguarda

sudores desiertos

guardan su descanso

un sudario blanco cuelga

 

El Sepulturero carga el hastío

 

Atrás la muerte cuan libertina

deseosa de toda vida.

 

 

2

Sumida y derrotada la mirada

el gene inaugura su triunfo

 

Deja de gritar la esfinge

el mar sale por sus ojos

declina su palabra sin eco

 

La fosa de su amante atrapa a Narciso

El resplandor culminó su encantamiento.

 

El cofre recogió su debut.


3

La duda de la duda huye

tiene miedo del miedo

 

¿Dónde estás deseo?

¿Acaso solo con tus cerillas y vigilias?

¿Quién arriesgó encontrarse contigo?

 

El fragmento de un rocío partido

atraviesa la tempestad

(nuestros cuerpos una liviandad interior)

 

De tanto morir solo eternas alucinaciones.

 

4

El cielo la tierra

un mismo instante

un solo espacio

uno solo

Tú.

 

5

¿Cueva de mi existencia

te comunicas acaso

con el tragaluz del sueño?

 

Fantasmagórica voz vacía

siento tu muerte escurridiza.

 

 

6

Uno dijo a dos

¿por qué después?

 

Dos dijo a uno

¿quién antes?

 

 

 

7

La sagrada angustia del absoluto

limita un cuerpo

devota al umbral de lo pagano crea en él

venera una muerte otra luna al tercer día

la salvación del deseo su fe

 

(Aliento de nada)

 

Ama una ausencia

un resto un signo un nombre

alguien habla de ella

¿quién en él?

 

Los que creen en mí dejan oír el coro

 

Él:

desea el amor del prójimo

desea la muerte del prójimo

desea lo ordeno

 

Ella:

hasta que la muerte los una

hasta que la vida los separe.


8

Atraigo convicciones

certeza leva una moción

distraigo costumbres

no hay estragos ni residuos de moral

intercepto pasiones eso es todo

 

Dilato ideogramas

profeso disoluciones

labro presentes a cada paso

 

Hago casualidades demoras intencionales

resuelvo indicaciones insospechadas

suelto la rueca pegada a lo siguiente

aposento dominios

 

Desprivo la condición del dictado asesino

 

Hago intimidad de vida

solo intimidad de vida

 

Ya no me deslumbra ni la misma nada.

9

El solista trepa sombra de un ideal

olvidos evaporándose

tregua pasajera la herejía del amor

el anhelo incrustado al cuerpo

 

La eternidad un destello perdido

entre tatuajes y pretéritos

 

Un sabor a leche materna queda

en comisuras de la infancia

 

Acorralada en cuentos de bailarina

tragedia de Edipo

 

El enigma:

una danza prohibida en cada cuerpo

 

Un cofre coral acuna juego del deseo.


IV PARTE DE LIBRO “AGUAJE”

 

 

 1

Fuimos barricadas

fuimos invasores

nuestros cuerpos

tierra propia

 

Fuimos rebeldes

reacios a desertarnos

 

Por un instante

todavíamos libres

 

Eje contra eje

polo contra polo

 

Somos aún

atentado de amor que nos concierne.

 

 

 

Escribo sobre hallazgos  de una vida

en mi cuerpo retaguardia del tiempo

Invento su origen

 

Estoy marcada por un instante

casi inmaculado casi pagano

 

Gozo la erótica

 

Su hermosa existencia

dentro de mí

fuera de mí.

 


Yo la cumbre de la soledad

reina de mi fondo

mixtifico mi aislamiento

lo protejo en homenaje

al embrión que fui

 

Acariciadora

antagónica del espacio

tu eres el vértigo del caos

jamás podrás ser ángel

ni derribar la torre de babel

ni volver a las escrituras

 

Nadie sacrifica nada

 

La amenaza y el fin del hombre

la ejecuta él mismo

con su impaciencia y ansiedad

de hereje

asido en el cuerpo de la inquisición

todo su goce y sufrimiento promiscuo

 

En el olimpo de la infancia

una pureza perversa:

mi imagen femenina

y mi lealtad a ella.

 

 

 

 

 4

La rigidez de la nada

parece un todo confundido

en la boca humana.

 

5

Dios una metáfora turbia

en la sangre de la razón

(suturo la realidad con mi fantasía).

 

 

6

Mi eros llama distinta y hermosa

no está en ningún culto

-ese su misterio –

 

 

7

Soy una gramínea del éxodo en mi origen

columpio el vacío anclado desde mi infancia

– total –

 

Soy una corona de gloria

olvidada en el nicho de mi boca.

 

 

8

  razón de la mía

tocas el agotamiento

del deseo

(mi permanencia)

 

– Contraste –

 

Una vez vacía la alegoría

solo espero quedar

como un diálogo de Sócrates

recogido por su discípulo fiel.

 

 

 

9

Ella desoculta todo

– nada se le escapa –

en su palabra el humano es descifrado

hace de los deseos la celada

de su contrincante el ghetto de la muerte

del cuerpo cuna y nicho del advenir

 

 

10

Orgía ígnea

ignoras el agua

arrastras la simiente

a mi matriz apocalíptica.

 

 

11

Ser valiente

es señalar la desnudez

en toda su fragilidad:

un recién nacido.

 

 

12

Hay veces amor

que parecieras

boca de recién nacido

buscando

el pezón de la madre.

 

 

13

Hombre no conoces al que hay dentro de ti

por eso lo vigilas

en tu cuerpo lo atrapas

solo te encuentras

con la encantadora desafiante

desalmada misma dueña

se te abalanza osada

invicta de todo

en la creación eterna

nadie se le escapa.

 

 

 

 

 


DEL LIBROEL ACTUANTE  O UNA VIDA INOMINADA” (inédito)

 

1

Cercanamente lejos

la máscara se deshace

en la acidez de la tristeza.

 

En algunas ocasiones

andamos a la caza del poder

y terminamos en la mira.

 

 

El amor es una tensión

plena de acción:

su debilidad

 

Su desafío:

continuar

y dejar de someter

 

¿Quién acepta ese riesgo?

 

 

4

La historia: un testigo real

de la descomposición del mundo

 

La vida una composición permanente.

 

 

5

Mi cuerpo: un espacio

donde la vida

refugia al verbo.

 

 

6

La metáfora: esplendor del vacío

el movimiento su forma

 

Me suicido en metáforas.

EL SILENCIO DE PENÉLOPE, por carmen váscones febrero 17, 2009

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Las manos de la mujer se acercaron demasiado al acantilado. Fue inevitable que se le desprendieran los sueños cuando se agachó para asomarse al vacío. Ella notó el placer del mar en las tinieblas de las incógnitas.  El naufragio de los jardines flota como quimera prisionera en bandas prófugas del advenimiento.

 

La aparición femenina se ha sentado en las rocas, ha cruzado sus piernas, saca el velo de su rostro, pone su telar de coral frente al sol, la luz destella imágenes que parecen delirios en la mitad del océano.  Los marineros ponen velas a sus naves para dejarse consumir lentamente por el misterio que sus ojos no descifran. 

 

La noche  llega lentamente. El lamento del mar inmisericorde parece una guerra eterna entre dioses y mortales.  Los humanos pudriéndose en sus almas comen palabras con brindis de sangre recogida de las razas despellejadas de sus ritos. Los cañones detonan celebrando el triunfo de la soberbia sobre los humillados. 

 

La luna como sin importarle ese asunto de trata mundana aún se asoma solemne y sorprendente echando su resplandor como todas las veces. 

 

Llega el silencio.  La llovizna que se había anunciado decae sobre  las profanaciones de los hilos de Penélope.  Quizás el cielo tiene una dentellada que no sospecho. 

 

La mujer sigue allí, ahora camina con cuidado entre las piedras, retrocede, se aleja de ese placer irreverente que rebota cerca de su cuerpo. Se detiene como despidiéndose.  Las olas bailan por ella,  los recuerdos que no tuvieron arribo ni  muro se ahogan tal cual vinieron. 

 

Camina buscando algo, quizás alguien.  Se pierde en la bruma de la tarde que somete como partida inevitable.

 

El tiempo se disloca en el talón de la comedia.  Una baratija remata en el péndulo donde se estrella el anhelo del asaltante, se descubre su mirada en el hurto degollado en la ribera de la bestia. 

 

Asoma su hocico sobre la piel del recién advenido a la sombra de una lengua que lo subyuga aún después de haber salido de la matriz de un universo roto por el sonido. Éste revela una memoria muerta en la partida de un océano que flageló al viento por no atinar su movimiento definitivo.

 

En el crepúsculo de los mortales ya no cabe ninguna otra idea.  No tiene fuente ni asidero la herranza del ser. 

 

Ella se aleja como pensando que no quiere nunca más jugar a la muerte.