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Libro, lector, lectura y experiencia de la vida mayo 30, 2009

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 EL USO DE LA PALABRA Y SU ANIMACIÓN EN LA VIDA DEL SER

 

Para que se conviertan los participantes en lectores creativos, que lean para sí y para la  convivencia social, para obtener y facilitar respuestas para la vida práctica, simbólica, creativa y social.

 

Para que pongan en marcha la imaginación; para que recreen la aventura de la vida que cada uno porta.

 

Para que se introduzcan en el mundo de la lectura recreativa y a la vez se creen el hábito o la costumbre de hacer y conllevar un sujeto lector.

 

Para que tenga  un lugar o espacio para convertirme en lector. Para dejar que nos habite la palabra.

 

Para modificar la idea de que la literatura es sólo un material de estudio y de tarea con comentarios de textos, o  resúmenes o de fechas y biografías de autores.

 

Para reflexionar sobre los distintos espacios y estrategias para la animación a la lectura.

 

Para adquirir estrategias y recursos, con los que se pueda animar para que los niños, jóvenes y adultos lean con mayor regularidad y en forma sostenible.

 

Para intercambiar experiencias de animación a la lectura.

 

C

 

LO QUE SE QUIERE PARA LA COMUNIDAD, LA EDUCACIÓN Y LA FAMILIA: leer la vida sin que el cuerpo sea una letra muerta

 

Maestros:

Replantear el tradicional concepto de que el maestro enseña y el otro se educa.

 

Se conozca qué es un libro, cómo nació el libro, que había antes cuando no había el libro, por qué su importancia. Clases de libros, cómo está compuesto un libro.

 

Es el único responsable para ubicar un libro propicio y preciso de acuerdo a inquietud y necesidad del niño y del joven.

 

El maestro es fuente y mediador para acercar al estudiante a la lectura y despertar pasión por los libros. De ayudarlo a mejorar su léxico.

 

Debe portar y despertar capacidad lúdica  a partir de sueños, fantasías, figuras, imágenes, músicas, pinturas, esculturas.  Apropiarse de la minucia de la  naturaleza misma.  La vida en toda su complejidad y simpleza.

 

Practicar composición creativa, redacción, síntesis, resumen.

 

Diferenciar las funciones de los medios de comunicación.  No atacarlos ni competir, sino aprovecharlo con lo que brinda, hay que aliarse y hacer hincapié en las diferencias entre libro y medios de comunicación.

 

Rescatar valores universales que están insertos en el libro

 

Fomentar la lecto escritura, La lectura y la composición como ejercicio para mejorar la redacción, ortografía, caligrafía, creatividad, memoria.

 

No planas ortográficas, ni dictados,

 

Que la lectura sea parte de los ejes transversales donde participen integralmente padres, profesores y alumnos.

 

Que se replantee la calificación, se haga seguimiento y  otras formas de evaluación al aprendizaje, que sea menos teórica y más práctica.

 

Dentro del aula que se use grabadora, se trabaje en grupos pequeños, que los estudiantes organicen las ideas, se puede dar un formato general de cómo analizar el libro.

 

Que el maestro sea un lector leyendo junto con sus alumnos, solo así la animación a la lectura será más fructífera.


Padres:

Integrar a los padres a este aprehender de una lectura renovadora e integral que involucra fantasía, imaginación, pensamientos, y al ser en su relación los otros para mejorar las interrelaciones con sus hijos, la familia misma y la sociedad.

 

Darles oportunidades de participar involucrándolos a compartir actividades en función de un proceso de desarrollo de habilidades y nuevos aprendizajes.

 

Fomentar interés por los libros y compartir experiencias de lecturas con sus hijos, convirtiéndose ellos en padres lectores.

 

Compartir comentarios de libros, películas, publicidades y programas de t v.  Fomentar análisis y crítica de lo que leen y ven.

 

Saber que hay una edad para despertar el interés y la motivación de acuerdo a lo que viven y sus edades.

 

Intercambiar criterios sobre temas de interés alrededor de la lectura.

 

Hacer una pequeña biblioteca disponible y al alcance de los hijos, sea en sus cuartos, o un rincón del libro para todos.

 

Que el padre haga un espacio para animarse e integrarse a los “hinchas” lectores y pueda contagiar y motivar al hijo y participar junto con él de la amenidad de estar dispuesto a compartir ese tiempo exclusivo e íntimo como camaradas de la imaginación.

 

Estudiante:

Estimular, reconocer esfuerzo y aprovechar los dones del niño y del joven.

 

Hacer que descubran sus potenciales y los desarrollen no sólo en la lectura y en la creación sino en su vida práctica y en  otras áreas.

 

Que el niño descubra la lectura como un placer, juego o diversión.  Solo así se sensibilizará hacia el libro de manera que este quede incorporado a su vida como un elemento importante.

 

Suscitar el deseo de una lectura individual.  El tejido de la lectura hecha entre signos escritos y la sonoridad de la palabra  borda la imaginación con los sentidos y la experiencia de la vida.

 

Facilita participación e interacción grupal entre compañeros, con los profesores y fomenta el diálogo con los padres  también. Se mejora la calidad de interrelación con los compañeros de la vida.  Participación e integración grupal.  Dominio y confianza expresiva frente al otro.

 

La agilidad se promueve  y suscita simultáneamente al desarrollar habilidades y destrezas  a través de la lectura. Igual la compresión del contenido del libro, identificación de recursos del lenguaje literario, desarrollo de la expresión oral de los participantes dentro del grupo.

 

Los logros en cuanto a la comprensión será: retener elemento relevante de la narración, captar la secuencia argumental, aprender a sintetizar, descubrir el esquema organizativo de la obra, conocer el propósito del autor y punto de vista y manera de pensar. 

 

Detectar, graficar, ver la acción y entretejido del comportamiento, motivos, roles y funciones de los personajes. Reconocer valores denotativos y connotativos, diferenciar tipos de imágenes literarias usadas por el autor.

 

Diferenciar fantasía de la realidad.  Relacionar lo leído con la propia experiencia. Captar la función estética, sentir con la obra, apreciar la obra a partir del estilo que van detectando, descubriendo y gozando del autor, incorporándolo en esa intimidad del lector con su propio estilo asomándose, dejándose hacer, siendo como otro sin dejar de ser el mismo.

 

Fomentar la expresión oral del grupo, la organización de las ideas puedan expresarlas oralmente, formular juicios personalizados,  aprender a escuchar, esperar turno, valorar y respetar las opiniones de los otros participantes.

 

La experiencia lectora fomenta un habla franca, una escucha dispuesta a gozar de la palabra, de la imaginación, de la creatividad, del acto de pensar solo y en compañía.

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Abdón Ubidia sueños de lobo, por carmen váscones abril 22, 2009

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SUEÑOS DE LOBOS

“Tal parece que el cansancio acumulado en tantas noches de insomnio le empujara por detrás de los ojos, muy dentro de su ser. Después de todo, si el insomnio siempre es inoportuno, y esa es su condición ¿por qué razón no ha de serlo también el sueño?”

Abdón Ubidia
El lobo entra al círculo del insomnio, muerde el tiempo, los sueños se desvanecen junto a las manecillas que sostienen el cadáver de Dios.

En el nombre del padre, mi infancia, oración del juego destruido en el sonido metálico del reloj.
La palpitación insoportable libera la locura del que dejó de ser soñante. “Reza para calmar su orgía sin oniraciones, monologa para el silencio, “en algo calman mi angustia del sueño de los demás”.

No sabe qué hacer con el espacio en blanco que digita la desocupación del caos en la matriz de dos ojos pegados a la dilatación de la córnea.

Sale la luz de las tinieblas.

El trasnochador no tiene sueños, los perdió en la celebración de su nacimiento.

El trajín yace agolpado en la negación errante del hombre envuelto en la memoria del proceso donde toca su límite, el desvelado.

“Hora en la que existe”.

La soledad de su existencia troca la vida en su cuerpo sometido a la lucidez del sobrecogimiento del mismo amor cargante del deseo.

El alma gemelo del cero es la muerte naciente en el reflejo que se desliza en la mirada de “un ser como yo”.
Frontalidad de la angustia desamparada del adicto nocturnal que asoma sus retinas en la red del simulacro.
El aullido de la aguja recoge el espasmo bronquial del criminal, el cuerpo atrapado en la rueda del prófugo gotea contra bandas como señal cómplice del resplandor.

“Me he convertido en un hombre de la noche, en un hombre lobo”.

El animal no duerme, la espera del sueño no llega, ni siquiera la fatiga prestada lo noquea. Su cuerpo huye del descanso.

La angustia se instaló en su apetencia, vive un estado de alerta, como de sirena anunciando acechanzas agazapadas en los párpados.

Nada lo detiene al caminante del deber el haber y no pago.

Su fe, un ángel de la guarda que lo deja noche y día solo para probarlo. Su credo, un insomnio pasando por alto los templos y los miedos.

Los confinamientos del pánico y la soledad están detenidos en los encandilamientos desprendidos por un espacio libre en el rompecabezas del tiempo reacio a incorporarse en la graficación de su uso.
Su consumación: un cuerpo, una noche.

Trasnoches. El sueño no reparado, en un hombre que no puede o muy en el fondo ¿se cansó de dormir, de soñar?
El protagonista de la novela se oculta en los sueños de los otros. Él es un merodeador marcado por la manecilla de su rebeldía, por la onda de su radiación cerebral, por los golpes mentales de su inconformidad.

Por su propia muerte no entendida en el género que conlleva su pregunta. ¿Dónde estoy? Su anhelo de no saberse y saberse, lo manipula, lo confunde, lo condena a estar en alguna parte, a ser en el pronombre de su identidad, el tramador del sueño o solo un hombre desesperado en las trincheras del común denominador.

“En la noche sin límites, yo me voy de tumbo en tumbo, a veces enloquecido, errático, por los sitios del pasado que marcaron mi vida o que la configuraron – si es que alguna forma tiene – huyendo inútilmente de las caídas y de los abismos, buscando inútilmente permanecer en los recuerdos felices, en las treguas, en los olvidos”.

En la vigilia empuña la caja fuerte. Ajusta. Se va. Allí se arma y desarma el castillo de naipes, allí se pega la carambola sobre el lienzo verde.

Allí se oprime la jugada de los contrincantes.

Allí donde el tú y el yo se fusionan en la búsqueda agotadora de la salida que se precisa en la imagen que se construye y destruye de la realidad que se pisa y se evade.

Donde ya se verá quién se es.

En el boquete de la mente la frustración roe sueños ajenos, los propios evaden fracasos en los laberintos de la codicia atormentada en las manos vacías del que no tiene nada al despertarse.

O simplemente o peor, haber estado en vela del esqueleto todo un siempre, como un faltante que no cuadró nunca y no se lo detectó, pero que estuvo ahí.

Frente a frente. En silencio y encubierto.

En los malabares de la conjetura de asaltantes hambrientos, soñar no cuesta nada, solo un riesgo pleno, como As bajo la manga, como sucre cayendo en la rokola y tocando la escogida.

Como un corazón rojo en la espalda del hombre que cruza la niebla y dejar brillar algo. El átomo de la razón se desintegra en el escozor de los maniatados.

Los humanantes cierran su vulnerabilidad en la edición de sus anhelos, se contagian contemplando la caricatura del espéculo arrojado desde la inocencia.

El sentimiento parecido al amor se escurre en los andamios del reloj que brota en la boca de la tierra.
La rotación del las palabras choca en los cuerpos.

La existencia, un monosílabo en los silencios y equívocos de la huella nómada en los desprendimientos de la memoria: su fósil, marcado con los señalamientos del propio desgaste.

Bajo la mampara de la interpretación alguien oculto escarba en su pellejo. ¿Quién está en él?

“Jamás supieron nada de mí. Nunca lo sabrán. Qué pudieron saber ustedes del niño que usaba como pretexto el disfraz del hombre lobo para tocar a las niñas b buscarlas, muy dentro de sus vestidos… ”

“Qué pudieron saber ustedes del adolescente que se reunía con oscuros conspiradores que soñaban en gigantes rebeliones que incendiarían el mundo. Qué iban a saber ustedes del hombre que descubrió, con una lucidez extrema, que la vida organizada… no le concernía… ”

Quién puede escuchar la confesión del testigo sometido a su propia pena. ¿Quién condena la anticipación del caso?
El perdón se pierde en los brazos convictos de la culpa, el perdón se encuentra sometido en el sinsabor de las ganas de vivir, el suplicante crucifica su redención en la reiteración de nuevas confesiones a ser ungidas en la confirmación de su dolor y soberbia.

El cabecilla intelectual sabe “que detrás de un autor policial, por ejemplo, hay un asesino que no se decide a asesinar”, el lobo salido de la manada “sabe o recuerda, que cuando se desea a una mujer y no se la posee, entonces se escribe un poema.

Cuando se la posee, el poema ya nos es necesario. Y solo volverá a serlo cuando la mujer huya…

Sabe, además, que lo escrito no es cierto para los individuos en las soledad de su corazón.
Porque se escribe para no ser uno mismo”.

El tiempo se inserta en el acto, demanda a su actuante, lo obliga rendir cuentas, a minutar su posesión. Instiga en el punto tambaleante del instinto, la debilidad del indeciso se doblega a su falta de convicción.

Quiere ser alguien a como de lugar un maleante de la lujuria noctámbula.

Ser impreso en las páginas de la crónica roja. ¡Que más da! Está echada la partida.
Me toca, te toca.

Inventariamos la ruta, en su rumbo el peso de la pasión quemando los rastros. Exclamación. Morir después de vivir al precio que sea. Al paso que llevo. A paso del paso. Al asalto…

“El tiempo de la ansiedad es eso: existencia pura, energía pura, la máxima concentración de nuestro ser en un orden, él de los relojes, que no atrapa y no niega a la vez…”

Cansancio, deseo de dormir para nunca acabar. Deseo de dejar de aullar en el hocico de la realidad. Deseo de no saber nada. De …“No sabe que el peligro está en no saber acercarse al filo de un abismo. Y no en tener el valor de renunciar a él”.

Demasiado tarde, los lobos se dispersan bajo la luna llena del escrito.

El escritor se levanta, se pone su abrigo y sale a recorrer su viernes acostumbrado.

carmen váscones
14/3/95

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Rocío burgos silueta de fuego, por carmen váscones abril 21, 2009

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¿QUIÉN ERA ROCÍO BURGOS?

 

 

Rocío desde su tierna enfancia ya la poesía rondaba en sus balbuceo y garabatos.  El dolor y el amor eran dos huellas que la tenían en los malabares insaciables del ser y la razón; su deseo no quería explicarse, sólo quería sostenerse en algo soportable y llevadero. 

 

El camino que escogió no fue fácil, la mujer que llevaba dentro la condujo a tejer un devenir de actos y constancias.  Pudo ser la que fue, ¿quién era?  Enfrentó la contravía de su yo.

 

La que conoció cada uno, no era una mujer célebre de las páginas de la historia, pero era un ser humano con una historia propia que no puede ser negada ni olvidada en las páginas de la memoria de la literatura de Guayaquil. 

 

Su único libro publicado es “SILUETAS DE FUEGO”, en proyecto tenía “SORTILEGIOS DE SIRENAS”.  Trabajaba cuentos y poesías.  Tuvo otras bísquedas por expresarse y manifestarse, su alma era una vorágine de cabos sueltos que desataban los recursos que improvisaba su ser cambiante, estos eran la música, la pintura, el dibujo, la fotografía.  Un hilo de fiesta su atadura con el oceano.

 

Sus pasos le permitían plasmar su angustia, silencio, soledad y la calma de su euforia pasional, de su mundo intermitente y convulsionante en el que tanto sus ideas como sus afectos sostenían los artificios de su yo amotinado, el mismo que no tenía nada que ver con el espejo de la vanidad: su majestad el EGO. 

 

Sino con ese mundo interior de la fantasía de la pura poesía de los que no tiene lugar ni existencia en lo que se llama la realidad externa, social y “vivible”.

 

Hoy es una ausente en el espacio, de ella la palabra de la poeta vestida de versos y de rocío.

 

carmen váscones

8/10/98

 

 

SILUETAS DE FUEGO DE ROCÍO BURGOS

 

Cuando la poeta chocó con los espasmos de la fantasía descubrió la desnudez absoluta del género.  Encontró la duda y la certeza acoderada en el orificio de la realidad.

 

Ubica su lugar en el parto de un indicio. 

 

Inicio de la entrega al dado de acertijos, secreto del pretérito errumbando en los desfiladeros de su imagen que desemboca en su cuerpo sometido a la primicia del descubrimiento:

 

“desnudo

los secretos

de mis huesos”

 

Riostras de perfiles encaramados en la desinencia de la búsqueda, ajustes de cuerdas amarrando los vocablos no marcados. 

 

Estructuras de sentidos encofrando “el dolor: una espada rota.”

 

Sigue la obra encaramándose en la soledad misionante de no perderse en los espejismos de la nada. De no encontrarse con su infidelidad a la muerte.

 

De no tocarse con la aventura del caos incrustándose en los prismas del corazón maniatado en los brazos del anhelo.

 

Se queja la fuente:

 

“Lluvia me

haces una grieta

en la cordura del vacío”

 

Implora la creadora:

 

“mar

ocúltame en tu extravio”

 

Desafueros de la fábula en boca de la luna.

 

Rueda la noche como canica vencida por el rebote.

 

Queda el silencio como cuarzo enterrado en la osamenta del minero.

 

“realidad

eres una nube

en agonia”

 

Nadie soporta excavar en sus espectros.

 

Cada cual lleva su cuenta y su recorrido como desatino invadiendo el pronombre del otro:  El yo del tiempo.

 

“Conjugo

la oquedad del amor”

 

“Me seduce

el ojo

del suicida”

 

“Mi voz

demencia

que se agota”

 

La errante poética levanta su fundamento en los acápites de la tristeza ornamentada en su alegoría incansable de tocar el nacimiento de su luz. De su llanto escuchado por la hada que quedó prendada por la sonrisa de la pequeña que desafió al espejo sin alicia en el país de la incógnita.

 

“Espejismo de matrices

divago

en el recodo

de un vestigio”

 

Cae el sonajero de las manos de la sirena que rodea la silueta de fuego que se mira a sí mismo mientras entre bromas y juegos se regodea de amor propio.

 

 

“me cautivas

círculo

de mis contradicciones”

 

“enigma

maquíllame

con locura”

 

La curiosidad del lenguaje invade la palabra con ironía:

 

“más allá

yace mi angustía:

cuervo

maquillándose con mi imagen”

 

Sigue la música y todas las estrellas en un sólo tono sueltan:

 

“Habito una isla

de fantasmas

donde el péndulo

refleja soledad.”

 

 

carmen váscones

9/9/95 playas

como concibe al libro, por carmen váscones abril 17, 2009

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¿COMO CONCIBE AL LIBRO?

 

Un libro en mis manos es la posibilidad de intimidad con la imaginación.  El libro es un soporte, es un campo abierto de posibilidades.  Cuando se es niño y no sabemos leer ni escribir, nos encanta que nos lean – qué dice aquí -que nos repitan una y otra vez la historia, que nos expliquen, que nos hagan sentir la vida del texto. 

 

En un libro están seres animados que se proyectan. La piedra, el animal, el humano son personajes que tienen una historia, valores, problemas, alegrías, mensajes y sentidos a los que el niño está atento a captarlos.

 

El libro nos remite al autor, y por lo tanto a la convocatoria de oyentes y lectores, un texto logrado suscita, se lo siente, provoca emociones, hace pensar, aprobar, rechazar.

 

Es una moraleja, es un testimonio del bien y del mal, es una posición quiéralo o no el autor, hacia una forma de ver, admirar, crear o de intervenir en la realidad. 

 

En fin, el libro es un mundo aparte dentro de otros, es una realidad dentro de otra.  Los libros son la biblia de los mitos, leyendas, estilos, fantasías y  los hechos expectantes o creados por sus progenitores/autores.

 

¿CUAL O CUALES SON LAS OBRAS DE SU AUTORIA QUE LE HAN DADO MAYOR SATISFACION?

 

Empecé a escribir desde los quince años diarios, poemas, reflexiones, mis pensamientos, mis fantasías y vivencias.  Desde los cinco años, recuerdo que me gustaba escuchar historias, cuentos, misterios, sean en la radio, disco/cuento que nos ponían las monjas españolas en la escuela. De mi padre y madre me interesaba ellos y sus antepasados, o saber lo que habían vivido. De las personas que colaboraban en casa me encantaban también sus historias, tenía mucha paciencia y entusiasmo para escucharles.

 

La verdad es que me parecía mágico todo eso que salía por la boca, del libro,  del disco o de la radio.

 

Me adentraba en esos relatos con mi imaginación. 

 

También participaba en obras teatrales, danzas, era maravilloso todo lo que uno podía hacer con el cuerpo, con el entusiasmo y con el deseo de representa y escenificar.  

 

Era romper toda la timidez.

 

Era a ser: unos desvergonzados infantiles y adolescentes en el escenario del arte.  Vivía intensamente la pasión que me producía estas experiencias, experimentaba emociones encontradas, a veces quería a mi personaje o quería el otro, pero  tenía una responsabilidad de sacar adelante el que me habían asignado, creo que tenía que amarlo y no rechazarlo. 

 

El personaje estaba en la realidad y en la fantasía y tenía que hacerlo mío. 

 

Cuando un es niño se cree casi todo, y si tiene un margen de dudas, – se es muy preguntón – eso no importa, lo que interesa, es lo que nos produce y provoca, los estados de atención a eso mágico y misterioso de aquello  había una vez …

 

Entonces, por qué todo esto dicho.  Bueno, porque mis libros están acompañados de todo ese mundo con los otros construidos. Cada uno responde a un ritmo, a hechos que acontecieron mientras iban desmadejándose. 

 

Quizás todavía no estoy preparada ante mi propia crítica o juicio para decir este o aquel libro es el que me ha dado mayor satisfacción y dolor.

 

Lo que sí puedo afirmar, es que estoy inmersa con el yo que me acontece y convoca como persona individual y única,  con los demás que me involucran en un vínculo dado antes y después de nacer. 

 

Es una responsabilidad saber, que, con nuestras palabras y/o actos hacemos y deshacemos.  – En estos tiempos tengo mas precisa esa angustia vital –

 

Me siento comprometida con mi vida y con la de los otros, será por eso que me encanta trabajar con niños, a ellos los veo indefenso en manos de los mayores.  Un adulto con su incomprensión o agresividad puede ser monstruo ante los ojos de los pequeños, y de hecho, después, ellos aprenden a defenderse con esos mismos mecanismos de violencia con los que los padres o maestros intervinieron y que a la vez inculcaron en los pequeños. 

 

La verdad construye, la mentira destruye. ¿Dónde está cada una?  ¿Dónde están éstas dos y cómo laborar en las diferencias, en lo que es y no es? 

 

La tarea como humano es intervenir para afirmar o negar, provocar o replantear reglas y cánones establecidos, no callar lo que oprime y somete, decir lo que no se dice, arriesgarnos a ser.

 

Y el arte no puede ser cómplice del silencio, ya que este denuncia y propone.  Ningún arte está libre de los hechos de la historia.

 

No quiero escoger uno de mi libros publicados o inéditos, porque estaría cayendo en la queja de la inconformidad o de la justificación, cada uno de ellos tiene su etapa de creación y término, donde les he dedicado el tiempo ¿suficiente? O el que he creído. 

 

Aclaro, siempre habrá una insatisfacción de que algo faltó, o de que esto otro, por eso es mejor seguir adelante, en presente.

 

Mi mayor desafío es algún día hacer libros para niños en el verdadero sentido de lo que significa. 

 

La infancia me parece la edad e la magia.

 

¿DEL ACERVO PARTICULAR, QUE OBRAS CONSIDERARIA LA MAS IMPORTANTES DEL SIGLO XX Y POR QUE?

 

Me gusta leer mitos, cuentos infantiles, leyendas, biografías.  De lo último y fresco que he leído es la “Emperatriz de la fantasía” de Michel Ende, que me atrevo a recomendar a los adolescentes y a los adultos.  Anteriormente “Alicia en el país de las maravilla” de Lewis Carroll.  “Cien años de soledad” de García Marquez, poesías y ensayos de Octavio Paz y Borges, también libros de Yourcenar y Duras. Henrry Miller y más. De los escritores nacionales a Palacios, José de la Cuadra, Alicia Yanez, Eliécer Cárdenas, Miguel Donoso, Carlos Béjar, Abdón Ubidia, Jorge Dávila, Sonia Manzano, Maritza Cino, Eliana Espinel,  Gilda Holts, y tantos y tantas otros/as que se merecen ser leídos y difundidos.

 

 

Creo que la literatura no puede ni debe ser un monopolio editorial, debe ser un proyecto de apoyo, difusión y promoción.  Pues, por ahí hay escritores brillantes tanto allá como aquí como en otras partes del mundo, que no se los conoce y resultan superiores a los que conocemos o tenemos al alcance. 

 

Las transnacionales llegaron a las artes y la censura también, y esto va en contra de la originalidad, libertad e ideología de la obra.  No se puede permitir fomentar el mundo de las boboletras o disneypintura.  Si caemos en ese vicio, simplemente entramos a la adicción de una gloria barata, burda y mercantil.  Sin verdadera presencia del arte por el arte.

 

¿CUAL FUE LA BIBLIOTECA O LAS BIBLIOTECAS QUE USTED TUVO A SU ALCANCE PARA ENRIQUECER SU ACERVO INTELECTUAL?

 

La primera biblioteca fue la de mi casa, mi padre se preocupó de eso, a él también le gustaba leer y eso fue un beneficio, luego, la biblioteca de la Universidad Católica en Guayaquil, de la Casa de la Cultura en la ciudad que vivía, , de Biblioteca Municipal, la del Museo Antropológico y porqué no decirlo la de los amigos.  En lo personal poco a poco he ido armando una.

 

Un consejo que me aplico y lo vuelvo extensivo “no es tanto lo que se lee sino le que se escoge para leer”.

 

En estos tiempos hay que combinar televisión, cine, teatro, música, y letras.  A los libros hay que darles y hacerle un espacio y lugar.  Por lo tanto, hay que empezar por el niño, joven y adulto, y este último es el que apoya a los dos primeros.

 

Y usted Ruth tiene una basta formación, pues creo que hay que compartir experiencias, sistematizarlas y devolverlas a los centros educativos, culturales, familiares y comunitarios para que el arte no resulte una isla ni algo fuera de la vida. 

 

Y más aún que el libro no se vuelva una reliquia o adorno en la biblioteca de la casa o de las instituciones. (Entrevista de Ruth Garaycoa a Carmen Váscones)

 

 

carmen váscones

18/8/98