jump to navigation

PACO TOBAR 1 CONDENACIÒN DE NARCISO ¿Por qué buscar de quién era la culpa, y dolorosamente Ser un recuerdo? De pronto La espina duele menos que la única mirada De un personaje oscuro, esa fotografía, ayer, los rasgos Desvanecidos: ¿quién me llama, burlándose de mí? ¿Por qué mirarme en otro Como si fuera a repetirse la vulgar infamia? A mi lado la dama que fingía estar despierta, Oculta muere. Solo yo permanezco Este momento, con la misma ropa. Entonces ¿De quién puede decirse que es el rostro Otra vez repetido, nuevamente borroso? ¡Daría lo que fuera por perder Esta noción mudable del pasado, la marea… Y nada recordar de aquella agitación parsimoniosa, Vivida por personas a punto de morir, Quién sabe si vestidas con los frutos de rapiña! Prefiero amar por última vez que se repite Y amar hasta que el aire trice La imagen afeada. De acuerdo: amar es doloroso Porque nos desprendemos de esa piel extraña; Más siempre los fantasmas con sus encías lívidas Dirán mi nombre, y esas voces vagas Serán desagradable compañía de repente. Deja que tan sólo mis manos se habitúen al cambio No volveré a mirarme Como si fuera un dios hecho a medida de mi lástima. ¡Trueca Elena, el desgano en un enjambre de palabras Mientras estalla mi locura! Nadie está en sí Cuando de veras se ama Y en un acto de pura caridad se entrega. Sucede que esta tarde me olvidé ¡De cuántas cosas! Dudo De mí, cuando al pasar me miro en tu alegría O si pregunto cómo puedo pagarle tantos Desvelos suyos, pues que enfermo estuve… Pero comprendo, a todos nos sucede Al ver la noche lejos. … 2 Y ÙLTIMO RETRATO DE NARCISO No hay héroe más triste que este niño Junto al agua doliéndose. En sí mismo pensando, ¿Cómo puede saber que al detenerse, De sí mismo se aleja hasta el extremo De no reconocerse en la mirada? ¡Agua secreta: Ese rostro no es tuyo! Te quedaste en palabras, Enamorado de la cruel belleza Sin sospechar apenas que el dolor En cada ser perfecciona los rasgos. ¿Para qué la vejez si nada guardas? ¿Cómo puedes amar Si no conoces el deseo, El rostro fugitivo? ¡Ah debiste saberlo? Se aprende a envejecer en la niñez. Los trajes elegantes, La risa que remedas mientras cae La arena imperceptible, Son tu vergüenza Ahora. Cada día morimos, para de nuevo errantes Seguir hasta el engaño De la luz reflejada. ¡Tan solo “vanidad de vanidades”! Tan raro es el amor… Y el más pobre refugio es el orgullo. Amar es condición de los humildes. agosto 15, 2012

Posted by carmenmvascones in Uncategorized.
trackback

PACO  TOBAR

Y DOS POEMAS:

1

CONDENACIÓN DE NARCISO

2

Y {ULTIMO RETRATO A NARCISO

Comentarios»

No comments yet — be the first.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: