jump to navigation

Julio Zaldumbide Gangotena quiteño; 1833 – 1881 abril 7, 2011

Posted by carmenmvascones in Uncategorized.
Tags:
trackback

Julio Zaldumbide Gangotena
quiteño; 1833 – 1881


Corred, lágrimas tristes,
que es dulce al alma mía
sentiros a raudales
del corazón manar;
corred, que los suspiros
que exhalo en todo el día
las ansias a mi pecho
no bastan a calmar

Triste, férvido llanto,
tus gotas de amargura
mitigan celestiales
la sed del corazón;
y sólo tú suavizas
mi horrenda desventura
y sólo tú consuelas
mi lúgubre aflicción.

Que cuando la cima
de dulce venturanza
desciende el alma al golpe
del darlo del pesar,
si entonces la la dicha
perdemos la esperanza
nos queda sólo el triste
consuelo de llorar.

Y así la flor marchita
revive del consuelo
con lágrimas regadas
por lóbrego dolor,
como al nocturno llanto
de tenebroso cielo
cobran las flores secas
su aroma y su color.

Corred, lágrimas más,
consuelo a mis dolores;
en férvidos raudales
del corazón manad;
y así, de mis ensueños
revivan ¡ay! las flores
que ha marchitado el rayo
del sol de la verdad.

Julio Zaldumbide Gangotena
quiteño; 1833-1881

La eternidad de la vida

A Juan León Mera

I

Cosas son muy ignoradas
y de grande oscuridad
aquellas cosas pasadas
en la horrenda eternidad,
por hondo arcano guardadas.

¿Quién pudo nunca romper
de la muerte el denso velo?
¿Quién le pudo descorrer
y en verdad las cosas ver
que pasan fuera del suelo?

Que por fallo irrevocable
padecemos o gozamos
los que a otro mundo pasamos,
es cuanto de este insondable
alto misterio alcanzamos.

Si medir nuestra razón
procura, ¡oh eternidad!
tu ilimitada extensión,
¡qué flacas sus fuerzas son
para con tu inmensidad!

Sube el águila a la altura
del vasto, infinito cielo;
medirle quiere de un vuelo;
mas, toda su fuerza apura
y baja rendida al suelo:

así el loco pensamiento
se encumbra a medirte audaz;
mas se apura su ardimiento
y abate el vuelo tenaz
al valle del desaliento.

II

En verdad que da tormento
este funesto pensar:
¿en qué vienen a parar
esas vidas que sin cuento
vemos a la tumba entrar?

En la tumba, de los seres
preciosa fin pavorosa,
remate así de placeres
como los padeceres
de esta vida trabajosa:

en la tumba, oscura puerta
cuya misteriosa llave
vuelve con la mano yerta
la muerte; playa desierta
de donde zarpa la nave,

de la vida a navegar
con brújula y norte inciertos
en no conocida mar,
mar sin fondo, mar sin puertos,
ni ribera a do abordar.

III

¿Qué es morir? ¿Qué es la muerte? “Oscura nada,
triste aniquilación”, dice el ateo.
¿Todo ser en la tumba se anonada?
¡Error! ¡Funesto error! Yo en ti no creo.

Si este que siento en mi soplo divino
dentro la huesa en polvo se convierte;
si la esperanza de inmortal destino
se disipa en las sombras de la muerte;

fuera entonces de Dios dádiva inútil
esta triste existencia de un momento,
que se disipa con un sueño fútil
o como el humo vano en vano viento.

¿A qué este don de penas y quebranto?
¿A qué darnos la vida, conducirnos
por un desierto de dolor y llanto
y para siempre al cabo destruirnos?

¡No puede ser! El hombre desdichado,
de gusanillo que se vio en el suelo,
en mariposa angélica trocado,
de la lóbrega tumba vuela al cielo.

IV

Y, ¿a dónde va quien deja nuestro mundo?
¿A dónde el que en tu sombra, muerte, escondes?
¡Jamás e esta pregunta tú, profundo
silencio de la tumba, me respondes!
¿Sus lazos terrenales se desatan?
¿Se acuerda del humano devaneo
o todos sus recuerdos arrebatan
las soporosas ondas del Leteo?

¿Está por dicha con la eterna unida
esta rápida vida que se acaba?
¿O allá el amigo la amistad olvida
y el amante también lo que adoraba?
El amor, la amistad, ¿son vanos nombres
que borra el soplo de la muerte helada?
del alma, que no muere, de los hombres,
¿son ilusión no más, sombras de nada…?

V

Oigo una voz que eleva el alma mía,
voz de inmortal y de celeste acento:
“¿Qué a mí la muerte ni la tumba fría?”
dice hablando secreta al pensamiento;

“piensas que la segur que hace pedazos
las cadenas que al cuerpo sujetaron
mi esencia divinal, los demás lazos
rompe también, que al mundo me ligaron?

“¿Piensas que del amor, que fue mi vida
en la vida del mundo, me despojo
estando al otro mundo de partida,
cual de la arcilla que a la tumba arrojo?

“¡No! No es capricho de la carne impura
la amistad, o de amor la llama ardiente;
del espíritu sí la efusión para:
y el espíritu vive inmortalmente.

“Y así ala eternidad llevo conmigo
cuando abandono la terrestre estancia,
amor de amante, o amista de amigo,
sujetos nunca más a la inconstancia”.

VI

Sí, dulce voz. Cuanto me anuncias creo;
quien en ti cree espera y vive en calma.
seas la voz mentida del deseo
o la voz del oráculo del alma.

¡Triste aquel que los oídos cierra
y cierra el corazón a tu consuelo!
¿Qué tendrá el infeliz acá en la tierra
si la esperanza le faltó del cielo?

Noche será su triste pensamiento
que el negro ocaso ve, mas no la aurora;
en su pecho la muerte hará aposento,
anticipada a la postrera hora;

que será como sombra ver la vida,
como sombra el placer que llega y pasa;
ver la dicha en el mundo tan medida,
y no esperarla alguna vez sin tasa…

Si, ¡profética voz!, tu acento tierno
llega a mi corazón, consolatorio;
tú en la muerte el placer pintas eterno
y el dolor en la vida transitorio:

por ti el amor de aquí se desvanece
cual tierna flor que deshoja al viento,
más allá de la muerte reflorece
de las eternas auras al aliento.

Tú la dicha nos pintas duradera,
y la gloria del cielo en lontananza,
borrada del sepulcro la barrera
y trocada la muerte en esperanza…

¡Bella esperanza! cuando ya cercano
me hallare yo a la tumba apetecida,
mis ojos cerrará tu dulce mano
y olvidaré el tormento de la vida!

Comentarios»

No comments yet — be the first.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: