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La Muerte un Ensayo de Amores, IV parte, carmen váscones enero 9, 2009

Posted by carmenmvascones in POESÍA.
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“Suplicio y temblor esa eterna perplejidad del amor…”

 

 

1

El amor más la guerra: la libertad

se la idealiza en la bandera

si está muerto mátalo

la tierra la madre

las cruces los lutos

los tambores las bendiciones

 

¿Dónde las muertes?

 

 

2 

El resto del día

en cada acto del sueño

 

El inicio colma el agotamiento

la constante mirada se pierde en la bruma

 

Un ritmo de ausencia y desencuentro la expectativa

el rasgo dirige la ficción

 

Entre el tumulto y la siempre calle

la repetición se escabulle.

 

 

 

3

el tiempo lleva los números

atados al cardinal

la marcha no escucha

lo contable acorrala

la vida aparece como una palabra más

el recuento vocifera cualquier punto electoral

devuelto dicho todo se repite

los augurios expiran al límite del trote

el deseo no es un derecho a morir en paz

milita la certeza alrededor del ser

lo exacto no está en lo oficio

las trincheras son el lugar

toma precisa la señal del lapidario

los días atestiguan las órdenes

la brújula descansa en el rastro

el hombre se guarece en el armisticio.

 

 

 

 

4

El tiempo se cubrió de gris

la desnudez propuso amar

bajo el árbol se sentaron después de bañarse en el río

inventaron el fuego cuando se acariciaron por puro deseo

cobijáronse en la primera choza cuando enterraron el tabú

marcaron la madera desde que nació el primogénito

mataron el venado y la cacería continúa

enfiló el hijo del salvaje cuando no hubo trueque

el arma se dirigió con venganza a su inventor

la prueba sostenía al iniciador

la sonrisa de la labradora aprobó su valentía

en la noche se encontraron y empezó sus cantares

la sucesión llegó sostenida de banderas

los errantes dejaron su tambor olvidado

algunos quedaron entre danzas y ya fueron bastantes

la corneta anunció el funeral

el pueblo esperaba tras las sombras

desengancharon el silencio

la abalancha se dirigió al río que anuncia otro lado

el destino no desembocó en sus pisadas

 

Las partidas siempre quebrarán cualquier movimiento

 

Entre otros un epitafio perdido

el panteón lo recoje y limpia

 

“La primera voz la escuché en labios de mujer

cuando quise escribirla incié la mía

originamos las palabras que nunca se intergarán

a la historia”.

 

 

5

Siempre las diferentes estaciones

partidarias de los muertos

la ceremonia del placer una experiencia extraña

residuos de sensatez y absurdos circunscritos a la arena

la monotonía de los días deliberados en el cuerpo

la convicción una anatomía de féretros hacinados en el paso

 

El principio agoniza ante todo deseo pagano

posesiones mitigadas en la leyenda

entre los hombres aniquilan el encuentro de los dioses

el amor secunda sueños suspendidos en el mar

fantasma fornicador de toda vida

 

Las comisuras del alba arremolinan vestigios

el orificio de la palabra desata nudos de la quimera

 

¿La forma humana se la revela o se la oculta?

¿quién se conforma con nacer una sola vez?

¿quién huye a su sombra?

¿a quién le ha golpeado el sueño?

¿a quién le ha dolido la palabra más que a ella misma?

¿quién comprende con humor lo nuevo de la ceniza?

 

 

6

Amanece: las horas

violentan la vida

tropieza el grito

con la “inmortalidad” del rostro de Dios

se pierden los rezos

 

La caravana se precipita al vacío

 

Sobresalto único

la silueta se aleja

 

Pezón que corta

la lengua de la noche.

 

 

7

Somos huéspedes en las casas de las palabras

casadas en la casa de las alegorías

que hacen de la historia un lugar de cacería y cazadores

¿dónde andan las esposas los esposados

los ex esposados los a esposarse

y los nunca esposados?

 

Sobre la tierra y dentro de ella

un sin número de muertos

que se dejan oler hasta la posteridad.

 

 

 

8

La complacencia del vértigo

reposa en la felicidad

acaricia los muslos que dan vuelta a lo eterno

el amor resaca del silencio y gestos

en el abuso de los deseos

 

No tiene nada que decir al enamorado horizonte

 

Desnudos en la contienda del origen

se dejan arrastrar sin la prisa

que toca las sombra de los conjurados

cuando combaten la mirada del mañana.

 

 

9

La palabra cercada

debajo de los vientres

retiene profecías

irrumpe la proximidad

pretende el asalto

libera el ruido

enciende la toma

 

Los gametos se avalanchan

entre el deseo y el amor.

 

 

 

10

La humanidad un deseo de historias

y en lo sucesivo

el deseo se inventa todos los días

el deseo se desnuda en cada cuerpo

el deseo se pronuncia

 

(Un deseo siempre en todo caso)

 

Las palabras surgen de repente

se desbordan se contraen se aquietan

 

 

Estallan: continúan.

 

 

 

11

 Sucumbimos ante el miedo

una manera de justificar la vida

en nuestros cuerpos nos equivocamos

una estafa más que nos lleva a la fuga

nos refugiamos en huidas ordinarias

pasamos recuperando el tiempo perdido

acechamos lo lejano

derrumbados y agotados nos hundimos

entre bullicios y silencios

 

El tiempo nos ahuyenta nos borra.

 

 

 

12

Retumba el espejo

rebota la memoria

tumba del entierro

el presente es la guarida del destino

el ser no perece en el recorrido

 

Las sombras resultan tribus errantes de la mortalidad

de las voces y del sin amor

 

El deseo descrea a Dios y a la misma vida

puebla su propio gozo

 

El origen de la verdad se esculpe en la piel del acto

y hace poema su creación.

 

 

 

13
Juegos de pieles

atrapados en pasiones

desafíos

vencidos en el concierto

de las formas del amor.

 

 


14

Cuando el azul dejó de ser jazz

la levedad del cuerpo amo la levedad del autor

la trompeta reposó en el brillo de las sombras

la invención de su destino acompañó

el último canto

 

Un ruido de corcho

los vasos detenidos por la seducción

de la piel que aprieta otra piel.

 


 

15

La embriaguez surge y el vino se convierte

cuerpos de celebración

el sabor se entremezcla en las conjeturas de la muerte

y en el deseo que jamás pide una tregua

 

Entre cada mirada más palabras más silencios

más belleza más vacío

 

Tras el otro día los días

y tras el hombre los hombres.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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