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LEONCIO BUENO, MANUEL SCORZA, Y GENARO LEDESMA IZQUIETA ESCRITOR DE PERÚ,AL PIE DEL ESTANDARTE DE TU SOMBRA-HE DE EXTRAERTE LA AUSENCIA, DE GENARO LEDESMA mayo 19, 2010

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GENARO LEDESMA IZQUIETA

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== Biografía ==
Estudió primaria y secundaria en el colegio nacional José Gálvez, de su tierra natal, luego cursa la especialidad de Educación y Derecho en la Universidad Nacional de Trujillo, en esta época funda el Centro Federado de Periodistas de Trujillo. Graduado de bachiller en educación, se traslada a trabajar a Cerro de Pasco y es ahí, contemplando de cerca la pobreza de los mineros, que inicia su intensa vida política que lo lleva a conocer la prisión y el destierro. En 1978 estando en el destierro es elegido miembro de la Asamblea Constituyente al igual que en 1962 en que hallándose preso en el Sepa es elegido Diputado. En 1980 es candidato a la presidencia de la República por el FOCEP llevando a su plancha como primer vicepresidente al laureado novelista Manuel Scorza.

Ledesma Izquieta ha sido presidente de la Federación de Trujillo (1953-1955), fundador del FOCEP (Frente obrero, campesino estudiantil popular) en 1962, Alcalde de Cerro de Pasco (1962), Diputado (1963-1968), Representante a la Asamblea Constituyente (1979), Senador por Izquierda Unida (1980-1985 y 1985-1990).

=== Obras Literarias ===

Ledesma Izquieta es también un singular poeta y escritor, entre sus obras destacan: El rostro de la tierra en el espejo, Complot, La culebra y otros cuentos, Cuentos de carne y hueso, He de extraerte la ausencia, Las pulgas del juicio final, Los dos mil años de viaje del Señor de Sipán, El cajamarquino feo y la preciosa cuzqueña, La conquista del Ibero-Suyo, entre otras, recientemente publicó sus obras maestras que han causado gran aceptación y revuelo nacional e internacional: “El parto de Gloriabamba”, Padre Nuestro que estás en la CGTP y “Almita de César Vallejo,¡Ayúdame!”.

obra y fecha de publicación

  • El rostro de la tierra en el espejo (1958) (Poemas Juveniles)
  • Complot (1965)
  • La culebra y otros cuentos (1972)
  • Cuentos de carne y hueso (1982)
  • Versos peruanos para Corea (1993)
  • La conquista del Ibero-suyo (1994)
  • He de extraerte la ausencia (1996) (poemas)
  • Las pulgas del juicio final. (Centromín, Lima. 1997).
  • El cajamarquino feo y la preciosa cusqueña (1998) (Cuentos)
  • Padre nuestro que estás en la CGTP (1999) (Poemas)
  • Dos mil años de viaje del Señor de Sipán (2000) (Novela)
  • Almita de César Vallejo, ayúdame (2004) (Novela)
  • El parto de Gloriabamba (2004) (Novela)
  • Dialéctica de los zorzales (2006) (Poesía)

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AL PIE DEL ESTANDARTE DE TU SOMBRA
(HE DE EXTRAERTE LA AUSENCIA DE GENARO LEDESMA)

Hombre cabal del tiempo del verbo. La vida no la evades. La libertad se configuró en el embrión que te trajo, te llevó, te formó. Tu palabra no tiene precio, no tiene coima, no tiene silencio. Toqué tu nacimiento al conocerte. El alba de tu pensamiento se impregnó como llanto de recién nacido probando sus primeras resistencias en un mundo desconocido.

Y de tu ser qué puedo mencionar, quizás, que son todas las razas que no se deja(n) doblegar, ni siquiera por el sueño cuando desaparece ante nuestros propios ojos.

Estar en tu poesía, es encontrarse con la realidad humana, es escarbar en las tumbas y darle nombre a lo que no tiene. Es estar en tus palabras, es sollozar junto con los muertos que están a lado de sus cuerpos desperdigados en una historia sin sentido. Porque cuando el sufrimiento es impuesto, es guerra al alumbramiento, es masacre a lo hermoso. Es soledad sobre soledad.

Es total servidumbre y canallada.

Genaro peta, narrador, contestatario, -amigo leal- azadón de la justa medida, candor del amor, luz de la oscuridad, hermosa alma irreverente, plenitud de la verdad adviniente.
No calla nunca la memoria de la vida y su aventura. Su tregua es el lugar de la dicha gozando un testimonio: “la dulce imagen que estampa/ su rostro mágico en el mío/”

No hay mejor relato o peor, -hay vivencias- a contarse, a sentirlas, a repetirlas hasta el agotamiento. ¿Quién puede decirle a un niño que calle lo que ha contado y contado? El que lo manda a cerrar la boca ya es un cobarde o un delator y traidor de su propio paraíso. Cada quién trae consigo un inicio, un edén humano que empieza donde el otro designa cómo comenzó todo.

“Cuando nos sentamos sobre un banco de luceros/ y le dimos formas al primer encuentro…”.

Se inicia la curiosidad, el desconocimiento de Dios. El amor parece un árbol frondoso esperando abrazarse con las sombras de los enamorados que se prometen hasta la eternidad no olvidarse, no extinguirse, no ser nada. No ser el cadáver de la tierra.

Aquí no cabe la muerte, resulta tan distante, imposible, tan sin espacio en la unión casi perfecta de un tú y un yo. Solo el sentimiento tiene su peso, su forma, su símbolo.

“Quedaba encargado el corazón/ de ser apóstol de la perpetuación”.

Aquí esta toda una promesa consagrada, amasada con vientos, marchas, embelesos, jardines, con un camino libre hacia una tierra prometida, rescatada, reconquistada, retomada.

El único credo posible será el de la “religión del amor/ amor tu religión es sabia;/ se funda en la proyección/ de puntos sucesivos en el espacio”.

¿Y qué se funda en esa procesión y peregrinaje?

La vivencia radicada en los deseos que no se desgastan, los que dejan una huella sin definición lógica, la que nos humana. Que nos ata con el eslabón filial del tiempo, la que nos tornea con un día exacto para arribar y partir.

“Yo nací un 19 de septiembre de 1934…/rematándolo todo…/ con septiembre fecundos/ Pero también desaprensivo,/ jugamos a los reproches; en septiembre falleció…/ Intemporalmente y por siempre/ hay, pues, con septiembre, un ajuste de cuentas”/

Rotar sobre los pasos con la brújula puesta en el mapa donde se planta el horizonte, donde “se sustenta en planos inmortales”, donde “el amor es la fuerza que pone pilares de alborada”.

¿Y qué es hablar de lo amado? ¿Acaso afirmar una victoria sin víctimas, sin mutilados, sin desaparecidos, sin ataques sorpresivos?

Es darle a aquel el homenaje y reconocimiento de lo significante para el universo de mi mundo en la realidad inevitable donde se hace el día a día. Y entrar en ese dédalo de rincones, recovecos, patios, parques, jardines, calles, habitaciones. En esos lugares comunes y privilegiados se da la conversión, lo mutable, lo vulnerable…

“Pero es ella quien empieza/ a escapárseme de los sentidos/
La única que tenía existencia propia,/ hasta para contagiar el grito a los indiferentes”.

Arriba el hombre al pentagrama de su presente. La garúa puntual de los recuerdos despelleja la silueta noctámbula que madruga en la nostalgia de “un puntualísimo soñante” que deja oír su voz en el recinto de “la ilusión perfecta”.

“Soy yo el punto final ya declarado/ de una rosa de ilusiones que se llama vida”.

Aspira encontrarse con la amada que nunca salió de su mirada, más partió. Pareciera que ese es el oficio que nadie puede reemplazar. Tarea individual esa de desprenderse
¿de la vida o de la muerte?

El poeta clama:

“Volvemos a reunirnos, oh amada, /solo de un modo pluscuamperfecto/ es decir,/ al pie de los árboles del sueño/ y sobre las yerbas de la ilusión perfecta…/ el sueño es un parque inexistente, pero a él acudimos…/”

“ Divina ventura…/ tu belleza juvenil perennizada en mis genomas…/”

Más las intransigencias de la vida agolpan, agotan. Pueden acabar con el deseo que bascula entre en la impronta lo pronto, lo puntual y lo impuntual.

“Que nadie es eterno a pesar de su belleza.”

Genaro quiere que la yerba le cante en su punto final, fundirse y perdurar con ella.

“Lo lejano lo subyuga” porque está “más cerca que nunca” .

Nunca ha estado solo, nada de la amada se perdió, se difuminó con la sombra y la vida. Se persiguió y siguió la ausencia hasta que ella “ha venido a verme”.

“Se despeina disciplinadamente,/ tira sus ropas al fuego y queda solo en pensamiento puro…/
No he podido verle el rostro/ ni siquiera el de mi propia vida/”

Cual principiantes indefensas y absolutas juguetean las ausencias con sus dominios. La melancolía inesperada danza dentro del ánfora que surge como vientecillo añorado y temido.

“La luna llena…/ es aquella dama/ que danza conforme a los enigmas del mundo que/ no/ vemos”.

carmen váscones
21/272003
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fue amigo Genaro Ledesma de manuel scorza y es luchador a amigo también de Leoncio bueno
manuel scorza

http://www.google.com/search?source=ig&rlz=1G1TSLA_ESEC469&q=genaro+ledesma&oq=genaro+ledes&gs_l=igoogle.1.0.0j0i30l5j0i5i30l2j0i8i30j0i10i30.5286427.5288861.0.5296801.12.12.0.0.0.0.233.1250.7j2j3.12.0…0.0…1ac.1.12.igoogle.x_k0udykqwU#gs_rn=19&gs_ri=psy-ab&pq=genaro%20ledesma&cp=13&gs_id=y&xhr=t&q=manuel+scorza&es_nrs=true&pf=p&rlz=1G1TSLA_ESEC469&sclient=psy-ab&oq=manuel+scorza&gs_l=&pbx=1&bav=on.2,or.r_qf.&bvm=bv.48705608,d.dmg&fp=37c548cbce8f8a2e&biw=1366&bih=594

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Genaro Ledesma

http://www.google.com/search?source=ig&rlz=1G1TSLA_ESEC469&q=genaro+ledesma&oq=genaro+ledes&gs_l=igoogle.1.0.0j0i30l5j0i5i30l2j0i8i30j0i10i30.5286427.5288861.0.5296801.12.12.0.0.0.0.233.1250.7j2j3.12.0…0.0…1ac.1.12.igoogle.x_k0udykqwU

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Leoncio bueno

http://www.google.com/search?source=ig&rlz=1G1TSLA_ESEC469&q=leoncio+bueno&oq=&gs_l=

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miércoles 15 de julio de 2009

GENARO POLITICO Y POETA

GENARO POLITICO Y POETA
Por: Raúl Gálvez CuéllarEl presente Artículo incluye extractos de otro Artículo del mismo autor: “Genaro Ledesma Izquieta en la Literatura Peruana”, publicado en octubre del 2004 en USA.
________________Genaro Ledesma nace en Cajamarca a los 400 años del Inca Garcilaso, descendiente de Garcilaso de la Vega, Jorge Manrique y el Marqués de Santillana de un lado, y del otro de la más pura realeza incaica. Esta mezcla de sangres ancestrales con la cruda realidad peruana forjaron al Genaro político y poeta.Jurista y pedagogo, novelista, cuentista y ensayista, Ledesma recibe desde su infancia una carga de ordenamiento generada por Gobiernos títeres que lo llevan a una postura combativa con su verbo y conducta social en un afán de reordenar su mundo circundante, configurándose una ecuación entre el hombre y su obra, porque Genaro no es el señorito que escribe desde el extranjero en lujosos escritorios y que cómodamente lanza millonarias ediciones donde reina la imaginación, sino que por el contrario es el militante que bajo el lema “todo con las masas, nada sin ellas”, marcha por las calles de Lima con los sectores populares que protestan contra toda clase de abusos. Su naturaleza rebelde lo muestra como un escritor comprometido y como el último paladín de la sana política peruana. No olvidemos que en dos oportunidades fue elegido Congresista con el voto de los campesinos, mineros y obreros, precisamente cuando se encontraba en prisión y luego en el destierro de Paris.En un coup d’oeil a su obra literaria, aparece en primer plano una poesía mayor impregnada de realismo social, es decir poesía de acero, de balas y de muertes: yo poseo muertes en cantidades / muertes a granel si se quiere (1), escribe el poeta acostumbrado a las emboscadas y asesinatos del oficialismo:

Suena un balazo,
vuelan los cristales
de la majestad del sindicato,
se desploma el Secretario General (2)

Y es que ha sido testigo de numerosos crímenes contra dirigentes obreros, mineros y campesinos, como el de ese otro Secretario General, esta vez de la Federación de Trabajadores Mineros y Metalúrgicos del Perú, quien a sus 45 años fuera asesinado por el comando paramilitar con cinco balazos (tres a la cabeza y dos al corazón):

Cinco balazos en la noche,
te han matado, Saúl.
… ¡El pueblo te ha salvado! (3)

Nuestro poeta por una exigencia de complementación vital, transgrede las leyes naturales y no acepta la muerte de los mártires: multiplica y devuelve las balas en versos que perforan el alma de los sicarios: los que están muertos son los homicidas (4). Podríamos decir que esta respuesta orgánica es un acto reflejo de su sensibilidad conmocionada, y que para sobrevivir se ve obligado a crear un mundo ficticio para sacudirse de tanta bestialidad, o como dijera Crusafont Pairó al tratar sobre cosas del espíritu, para liberarse de las cadenas insufribles de nuestra animalidad (5). Ledesma, a quien no le es dado escapar de su destino, convoca bajo tierra a una Asamblea Extraordinaria donde pasan a la Orden del Día los eternos reclamos de los mineros, y se produce el milagro cuando la tierra tiembla de alegría, pues al más puro estilo vallejiano todos los pueblos del mundo se sientan a la mesa a disfrutar los panes crocantes que salen de los hornos:

Os equivocáis autores materiales
e intelectuales del comando genocida.
¡El Secretario General de los mineros vive!
dirige con mil voces de un subsuelo en llamas
la justa reinvindicación de los mineros:
convertir los fríos socavones
en hornos del pan cosmopolita
para que coman juntos
todos los pueblos del planeta (6)


Para Genaro ningún líder muere, como tampoco los ocho periodistas en Uchuraccay, de quienes en un discurso irrevocable y victorioso, dice que lee todos los días sus crónicas, pues allá en el cielo, en rotativos de cristal y tinta de oro, cierran con luceros las primeras planas del valor, y escriben y publican en las páginas del viento, porque ha nacido en vuestros párpados –que los golpes apagaron-, el periódico láser de la inmortalidad (7).Pienso que en los temas líricos brilla más la finísima elaboración poética de Ledesma Izquieta, a quien sólo es posible comparar con Carlos Oquendo de Amat, poeta del altiplano que perennizara Cinco Metros de Poemas allá por el 1927; y es que Genaro es el esteta que edifica una poesía que partiendo de la realidad se eleva a lo sublime, gracias a una perfecta articulación gráfica en la que cualquier lector, sea o no poeta, tiene que estremecerse ante la belleza de su escritura.

Tu sombra amada es la que produce frutas
e invita a que vengan a cenar
los pajarillos de todas las añoranzas.
No dejarán de filtrarse por allí
nuestras infancias de caritas sucias
pero húmedas en aguaceros de alegría (8)

Aquí vemos que no obstante el carácter surrealista de la estrofa, su fácil entendimiento se debe a la destreza poética, ya que sin rebuscadas figuras literarias y con asombrosa naturalidad logra un poema audiovisual y conversable, no importa si el motivo es tan serio como la muerte de la persona a quien más ama: y así el aedo, lejos de maldecir su destino ante lo irreparable, convalida su amor gratificante exaltando a la naturaleza y reviviendo de golpe en un presente simultáneo la visión de ser niños que corretean bajo la lluvia.

En el proceso creativo de los grandes escritores se descubre correcciones y/o cambios principalmente en los contextos de poesía. Sabemos que Stéphane Mallarmé fue un incorregible corrector de sus versos, y para no irnos tan lejos, Chocano y Vallejo tuvieron sus temporadas en las que se comportaron como auténticos bibliófogos que buscaban sus primeros versos para quemarlos. Este cambio escritural que responde a periodos etarios, fue también el experimento de Darío, aunque éste sólo quiso pasar de lo difícil a lo simple. Veamos cómo un poema de Genaro presenta variaciones sin menoscabo de sus líneas maestras de fondo y ritmo:

En 1988:
Soy el que levanta la
insignia de tu sombra
(fragmento)Una brisa con marcas de distancia a porfía,
de esas que corretean,
ensimismadas, por las pampas del destino,
me sopla al cuello y advierte
que tú estás allí
En 2002:
Al pie del estandarte de tu sombra
(fragmento)Una brisa con costuras de rosas y perigeos,
de esas que corretean,
alegres por la elevada pampa
toma mi cuello y me advierte
que tú estás allí, terrenal y auroral
En 2006:
Al pie del estandarte de tu nombre
-Para Nelly, la adorada eterna-
(fragmento)Soy una brisa con costuras de rosa y perigeos,
de esas que corretean alegres
por elevada pampa, coge mi cuello
y me advierte que tú estás allí
terrenal, auroral y etérea a la vez.
No es cierto, reconsidero,
que te hayas ausentado por los poros de la antara
para siempre.
Sopla y resopla en mi sangre una
ágil esperanza.
Es a ella a la que alcanzo
las saudades que procreo (9)
No es cierto, reconsidero,
que te hayas ausentado expatriando átomos.
Sopla y resopla la esperanza venida de tus pómulos
y es así como te alcanzo las saudades que procreo. (10)
No es cierto, creo, que te hayas ausentado
expatriado átomos y genomas.
Sopla y resopla la esperanza de besar tus pómulos,
y es así como te alcanzan las saudades que procreo. (11)
En este fragmento de dos estrofas escogidas al azar, notamos que se ha modificado desde el título del poema hasta su arquitectura, sin que ello signifique cambio sustantivo porque la pericia verbal mantiene la estilística en el soliloquio. El escritor transforma todos sus versos y aún reconsidera la estructura estrófica: suprime, sustituye y añade en busca de mayor precisión. Por ejemplo en las versiones posteriores al 2002, suma a las brisas el adjetivo alegres, lo que nos lleva a pensar que las heridas del bardo han ido cicatrizando, y que su ejercicio ha ingresado a una estación de serena madurez, ganando en poder de síntesis. Otro ejemplo es el quinto verso con sus agregados:

1998:
que tú estás allí
2002:
Que tú estás allí, terrenal y auroral
2006:
Terrenal, auroral y etérea a la vez

Al ver estas divisiones y por un fenómeno nemotécnico recuerdo que años atrás en un Congreso Internacional de Poetas sustenté una ponencia con diversas traducciones del “L’albatros”, y fue curioso, por decir lo menos, cómo diferían las traducciones en cuanto al significante, mas no –claro está- en cuanto al significado. Pero es mi intención subrayar que al observar una estrofa traducida al Español por varios poetas, se notaba abismales diferencias en las cadenas lingüísticas, al extremo de no hallarse no sólo ningún verso igual, sino ni una palabra repetida en tales traducciones, a pesar de tratarse de una sola estrofa descifrada al mismo idioma. La poesía de Ledesma entonces, focalizada en el poema “Al pie del estandarte de tu nombre”, si bien acusa alteraciones en su grafía, conserva en sus criterios comparativos, intacto su mensaje conceptual, el intimismo del autor y su expectativa fónica. Y siendo esto así, ya tenemos en el canto lírico siempre una construcción directa, suelta, coloquial y de peculiar estilo. Antes de pasar al siguiente párrafo quiero darme el gusto de escribir que mi hermano del alma Genaro Ledesma Izquieta se ha convertido en “El Mallarmé Peruano”.

Ahora bien, por haber traído a colación al albatros de Charles Baudelaire, debo decir que cada vez que hago reminiscencia de este hermosísimo poema, pienso en los maltratos que recibe Genaro, ya que los contados reconocimientos que le han sido otorgados no están a la altura de sus méritos. El hecho de tener en nuestra historia a un excepcional vate como César Vallejo, no quiere decir que en este fabuloso país de los incas deba relegarse a otro poeta de su talla, como lo es sin duda Genaro Ledesma, quien como en ejecución del dicterio del Inca Garcilaso: Perú, madrastra de tus hijos y madre de los ajenos, inexplicablemente todavía habita como un tesoro escondido. Podría ser que el político, léase luchador social, haya primado en su imagen pública desplazando a un segundo orden su riquísima obra literaria, lo cual de ninguna manera desmerece su valor, sino que contrario sensu agrega quilates a su creativa, y este último juicio ya entra en el terreno del crítico que con meridiana imparcialidad inevitablemente se deslumbra ante la exquisitez de su poesía.

Sintetizando podemos decir que el estilo de Ledesma representa el equilibrio entre César Vallejo y Carlos Oquendo de Amat: que su temática de patriotismo y de adhesión al obrero es homogénea a la de ese otro gigante de la lírica puertorriqueña Francisco Matos Paoli; que acusa influencia del espíritu libertario de Paul Éluard; del sentimiento político de García Lorca; del vigor de González Prada, de la rebeldía de José Martí, del socialismo de Manuel Scorza, Walt Whitman y Ernesto Cardenal, de la metafísica de Borges y de lo simple y cotidiano de Jacques Prévert.

El autor de “Al pie del estandarte…” es también eximio conteur: ha publicado varios libros de cuentos entre ellos La Culebra y otros cuentos, texto lineal donde en sucesión desplegada se destaca el genio picaresco del narrador que como Maupassant o Bourget, exhibe amplio conocimiento de la psicología femenina. En “La Mosca”, otro relato de La Culebra…, el cuentista se consagra al esbozar un episodio aterrador donde dialoga con un hombre muerto por fusilamiento. “yo soy el fusilado Víctor Apaza…”: aquí el narrador revela su cultura procesal penal al pormenorizar los postreros instantes de la vida de un sentenciado a muerte, en una trama espeluznante en la que por interpósita persona (a través del difunto) emite juicios crítico-valorativos de carácter subjetivo:

En el condenado a muerte hay dos cadáveres:
el primero corresponde a su esperanza,
el segundo a su cuerpo físico.
Cuando matan la esperanza es cuando se siente
todo el dolor que ha creado la ley penal
y es en ese instante en que uno se siente
verdaderamente fusilado…
La caída física del cuerpo
duele un poco menos y pronto pasa (12)

Este cuento de la mosca, sin gratuitos maximalismos, no tiene nada que envidiar a otros de similar factura escritos por Antón Chejov, Franz Kafka, Alfred Hitchcock o Edgar Allan Poe.

En otra entrega de veinte cuentos reunidos en “El cajamarquino feo y la preciosa cusqueña” disfrutamos a un Genaro humorista que retrata con desenfado los zangoloteos y mamarrachadas sociales, ridiculizando a encumbrados personajes de la high society, al mismo tiempo que nos trasmite sus anécdotas como Senador del Congreso de la República.

En la novelística podemos citar entre otras, Las pulgas del juicio final, y Dos mil años de viaje del Señor de Sipán (novela premiada), en el marco de un realismo crítico-social y de un naturalismo mágico donde vuelca sus vivencias con agudo sentido de humor. Y es que él no inventa nada sino que digiere lo que le acaece con sus triunfos y tragedias que nos lleva a una literatura exenta de inútiles gramatiquerías y de falsos eruditismos, pero que resalta la grandeza de los humildes, la huachafería del autoritarismo legitimado o la radiografía del alma de la mujer, y todo esto lo hace en sencillo tratamiento discursivo dentro de lo real maravilloso que sintoniza el contexto histórico, geográfico y social.

El Genaro Político y Poeta nos conduce a “Poética de la Política” (2007), hacia un contexto de Cinco Cuadernos de Poesía. En sus páginas 65 a 67 desenmascara la “Justicia Peruana”; y aquí quiero anotar que me adhiero por propia experiencia a su denuncia:

… El Poder Judicial aparenta ser autónomo para la masa
pero es más sumiso al poder político,
y doblemente sumiso al poder de la plata.
Siendo esto así
el Perú es un país que no tiene justicia (13)

Asimismo considero pertinente destacar sus Himnos a la República Bolivariana de Venezuela de su libro de poesía Dialéctica de los Zorzales (Maribelina 2006), en el que nuestro amigo cajamarquino y guerrero escribe:

¡Presenten armas los soldados sin miedo y sin tacha
Presenten armas los virtuosos comandantes.
Presenten armas los luchadores sociales.
Presenten armas los agrarios y los estudiantes! (14)

Genaro Ledesma Izquieta ha tomado en serio su destino de escritor y ha perdido el miedo desde chiquito.
Es uno de los más ilustres representantes del parnaso peruano y latinoamericano.

Lima, invierno del 2009

Genaro Ledesma Izquieta (dcha.), con Raúl Gálvez Cuéllar.

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